Acabo de terminar de escribir las postales de
Navidad. Estoy feliz. Son las 22.30h y estoy muy cansado, pero satisfecho por
acabar un trabajo que comenzó allá por el mes de marzo.miércoles, 18 de diciembre de 2013
Las postales de Navidad...
Missão,
sexta-feira 15 de Novembro de 2013
Acabo de terminar de escribir las postales de
Navidad. Estoy feliz. Son las 22.30h y estoy muy cansado, pero satisfecho por
acabar un trabajo que comenzó allá por el mes de marzo.
Esta
mañana estuve con los seminaristas visitando a los enfermos de la Vila. Fuimos
a casa de Sara, Cristina, Regina y Salomão. Tres viven en la pobreza extrema y
Cristina está en mejor situación. Casi siempre me olvido de llevarles algo para
comer, pero a partir de ahora no volverá a ocurrir. Y lo digo de forma egoísta,
porque lo paso mal al entrar en sus casitas de cañas sin nada más que ropa
sucia, calderos quemados y colchones viejos.
En
casa de Regina también rezamos por Inés, la bebé que conocí hace menos de un
mes y que ya nos dejó como un angelito que vino a levantarnos una sonrisa, a
hablarnos sin palabras de Dios, a dejarse acariciar para que tocásemos al
Altísimo… y luego voló a su antiguo hogar.
Ni
khensile! Los seminaristas nunca habían rezado con enfermos pobres, así que
estaban muy impactados al ver la situación en la que vive este pueblo. Así que
te pido Inés, nuestra pequeña angelita, que los cuides a estos dos jóvenes que
buscan a Dios con sincero corazón.
martes, 17 de diciembre de 2013
¡Soñemos juntos; grandes y pequeños!
Missão, sábado 09 de
Novembro de 2013
Las
Hermanas quieren darle a la Escuelita Comunitaria un giro para que sea una
especie de Centro de Formación de Mujeres. Nosotros, menos ambiciosos, hemos
dado el paso para meternos en el ámbito de la educación y prevemos abrir 3
escuelitas comunitarias para niños y niñas de 3 a 5 años de edad.
Nuestro
proyecto comenzaría el próximo año en la Misión, Korumana e Inkomanine,
contando siempre con la parroquia y con la aprobación de las autoridades
locales. Todavía sólo tenemos las ideas: las capillas serán los locales;
tenemos que formar profesores; queremos dar un pequeño desayuno; debe tener un
acompañamiento por parte de la comunidad; deben dar algún pago simbólico,
aspirando a que algún día pueda ser autosuficiente; etc.
Ni
khensile! Aquí nunca paramos de soñar juntos, claro que estos sueños dan
trabajo y, muchas veces, quitan el sueño, pero vale la pena estar en vela por
los más pequeños, por los más vulnerables, por quienes no tienen nada que no
sean sueños. ¡Soñemos juntos grandes y pequeños!
domingo, 15 de diciembre de 2013
“Convertí a un joven"
Missão, sexta-feira 08
de Novembro de 2013
Paco se fue con su cieguitos a Moamba y lo vi a las 3 de la tarde, y luego en la cena. Aquí nos quedamos visitando enfermos. Primero fuimos a visitar a Mateus, y aunque este joven no tiene mucha conversación, pasamos allí mucho tiempo con él en silencio o hablando de las hormigas.
Cuando
ya nos despedíamos se dio la primera conversión de mi vida, es decir,
“convertí” a un joven. Ya estaba en pie dándole la mano a Mateus cuando me
pregunta que cuándo tenía que ir conmigo a la Iglesia. Le contesté que nosotros
sólo vinimos a visitarlo, y no a llevarlo para ningún lado. Él me insiste en que
quiere ir a la Iglesia y le pregunto cuál es su iglesia, a lo que me responde
que él rezaba en la iglesia mazione, pero –y aquí viene lo interesante- su
abuela le había dicho que tenía que empezar a rezar en la iglesia católica.
No
di una carcajada porque quedaba muy feo. Le dije que ya quedaríamos un día para
ir juntos. Quería reírme porque mi primer converso no es que se haya convertido
por lo que él ha visto en los católicos, sino por orden de su abuela. Me
recordó el rap “Mi abuela” donde un joven tenía que hacer todo lo que su abuela
le mandaba.
Ni
khensile! Realmente no doy los frutos de San Francisco Javier, pero por algo se
empieza. Me dan ganas de reír, pero en el fondo Tú Señor te vales de todos los
instrumentos, por muy viejos que sean, para construir tu Reino. Me alegra saber
que él quiere agradecerte tu cariño, aunque sea porque se lo dice su Abuela.
viernes, 13 de diciembre de 2013
Los difuntos en África...
Missão, sexta-feira 01
de Novembro de 2013
Todos os Santos
En
primer lugar, los cementerios son praderas, auténticos campos santos. Ahora que
ha llovido la yerbita brota por todas partes y parece un hermoso césped. La
gente fue llegando a cuenta gotas al cementerio, y comenzamos a las 6.30h.
Hicimos una sencilla oración con cantos, bendición y flores silvestres. Aquí
nos ahorramos el consumismo del mundo desarrollado y arrancamos las flores del
campo. La mayoría de las tumbas están casi invisibles porque el montón de
tierra se lo ha ido llevando la lluvia o las vacas y cabras que se pasean por
estos cementerios al aire libre.
En
segundo lugar, los difuntos en África son casi siempre jóvenes y niños. Gracias
a Dios, como las tumbas no tienen lápidas, ni suelen tener cruces… entonces no
sabemos quién está enterrado ni a qué edad falleció. Cada uno conoce el lugar
donde están sus difuntos y se acabó. Es como dice el D. Francisco, nuestro
obispo: el campo de la igualdad. Y con toda la razón del mundo, si había alguna
diferencia entre dos personas, allí retoman la igualdad inicial. Sin embargo,
este año me vinieron los rostros de muchos jóvenes y niños muertos este año,
aunque también siempre recuerdo a los míos y, hoy de forma especial, a Elimar.
Ni
khensile! Todos somos iguales. A veces pienso en los Cartujos que dicen que
cavan su propia tumba y rezan ante ella. La muerte es también nuestra hermana,
aunque no queramos conocerla sino de viejos. La muerte en África es compañera
cotidiana y parece no saber de edades. Cómo duele la muerte y qué vacío nos
deja. La muerte es silencio, es ausencia de Palabra, por eso toma sentido decir
una Palabra de Vida en el cementerio, porque Tú que eres la Palabra hecha vida.
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