domingo, 3 de noviembre de 2013
No tenían nada para comer
Missão, quarta-feira 09
de Outubro de 2013
En el Evangelio de hoy, Jesús nos enseña a
orar, a llamar a Dios Padre, a pedir su Reino, a perdonar… Realmente podríamos
vivir el seguimiento a Jesús si sólo nos hubiese llegado esta oración, porque
en ella se condensa toda la pasión de Jesús: el Reino. Presidí la misa de la
Vila y disfruté sólo por poder decir alguna cosita de esta oración que tan
rutinariamente repetimos desde niños.
Ni
khensile! Porque Tú nos das el Padre Nuestro que nos invita a ser hermanos, a
compartir, a darnos unos por otros, aunque existan diferencias. Tú cada día nos
quieres más iguales, y así lo haremos. Me siento llamado a vivir cada día con
mayor austeridad y pobreza, pero sobre todo llamado a compartir lo que soy, lo
que tengo, lo que he aprendido con aquellos que encuentro en el camino de la
Vida.
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