miércoles, 15 de noviembre de 2023

Por el coraje de la población de Chidengule que construye su escuela


 

Songo, 07 de noviembre de 2023


92º Aniversario de Zoila Rosa, mamá de la Hna. Irene

 

            Fui por primera vez a Chidengule, y fue llegar y besar el santo, pues desde que acabó la misa, en el momento del diálogo y las presentaciones, me pidieron que abriese una escuela. Ya me lo esperaba, porque me habían llegado rumores sobre este tema, sin embargo, no dejo de pensar en mis capacidades para poder gestionar tantas escuelas y tan distantes unas de otras.

            Chidengule parece un lugar bonito y con un pueblo muy pobre pero muy bien organizado. En muy poco tiempo construyeron un alpendre y ya están haciendo la escuela-capilla, pues aquí todo es multiuso. Me impresionó el líder en su discurso pidiendo la escuela, pues mostró un doloroso sentimiento de inferioridad, pues dijo literalmente: “Mi abuelo era un bruto, mi padre fue un bruto y yo soy un bruto”, haciendo referencia a que no sabían leer ni escribir. Sin embargo, es un grito en rescate de los niños y niñas que están comenzando a dar sus primeros pasos en este mundo, y creo que lo dijo para abrirles una puerta a la esperanza.

 

 

            Cuando salimos de ahí fuimos a Chodzi donde grabé los primeros vídeos para el CEIP Carlos Socas Muñoz, pues en estos días me comunicaron que la Carrera Solidaria irá destinada a nuestras escuelas de Maravia. De todo, lo que más me impresionó fue cuando recogí los papeles con los nombres del alumnado de Carlos Socas, pues estaban casi todos muy sucios, habiendo sido tocados sólo con dos dedos de cada niño. Aquí siempre tenemos las manos sucias,   y los niños más, pero nunca imaginé que tanto.

 

            El regreso fue casi terrorífico. Habíamos ido en mi barco y yo era el patrón. Nos pasó de todo: se nos hizo de noche y no teníamos luz; se nos estropeó un motor; tuvimos que llevar a unas señoras a Mulumbua y gastamos casi todo el combustible; me estrellé contra unas piedras intentando atracar; se rompió la dirección porque un saco de millo estaba sobre ese cable que une el volante con los motores, y tuvimos que hacer todo el trayecto sin poder usar el volante; y ya al final, casi nos estampamos contra un armazón de hierro, aunque nos salvamos por unos pocos centímetros. Nunca más.

 

            Tatenda! Por las huellas de los deditos de los niños en los papeles con los nombres de sus amigos canarios. Tatenda! Por el coraje de la población de Chidengule que construye su escuela, como quien construye futuro. Tatenda! Porque en medio de la oscuridad durante más de dos horas de trayecto, finalmente llegamos a “buen puerto” sanos y salvos.

 

sábado, 4 de noviembre de 2023

Los pobres nos evangelizan




 

Songo, domingo 29 de octubre de 2023

 

 

 

            Tocaron a la puerta muy suavemente un poco antes de las 6 de la mañana, y Alberto fue a ver quién era. Como Alberto hizo un ruido extraño, me acerqué para ver qué pasaba y me encontré a un señor tirado en el suelo. En seguida vi una silla de ruedas y comprendí que era el Sr. Tololo. Él es discapacitado, pues sus piernas son pequeñas y parece que no tuviesen fuerza en los músculos, así que siempre va, o arrastrándose o en silla de ruedas. Las paradojas de la vida han hecho de él un buen zapatero, así que cuando hay algún pequeño arreglo que hacer le llevamos nuestros zapatos. Aunque debo confesar que le entregué unos el año pasado y todavía no me los ha devuelto.

            Hoy vino con una borrachera de campeonato diciendo que tenía hambre. Le pedí que esperase un poco, y le preparé un bocadillo de mantequilla y un té para desayunar. Se sentó en una silla, y yo le puse otra en frente y un banco para que le sirviesen de mesa. Cuando ya quería volver a entrar en mi casa para rezar laudes, me doy cuenta de que él, había dejado el té y el bocadillo sobre la silla para hacerse la señal de la cruz y rezar en silencio. Borracho como un chuzo me dio una gran lección, porque no me esperaba ni remotamente que diese gracias a Dios por aquel triste desayuno.

