viernes, 19 de abril de 2013

Hospital de la Vila



                    Missão, aos 11 de Fevereiro de 2013

N. Sra. De Lurdes

La idea de visitar a los enfermos el día de la Virgen de Lourdes fue muy buena. Primero paramos en el Hospital de la Vila, donde rezamos junto a la cama de una señora con un niño de unos 7 años con una tuberculosis en estado muy avanzado y que estaba en los huesos. Y de ahí fuimos a la Maternidad donde estaba un niño con una enfermedad muy rara de la piel (chinas???) y otro, que parecía una bolita y con sólo unos meses y ya tenía malaria.
                Al salir del hospital hicimos una ronda de visitas: todas y todos viejitos/as en la extrema pobreza, pero felices por recibir una visita de un grupo de unas 15 personas. Algunos no tenían ni una estera donde sentarnos, así que rezábamos de pie.


                Inkomu! ¿Cuándo acabará esta pobreza, este dolor, tanta enfermedad, tanta hambre? Hoy te pedimos por intercesión de María, que nos des a probar el vino bueno, el que sale del corazón abierto y generoso y se derrama en solidaridad y justicia para los más pobres.

domingo, 14 de abril de 2013

Un partido de fútbol




Missão, domingo 10 de Fevereiro de 2013

                Siempre hay un motivo para una cerveza. Tengo dos en la nevera, pero están esperando la llegada de Paco. Me gustaría compartirlas con él. Son dos cervezas de la Unión Deportiva Las Palmas y están esperando una ocasión especial.


                Esta tarde las Hermanas vinieron para ver un partido de fútbol en la Misión porque sabían que yo jugaría en la defensa. Se rieron de lo lindo. Vieron el partido desde el balcón de mi casa y sacaron hasta la bandera canaria para animarme.






                Inkomu! La misión necesita de estos buenos momentos, aunque sean dos horitas corriendo detrás de una pelota para hacer reír a los otros. Ganamos el partido, pero mi victoria personal fue seguir sintiéndome canario-mozambiqueño.

miércoles, 10 de abril de 2013

Aquí la gente me quiere mucho...!




Missão, terça-feira 05 de Fevereiro de 2013

                Tenía prisa porque me esperaban para la reunión del ministerio de Pastoral Caritativo-Social de la Vila, pero quería ver primero si Beliz estaba un poco mejor de su ojo. En el camino me encontré con el sr. Ismael, bastante tomado y con ganas de conversar. Ismael es musulmán pero a su manera, y me tiene por las nubes.


                Comenzó a decirme que la gente habla muy bien de mí, que me quieren mucho, que debo seguir ayudando a la gente… Luego, pasó a un ámbito más personal: tú aquí eres un padre para nosotros, sin embargo, tú eres mi hijo (por la edad). Y añadió: tú estás en mi corazón, tú aquí no estás solo, estamos juntos y cualquier cosa que necesites yo te la daré… Sin mucho preámbulo pasó a hablar de su romance con otra anciana católica viuda, la sra. Amélia Ndava. Me daban ganas de reír porque la explicación de lo que había pasado entre ellos era simpática, y él lo contaba a media lengua y luego me preguntaba: ¿lo entiendes? Como si yo fuese al que trajo la cigüeña.

                Total que no se bajaba del coche repitiendo una y otra vez las mismas cosas, hasta que Pepita me llamó porque ya estaban para comenzar el encuentro.



                Inkomu! Mucho se ha escrito sobre el diálogo interreligioso, pero lo más hermoso es disfrutarlo en el encuentro con un vecino pastor que no lleva máscaras ni se esconde tras un credo.

miércoles, 3 de abril de 2013

No llegamos al corazón de esta cultura.








Missão, sexta-feira 25 de Janeiro de 2013
Conversão de S. Paulo

                Hace unos días que Sara me llamó para pedirme que fuese a rezar en casa de una señora que reza con nosotros en Vahla de la familia Navingo. Se lo comenté a las Hermanas y Pepita se apuntó a acompañarme.
El viaje fue largo porque vive dos kilómetros más acá del fin del mundo. Vahla es enorme y muy deshabitada. Cuando por fin llegamos, la fotografía que encontramos fue esta: tres jóvenes curanderos con sus capulanas rojas, sus collares blanco-rojos y sus pelos embarrados. Me quedé de una pieza, no porque nunca haya visto esa imagen sino por sentir que nuestra evangelización está “meando fuera del tiesto”. No llegamos al corazón de esta cultura. Todos los cristianos que nos acompañaban estaban como si cualquier cosa. No hubo reacción, ni extrañeza, ni nada que nos indicase que algo no iba bien.
Es decir, ellos viven invocando a sus espíritus y al gran Espíritu sin llegar a interrogarse sobre la incompatibilidad de ambos. La fe en Jesús continúa siendo un rito que se suma a sus tradiciones, pero que no deja de ser un tejido nuevo en trapos viejos.
Rezamos, nos tomamos un agüita y nos fuimos. Por la tarde, lo compartí en el equipo misionero porque me cuestiona muchísimo mi labor misionera en Mozambique.


Inkomu! No podemos dar nada por supuesto, por resuelto, por sabido. Con este pueblo debemos provocar el encuentro personal contigo, una conversión profunda. Está claro que eso sólo lo podrás hacer Tú, y nosotros somos instrumentos bastante inútiles para propiciar que ellos tengan el mayor regalo de sus vidas: conocerte, amarte y seguirte con todo su corazón y con toda su vida.

miércoles, 27 de marzo de 2013

La Buena Noticia de la Resurrección.





Missão, quarta-feira 23 de Janeiro de 2013

                Si todavía fuese época apostólica, el profesor Albino Chambule sería compañero de Pablo. Me lo imagino andando por esos caminos, sonriendo, pidiendo alguna cosa para comer –porque el apóstol merece su salario- y anunciando con todo entusiasmo y ardor la Buena Noticia de la Resurrección. 

                No estamos en la época apostólica, pero el profesor Albino, como Pablo, anda por todos los caminos y conoce todas las sendas. Hoy llegó hasta la Misión para tener una reunión con el Consejo de la Comunidad. ¡Es un artista! Sabe llevar una reunión como nadie: es organizado, favorece el diálogo y marca objetivos y compromisos.


Mientras yo estaba en el Consejo de la Comunidad, los trabajadores no paraban de dar viajes de arena, material, ladrillos, bloques, etc… Ha sido un acierto contratar un camión para este trabajo, porque ya estaba hasta el moño de tanta arena, bloque, piedra, agua y ladrillo…
Y en medio de la vida hay pequeños sacramentos, los que Leonardo Boff llama los “Sacrametos de la vida”. Uno de ellos para mí, tiene nombre: vovó Ana Pequenina. Júlio y yo fuimos a llevarle la comunión a su pallotita, y ella nos recibió, o mejor debo decir “Te recibió” como quien recibe al mismo Dios: su sencillez, su alegría, su permanente agradecimiento fueron la mejor bendición para este día.



Inkomu! También tuvimos misa y cena en casa de las Hermanas. El 23 de Enero de 2007 fue el entierro de mi Amada madre, hoy 6 años después la sigo “re-cordando”, trayendo al corazón su amor en la sonrisa de Pequenina, en el entusiasmo de Albino, en la familiaridad de las Hermanas, en el trabajo incansable de los albañiles.