 

            Tatenda! Los pobres nos evangelizan. Tololo totalmente ebrio y después de toda una noche bebiendo, no se olvidó de darte gracias por aquel pan, que para mí se convirtió en eucaristía. Él hoy fue tu presencia en mi casa. Hoy nos visitaste, y nuestro gesto de compartir el pan Contigo, se convirtió en una verdadera eucaristía, porque ¿quién podrá negar tu presencia en ese trozo de pan y en ese vaso de té? Señor, sigue tocando a mi puerta cada domingo. No dejes de visitarme. Aquí estaré siempre para lo que Tú desees, aunque vengas en silla de ruedas, arrastrándote o borracho, aquí es Tu Casa.

domingo, 29 de octubre de 2023

Tú hoy has estado presente impulsando una nueva escuela

 

Chiringa, miércoles 25 de octubre de 2023

 

            Me duele todo el cuerpo. La paliza de ayer, a la que se suman otras dos horas en moto y una hora de camino a pie con el mismo calor de ayer y ya sin agua potable. No pude resistir la sed y me bebí toda mi agua caliente. Para colmo de males, cuando vi el agua que me servían casi me caigo del susto: en el balde estaban flotando tres o cuatro bichos grandes que apartaron con el vaso, para servirme un agua turbia que impedía ver el fondo del balde. Sin embargo, estaba maravillosamente fresca, aunque con sabor a tierra. Tan cansado estoy que decidí hacer mi regreso a pie vía Chodzi para no tener que coger la moto.

 

 

      

      Hoy mi casita es un poco mejor que la de ayer, y esta comunidad de Chiringa es quizá la más pobre de todas, en todos los sentidos. Después de la misa hablamos sobre la futura escuela y me presentaron a los dos profesores que malamente hablan portugués, pero que ambos tienen 7º curso: Inácio Cachitsa y Miguel Labione. Mi sorpresa fue el número de alumnos, pues esperaba unos 50 y ya son 110 los que van a estudiar en la Escuela Primaria San Martín de Porres.

 

 

 

            Este lugar está tan perdidito que no tiene nada de cobertura para el teléfono. Yo tenía que entrar en contacto con Juan para que me viniese a buscar al río en Chodzi, así que preguntamos adónde podíamos ir. Nos indicaron una montaña, y tardamos en llegar una hora. Cuando llegamos a la cima comprobamos que no había cobertura en ninguno de los cuatro teléfonos, y le preguntamos otra vez, y nos dijo que allí sólo había red de Vodacom, y que la red de Movitel estaba en otra montaña. Casi se nos cae el cielo encima. Allí fuimos caminando otros 30 minutos y, milagrosamente pude hacer la llamada. Lo que más me admiró fue el paisaje que pudimos ver desde aquellas dos montañas.

 

           

            Tatenda! Es de noche y no paran de cantar. El calor es sofocante y se ha metido un aire tan caliente que me parece que viene del Sahara. Mi casa no tiene puerta, y le han puesto una capulana que no impide que entre la tierra a ráfagas y tengo arena hasta en el carnet de identidad. Dormiré dándole la espalda a la puerta para que la tierra no me entre en los ojos. Todos están fuera de fiesta, y yo estoy cansadísimo queriendo dormir, pero con el corazón más feliz que el suyo, porque siento que Tú hoy has estado presente impulsando una nueva escuela con el nombre de un humilde fraile peruano “Fray Escoba”.

 






sábado, 28 de octubre de 2023

Me hicieron una petición: abrir una escuela de adultos

Finzi, martes 24 de octubre de 2023

San Rafael

 

            El dolor de piernas y espalda por el trayecto de unas tres horas en moto no se irá en varios días. La alegría del encuentro con la comunidad de la Sagrada Familia de Finzi me durará mucho más tiempo… “Las gallinas que entran por las que salen”.           

            El viaje en nuestro barco Amour fue excelente, y no caerse de la moto en este trayecto es casi un milagro, sobre todo porque llevaba en una mano una botella de cinco litros de agua para estos tres días. Sin embargo, creo que cogí uno de los peores días del año pues estamos a 42ºC y, a esta hora de la noche, ya me he bebido casi 4 litros. Salí con la garrafa hecha una piedra de hielo a las 7 de la mañana y cuando llegué a Finzi, pasadas las 12H, se había convertido en un termo de agua caliente. Pensé: “La próxima vez me traigo café soluble, leche en polvo y azúcar, y me echo un cafecito”.

 

         

   Después de los saludos, me dejaron descansar y me dieron algo de comer, para luego celebrar la misa con toda su alegría y color. Mi casita ya tiene puerta, y aunque es de paja, por ser tan pequeña está muy caliente. Hoy tendré que dormir esquinado, porque no entro de lado a lado. No sé cómo podré dormir con este calor sofocante, que durante la noche no baja de 30ºC, y con un litro de agua caliente en la cabecera.

 

 

            La bonita sorpresa fue una petición que me hicieron: abrir una escuela de adultos. Quieren aprender a leer para poder cantar en la misa y aprender nuevas canciones. Así que debatimos el asunto, escogimos a dos profesores de la comunidad y colocamos las normas. De momento, hay unas 20 mujeres y 20 hombres que quieren matricularse. Me hace muchísima ilusión porque me acuerdo de las clases en Radio ECCA de mi madre y de cuando aprendió cómo la engañaba el gobierno con la subida del 2% en su pensión de viudedad.

 

            Tatenda! Amada, siempre estás presente en mi vida. En mi barco Amour; en estas mujeres que quieren aprender a leer y escribir, a sumar y restar; en el calor que nunca soportaste; o en el café que tanto me gusta; e incluso en tu capacidad de sufrimiento por sacar adelante a tus hijos, como hoy yo lucho por sacar adelante a todos los que pueda, a los que Dios me regaló en estas tierras. Y todo esto, el día de San Rafael…

miércoles, 11 de octubre de 2023

Posiblemente no vuelva nunca a Capiriuta, pero ya quedó grabado en mi corazón

Domwe, sábado 07 de octubre de 2023

Ntra. Sra. del Rosario

 

            Todas las personas a lo largo de su vida tienen días que saben que nunca olvidarán: el nacimiento de su primer hijo, un accidente grave, el día en que aprobó sus oposiciones, la muerte de un familiar querido… pues yo tengo muchos de esos días y hoy sumo uno más: la boda de Artur y Luisa.

            Ayer hicimos entre 400 y 500 km para llegar hasta aquí. El camino fue muy bueno. Artur tenía que hacer la ceremonia tradicional de presentación y entrega de anillos en casa de la novia, pues los mangoches (chewas) son de cultura matriarcal. Una de las cosas que hicieron fue cubrir con dos grandes capulanas (makumi) a la que sería su esposa y a otra joven del mismo tamaño y complexión, para que Artur adivinase quién era su novia, y en caso de no acertar tendría que pagar una cantidad de dinero. Gracias a Dios superó la prueba.

            Hoy se celebró la boda a las 09H:00, y hubo otra a las 06H:00. El canto de entrada fue “rumor de ángeles”. Lo grabé según entrábamos porque sonaba tan bien que parecía elevarnos a otra dimensión. La celebración fue toda en Chichewa, así que no me enteré de nada, pero lo fundamental era evidente a los ojos.

 

            La ceremonia fue muy vivida, muy alegre, muy de fe, muy al estilo mozambiqueño. Todo terminó en la iglesia sobre las 12H:00, y en seguida comenzamos los preparativos para ir al pueblo de la novia: Capiriuta. No podíamos imaginar dónde quedaba la casa de la novia. Si tuviese que resumir diría que llegamos a las 17H:00, que tuvimos que parar tres veces para levantar a pulso el coche de los novios, que atravesamos dos pequeños ríos, que hicimos kilómetros y kilómetros de campos que esperan las primeras lluvias para ser sembrados, que pasamos por pequeñas aldeas de campesinos donde no había ni vacas, ni arados y mucho menos tractores, sólo personas con sus sachos preparando cada surco con extrema delicadeza. Me daba la impresión de estar en un cuadro realista de mediados del XIX, es decir, un regalo para todos los sentidos, menos para el sentido de justicia.

 

           Finalmente, y casi por gracia divina, llegamos al destino, donde la alegría en la acogida del pueblo nos hicimos olvidar, por momentos, el cansancio del viaje. Aunque debo confesar que según me senté, me entró sueño, porque a todas estas no habíamos comido nada. Participamos en las danzas, y comprobamos que la moneda de cambio allí es el Kwacha y no el Metical, pues en un baile sacaron un cesto enorme y comenzaron a echar dinero, muchos billetes que no valían nada (1€ = 1.228 Kwachas) y nos reíamos porque le dieron un fajo de dinero que no daba para comprar “fósforos”. Comimos mientras anochecía y luego nos dimos un paseo por el pueblo, donde vimos la hermosa casa que le prepararon a los novios y también estuvimos en la casa de la madre donde la pobreza asomaba en todo su esplendor.

 

            Tatenda! Regresamos despacito, cansaditos y de noche. Lo bueno es que cuando regresamos, el camino “se hace más corto”. Además, disfrutamos de la alegría desbordante y de la fe de aquel pueblo. Gracias, gracias… Posiblemente no vuelva nunca a Capiriuta, pero ya quedó grabado en mi corazón.

lunes, 2 de octubre de 2023

Abrir una nueva escuela

 

Songo, viernes 29 de septiembre de 2023

San Miguel, San Rafael, San Gabriel…

 

 

            Ha sido el último día de una formación intensiva para animadores y catequistas de todas nuestras comunidades. La experiencia fue hermosa, pues se encontraron aquí personas de Chirodzi, Nyauliri, Cabvulancie, Maroeira, Nyantalala, Nhandoa, Caliote, Songo, Mulumbua, Chodzi-Ndirilhe, Chiputi, Chidenguele, Finzi e Chiputi, es decir, de todas las comunidades inmersas en la lengua local, Cinyungwe (se lee, chiñungüe).

 

 

            Estuvimos juntos de lunes a viernes. Lo bueno de quienes viven en el mundo rural es que una vez que han recogido su cosecha ya están libres. Es decir, desde junio hasta octubre es buen momento para poder organizar encuentros y espacios de formación. Hoy hicimos nuestra evaluación y una de las cosas que más valoraron fue la comida. Cuando pensé en esta formación, mi mente se centró en los facilitadores, en objetivos, actividades y contenidos, que sin duda alguna fueron muy buenos; sin embargo, quizá lo que más les gustó fue la comida.

 

            Me sorprendieron varias cosas. La primera sorpresa fue que ayer y hoy no dejaron rastro de comida: ni pan, ni xima, ni mantequilla, ni mermelada, ni carne… nada, no quedó absolutamente nada. Comieron de tal forma que hasta dejaron a nuestro cocinero sin nada. Pero, además, se llevaron botellas de plástico de 2 litros, una botella de aceite de 5 litros y una tarrina vacía de mantequilla que necesitan para llevar gasolina, guardar semillas, etc…. Nos reímos porque sabemos que ellos pensarían que era “la fin del mundo” -como decía mi madre-. Y la segunda, que cuando único aplaudieron espontáneamente durante la evaluación, fue cuando les dije que se podían llevar la identificación que llevaban colgada al cuello. Me llamó la atención porque a mis    ojos es algo sin ningún tipo de valor, pero para ellos fue el mejor regalo.

            A los que son de Maravia los llevé al río muy contentos, cargados con ropas de Cáritas para distribuir en sus comunidades y llevando sus credenciales por haber participado en este curso.

 

            Tatenda! Cuando ya se iban, el animador de Chiringa se acercó para entregarme una petición formal: abrir una nueva escuela en su pueblo. Trajo la lista de todos los niños y niñas de más de seis años que tienen documentos (casi 50). Es decir, que pueden ser fácilmente cien niños sin escolarizar. Inicialmente se me vino el mundo encima, poque creo que no puedo con más de lo que ya tengo, pero después recordé que esa comunidad se llama “San Martín de Porres” y pensé en mi madre y en el cuadro que todavía conserva mi hermano Roberto en su casa. Y me dije: ¿realmente me puedo negar a esta nueva misión? ¿no es una señal clara que debo escuchar y atender? Chiringa es un lugar olvidado por todos, menos por Ti. Así que te pido que me des papel y lápiz para sumar Chiringa a la lista de escuelas del 2024: Escuela Primaria de primer grado “San Martín de Porres” de Chiringa.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Su rostro muestra dolor y paciencia


Songo, martes 19 de septiembre de 2023

 

            Ayer llegué a Chiputi, una de las comunidades rurales de Maravia. Cuando acabó la misa, donde tuvimos bautizos y bodas, se informó que una señora estaba enferma. Les dije que después de la misa iríamos a visitarla, pero cuando estábamos preparados para salir nos dijeron que ya estaba un poco mejor, así que no fuimos.

            Esta mañana, después de dormir en mi estera con el suelo tan duro que me duelen todos los huesos, nos fuimos andando a su casa para ver qué tal se había levantado. Allí estaba con dos de sus hijos y su marido. Ella es una jovencita, que parece que hace tiempo que viene con problemas de salud, pero a simple vista no parecía grave.

            Me llamó la atención que uno de los niños tuviese un plástico negro en su cabeza. Eso aquí es frecuente cuando llueve, pero no cuando hace calor. Después me fijé en el pequeñito y se me vino el mundo encima. Vi sus manitas llenas de heridas, también sus orejas y parte de la cara. Como estaba a la espalda de su madre me costó darme cuenta, pero le pedí que me dejase ver sus heridas.

 

            Antes de que se acercase, tristemente me acordé de Benigna, una joven a la que le atacó un herpes horrible por estar con las defensas bajas por ser enferma de SIDA. Se me pusieron los pelos de punta. No había llevado el teléfono para hacerle algunas fotos y enviárselas a Estrella, pero antes de volver, le pedí al de la moto que me llevase nuevamente y le saqué algunas fotos.

            El niño se llama Janeiro y hace más de un mes que está así, y allí su Puesto de Salud más cercano está en Chipera a unos 40 km. La cosa pinta muy mal. Estrella me ha dicho que le haga la prueba del VIH, y que le mande antibiótico oral y en pomada, y que se lave con “jabón lagarto”. Janeiro debe tener unos dos añitos y ya sufre todo el peso de la pobreza extrema.

 

            Tatenda! La mamá de Janeiro probablemente sea portadora del VIH, y sus problemas de salud le vienen de ahí, pero no lo sabrá. Lo que está claro es que Janeiro está inmunodeprimido y por eso le ha atacado con tanta virulencia este herpes. El pobre niño está siempre con picores y su cuerpecito está lleno de marcas… Su rostro muestra dolor y paciencia… Ahora viene una intervención urgente: les dije que viniesen a Songo cuanto antes para dar un tratamiento correcto al niño… No sé si vendrán… Fui para visitar a su madre y me llevé la sorpresa del niño, porque Tú siempre aprovechas cualquier camino para salirme al encuentro. Quien no Te vea en el rostro de Janeiro, quien no vea Tus llagas en sus manitas y orejas, está ciego. Te vi Señor y ahora sólo quiero curar tus heridas.



viernes, 15 de septiembre de 2023

La cultura que me rodea

 

Songo, domingo 10 de septiembre de 2023

San Nicolás de Tolentino – La Aldea


            Cuando estoy en el Ingenio de Gran Canaria, la Aldea son mis antípodas; cuando estoy en Mozambique, siento que mis antípodas son la cultura que me rodea. Las religiosas franciscanas me pidieron que estuviese presente en una reunión del internado, porque tuvieron un problema con las jóvenes.

 

            Una noche les entró un búho en el cuarto y se armó la de San Quintín. No por lo que pensaría cualquier occidental de mentalidad racional, no. El alboroto vino porque querían saber quién era ese búho, quién les envió ese búho y qué pretendía hacerles. Es decir, para ellas ese búho es alguien que, “disfrazado” de búho, les quiere hacer algún mal. Al día siguiente una de ellas soñó que, si iban a la escuela, una de ellas moriría atropellada, así que decidieron no ir a clase. ¿Y qué hicieron? Ni cortas ni perezosas se fueron a un profeta para preguntarle sobre quién estaba detrás de todo esto.

 

            El profeta les cobró unos dos euros por persona, y son unas quince. Es decir, el profeta se puso las botas ese día, y para rematar la jugada les dijo que la cocinera del internado, Dª Isabel Djipissone les estaba echando unos “polvos” en la comida. Es decir, acusó a la educadora del internado como hechicera o bruja. Una vez que ya “sabían la causa de todos los males”, decidieron convocar una reunión entre la dirección del internado y sus familias. Además, volvieron al profeta que les dijo que el hechizo de Isabel haría que sus familiares no les hiciesen caso, es decir, se cubrió las espaldas.

 

            Cuando escuché el relato de los hechos me sentí en las antípodas culturales, como si estuviese escuchando un cuento de hadas y brujas, leyendo “Harry Potter” o viendo “El Señor de los anillos”. Llevo más de 15 años en Mozambique, y estas historias me tocan un día sí y otro no, pero siempre me hacen sentir lo lejos que estamos, estando tan cerca. Puedo tocar sus manos, sentir su olor, apreciar sus paisajes, pero siento un abismo entre mi racionalidad y su realismo mágico, con perdón de Gabriel García Márquez.

 

            Tatenda! Mientras jugaba con las niñas en el parque, vestiditas con sus trajes nuevos, todo me parecía normal. Sin embargo, sé que estamos en dos planos diferentes de la realidad. ¿Cómo hacer para ayudar a estas niñas a explorar nuevos mundos? ¿Qué puedo hacer para abrirme a esta cosmovisión mágica de la vida, para entenderla desde dentro? ¿Cómo evangelizar la cultura? Tú, Señor, siempre preguntabas: “¿Qué les parece?” y hablabas en parábolas… Confieso que sólo pude escuchar y no conseguí decir ni una palabra, en una reunión de casi dos horas. Ábreme el corazón, ábreles la razón…

viernes, 8 de septiembre de 2023

Por toda la gente en Canarias que mantiene esta escuela de troncos y barro

 

Songo, martes 05 de septiembre de 2023

Santa Teresa de Calcuta

 


            El calor intenso desde las siete de la mañana marcó el comienzo del verano. Tengo en el corazón todo un mar de sensaciones, después de pasar un día en Chodzi. Viajar por el río, compartir los avances con el alumnado de nuestra escuela y finalmente la gran fiesta de los bautizos, primeras comuniones y bodas, han hecho de este día, un verdadero regalo del Cielo.

 

            Fui a Chodzi con la profesora Manuela, que es la formadora de nuestros profesores Eulane y Olivio. Para ella fue una gran experiencia, pues era la primera vez que iba a Maravia atravesando el río Zambeze. Fue una verdadera gozada. Alumnas y alumnos de la escuela le mostraron sus avances en portugués y matemáticas, y luego ella se dirigió a todas las mujeres, jóvenes y niñas allí presentes. Fue una verdadera lección de humanidad, una especie de lección magistral que únicamente pretendía devolverles su dignidad, darles fuerza para seguir luchando, abrir sus mentes y sus o
 
 


jos para que vean un poco más allá de su minúsculo mundo de la maternidad, el agua, el fuego, la casa y la tradición. No sé qué habrán podido incorporar, pero el mensaje de una mujer luchadora hablándoles de tú a tú, es un testimonio que les entusiasmó, hasta el punto de que le regalaron un baifo.

            Manuela se quedó impactada con las tres bodas sin anillo, sin trajes ni peluquería, donde todo era extremamente normal. El ambiente de alegría fue la señal inequívoca de que estábamos celebrando la fiesta todas las fiestas. El banquete era de toda la comunidad, donde cada uno trajo algo: harina, gallinas, una cabra montesa, arroz, leña, agua… y se nos fueron las horas sin darnos cuenta.

            En la misa leyó una joven. Es la primera vez en cinco años que llevo aquí, en que veo a una mujer leyendo en las comunidades rurales de Maravia. Me quedé impresionado, porque es alumna de nuestra escuela. Es un hermoso fruto que merecía ser valorado, y al final de la misa, delante de todos, la llamé y la puse como ejemplo para todas las niñas presentes, y le di un regalo.

 


            Tatenda! Llegué a casa entrada la noche, tan feliz que ni noto el cansancio. Feliz porque veo que vale la pena apostar por la educación. Me emocionó mucho escuchar a Linda, y hoy te doy gracias por ella, por sus maestros, por toda la gente en Canarias que mantiene esta escuela de troncos y barro, pero una escuela que sueña, juega, abre horizontes nuevos y mira al futuro con esperanza de que un día amanezca una Linda humanidad en fiesta.

lunes, 4 de septiembre de 2023

Tenemos dos escuelitas donde nadie quiere ir

Songo, viernes 25 de agosto de 2023
 

 

Acabó el curso para profesores de las escuelas de Chodzi y Mulumbua. Estamos contentos por el trabajo de estos días. Estuvieron presentes Olivio, Bernardo, Eulane, Francisco y Lázaro, y las formadoras fueron Zefa y Manuela, que les ayudaron a hacer la programación de este último trimestre y a poner al día los boletines de notas.

            Tenemos dos escuelitas donde nadie quiere ir, a donde el Estado no llega. Y lo más importante, están aprendiendo mucho y nuestros profesores son bastante serios, aunque su nivel de formación académica sea bajito. Es el triunfo de la constancia y del cariño. Cada profesor da clases en su pueblo, y conoce a todos sus alumnos y a sus familias. Ahí radica parte de nuestro éxito, pero también en la formación continua a los profesores.

            El año pasado fui con todos los profesores hasta Fingwe, que es la capital distrital para hablar con nuestro “Consejero de Educación”, que nos recibió pero no quiso incluir nuestras escuelas bajo el paraguas del Estado. Él se lo perdió. Hemos conseguido este año hacer una “trampa” a estos malos políticos del paleolítico. Hablamos con los directores de las escuelas del Estado que están más cerca de Chodzi y de Mulumbua, ellos han metido los nombres y los procesos de nuestro alumnado en sus escuelas, de tal forma que sus estudios serán reconocidos oficialmente, aunque sea por la puerta de atrás. Ha sido una gran victoria, porque las niñas y niños están muy bien preparados.

            Me quedé con los ojos a cuadros cuando nos informaron de la estadística de la escuela de Mulumbua, diciendo que tenían 3 alumnos de la escuela del Estado. Les pregunté el porqué y me dijeron que en esa escuela tienen menos de 20 alumnos (nosotros 120), y ellos estudian de 1º a 5º (nosotros de 1º a 3º), pero que desde que acabó el primer trimestre dejaron de dar clases y se fueron los profesores. Es decir, la escuela del Estado hace tres meses que está cerrada y nadie lo sabe. Les dije que alguien tenía que informar porque, aunque sean pocos niños y niñas, se merecen tener clases, y sólo están viniendo tres porque está a unas dos horas a pie subiendo la gran montaña de Mulumbua.

 

            Tatenda! Por estas escuelitas que se mantienen con un presupuesto mínimo. Creo que las escuelas gastan más en oraciones que en meticales. Llegamos a donde el Estado abandona a sus hijos más pobres, sólo eso me parece un milagro que nunca será reconocido por este gobierno que abandona la escuela pública. Nuestra escuela “ilegal”, acoge alumnos “legales”, que han sido abandonados a su suerte, pero que quieren seguir y se esfuerzan como titanes subiendo y bajando Mulumbua.

martes, 29 de agosto de 2023

Yo simplemente contemplaba la escena

 

Songo, miércoles 23 de agosto de 2023

Santa Rosa de Lima – Órzola

 



            Mientras las cuatro voluntarias de Cáritas hablaban con Ana Bela y Gelito, yo las contemplaba. El hecho de no hablar Cinyungwe me limita para entrar en las conversaciones, aunque las puedo seguir, porque entiendo bastante. Sin embargo, esa hora que pasamos en la visita, decidí no intervenir mucho, sino sólo estar.

            Lo que más me llamó la atención fue el cariño con que estas cuatro mujeres les daban consejos a los dos hermanos. Ellos son huérfanos, y Ana Bela tiene un fuerte problema en una pierna que le impide caminar largas distancias.

 

Gelito no estaba en casa cuando llegamos. Cuando apareció vimos que tenía extensiones postizas y una especie de tatuaje en el brazo. Ellas no dejaron pasar la ocasión y estuvieron hablándoles durante más de 30 minutos sobre “bzabwino e bzakuipa” (cosas buenas y malas). El aspecto no es conclusivo, pero sí indicador. Ellas comenzaron a preguntar y vieron que Gelito dejó la escuela, y que trabaja, aunque poco. A Ana Bela le insistieron en que continúe yendo al hospital y le dieron 120 meticales para que coja el transporte público. Es decir, aprovecharon para orientar a estos dos jóvenes de 19 y 17 años, para instruirlos en la escuela de la vida, ya que sus familiares se han desentendido de ellos.

 

 

 

            Tatenda! Yo simplemente contemplaba la escena, agradecido por tanta bondad y tan lindos detalles de cariño con estos jóvenes a los que la vida no les ha sonreído del todo. Disfruté mucho de esta visita y aprendí “buenas maneras” en la educación de los jóvenes, que también son un ejemplo, porque tanto Ana Bela como Gelito escuchaban pacientemente todo lo que les decían, y asentían con la cabeza. Gracias por estos jóvenes, pero gracias por las personas que muestran que ser de Cáritas significa “palpitar según Tu corazón”.


sábado, 26 de agosto de 2023

Sobrevivir es parte de una lucha sin cuartel

 

Songo, lunes 21 de agosto de 2023

 

 

            Dos bebés marcaron este día en el que sólo tuve un respiro en la siesta. Por la mañana apareció en casa un señor con un niño de 14 años. Nos sentamos y me empezó a contar una historia que me sonaba. Su hija había muerto hace poco tiempo y dejó 4 hijos, siendo uno de ellos un bebé de ocho meses. Me vino a pedir ropa y azúcar para la papilla que le hacen con harina de millo.

            En la conversación fui descubriendo quien era esa joven, y no era otra que aquella que encontré agonizante en el río. Ella vivía en Chiringa, pero era natural de Mulumbua. Según cruzamos el río Zambeze, pasamos de una cultura patriarcal a una matriarcal, y consecuentemente los hijos de esta joven recién fallecida se los llevó su padre. Este señor es ciego, y ha asumido a sus cuatro nietos, en su absoluta pobreza.

            No le vi triste, ni hundido, sino buscando soluciones para salvar a estos cuatro niños, pero de forma especial al bebé. Le compré leche para bebés y azúcar, pero en estos días hablaré con la comunidad de Mulumbua para ver otra solución para ese bebé, pues ahí corre el riesgo de morir.

 

            A las 14:50 me sonó una alarma recordándome que tenía que ir al hospital y estaba tan estresado que pensé en no ir, sin embargo, fui. Visitamos primero Medicina Interna, luego Cirugía, y cuando ya nos íbamos, la doctora Elisa nos dijo que fuésemos a Pediatría porque había un “caso social” (esta expresión portuguesa, siempre que la escucho, me recuerda la película cubana “Lista de espera”, y me da por reírme para dentro). El panorama que encontramos era triste: un bebé de unos 4 meses que había sido abandonado por su madre en un pueblo rural llamado Nhandoa. Había estado al borde de la muerte, totalmente desnutrido, pero se recuperó un poco. En el Hospital hablaron con el padre del bebé que se llama Felício, para que lo entregase a alguna familia hasta que fuese un poco mayor y pudiese comer de todo, pero él se negó. Estuvimos charlando largo rato, pero no conseguimos convencerlo. El sábado tengo que ir a Nhandoa y lo visitaré.

 

            Tatenda! Qué dura es la vida aquí desde sus más tiernos comienzos. Aquí se cumple la ley de Darwin por la que triunfa el más fuerte. Sobrevivir es parte de una lucha sin cuartel. Te doy gracias por estos “padres coraje” que luchan por estos bebés, pero sobre todo te pido que les des luz para que se ilumine el mejor camino para estos santos inocentes que se esconden para no ser matados por la Injusticia de Herodes.

miércoles, 23 de agosto de 2023

Regresamos felices, llenos de Ti

 Zóbué, domingo 13 de agosto de 2023

 La alegría vence al cansancio de estos días. Me siento absolutamente derrotado, pues ayer llegamos a Zóbuè, que nos queda a 300 km de Songo. Además, fue llegar y besar el santo, pues a nosotros nos tocaba organizar y animar todos los momentos de oración y litúrgicos de la peregrinación diocesana. 

 

            Hoy me levanté a las 04H:00 porque estos últimos años se hace una subida al Monte de la Resurrección, aunque debido al elevado número de personas no pude llegar hasta el final, pues no se podía pasar entre la multitud. 

         

   Regresé y tuve suerte, pues pude darme una ducha antes de la misa (pensemos que donde se reúnen unas 3.000 personas con unos 20 cuartos de baño, no es fácil que te llegue tu turno). Ya renovado, me dispuse para la misa que fue una auténtica fiesta. Miles de personas alegres entregando su ofertorio que duró más de una hora, y la comunión otro tanto. En la acción de gracias ya estábamos todos eufóricos, así que me uní a otros sacerdotes para bailar y expresar así el estado de nuestro espíritu agradecido, después de más de cuatro horas de celebración.

 

            Tatenda! Todos regresamos felices, llenos de Ti. Como siempre, paramos en Mussacama para comer pollo con papas fritas, y llegamos escalonadamente a Songo. El único contratiempo nos los dieron algunas danzarinas que extenuadas de tanto bailar en la misa estuvieron vomitando y una de ellas se desmayó y la tuvimos que llevar al hospital, donde le encontraron una fuerte malaria. Gracias a Dios, ya están todas recuperándose, y sólo necesitan descansar. En castellano diríamos: “Sarna con gusto no pica”…

sábado, 19 de agosto de 2023

Su gloria eres Tú

Songo, viernes 11 de agosto de 2023

Santa Clara de Asís


              Cuando me siento a escribir, a orar lo vivido, a ver el paso silencioso de Dios, a agradecerle su presencia amorosa, confieso que a veces no es fácil. Intento educar la mirada de mi corazón para no dejar pasar la presencia de la vida, del amor, de la amistad, de Dios en cada cosa, en cada instante…

 

            El rostro de Dios hoy tiene un nombre: Alberto. Baba Alberto lleva casi 67 años en Mozambique y hoy el Papa le concedió la Medalla “Pro ecclesia et Pontifice”. Para él, la medalla no dice nada, y no muestra ningún interés especial por recibirla. Sus preocupaciones son otras: las comunidades rurales, preparar y celebrar la misa, atender la huerta, rezar el rosario y la liturgia de las horas, charlar con las visitas, atender cada día las confesiones…

 

            Alberto tiene 91 años y la vitalidad de un joven de 19. A veces pienso cuál será su secreto y siempre llego a la misma conclusión: está rebosante de energía interior, está tan ligado a su espíritu, al Espíritu, que su cuerpo cansado no puede frenar ese hálito divino. Toda su fuente está en Ti. Se levanta tempranito para estar en la capilla orando en silencio, nunca se va a dormir sin pasar por el Santísimo, pasa largas horas en la Iglesia antes de la misa sentadito en una esquina del fondo frente al sagrario… Toda su fuente está en Ti. No para de trabajar y hacer cosas durante la mañana, y la tarde la usa para leer y orar, aunque también acompaña catequesis de matrimonios y participa en diferentes reuniones de la parroquia.

 

            Hoy el secretario del Nuncio y el Obispo de Tete le dieron una condecoración, que para él no significa casi nada, porque su único interés es entregarse hasta el fin. Ni siquiera quiso quedarse al almuerzo, siendo él el gran homenajeado (aunque también era la inauguración de la ‘Fazenda da Esperança’) y todo porque tenía prisa por llegar a la misa en la parroquia (a la cual, por cierto, no llegamos a tiempo).

           

            Tatenda! La gente estaba feliz, mientras Alberto no paraba de decir: “Son cosas de este mundo”. No porque despreciase la medalla, sino porque la ponía en su lugar. Y yo pienso lo mismo, si después de 66 años en Mozambique hubiese colocado su gloria en una simple medalla, se me hubiese caído el mito. No. Su gloria eres Tú y su fidelidad a Ti es su más preciosa medalla. Gracias por los Albertos, las Juanas, los Manolos, los Davides… y esas otras “rara avis” que pasados los 80 siguen viviendo desde Ti para contruir tu Reino.

miércoles, 16 de agosto de 2023

Mi fuerza estaba en Ti


Songo, martes 08 de agosto de 2023

Santo Domingo

 

            El cielo estrellado y toda la Vía Láctea estaba frente a mí, mientras descansaba acostado bocarriba debajo de un boabab. La imagen la tengo aún contenida en mi retina, como tantas otras de las que disfruté en este día: las montañas, el río Zambeze, los caminos sinuosos, un grupito de niños bajando la montaña… Podría parecer que fue el día más feliz de mi vida, en el que sentí la libertad en mis pies.

            El día comenzó bien. Tenía planeado ir a Chiringa y volver el mismo día. Me acompañaron Lázaro y Francisco Viegas, a quienes casi debo la vida. Subimos Mulumbua, y pude ver los trabajos de la nueva capilla que ya está a la altura de las ventanas; y luego, seguimos en dirección a Chiringa a través de las montañas. El camino duró casi cuatro horas, pero llegamos muy bien. Fui todo el camino haciendo fotos y vídeos porque estaba extasiado con lo que veía. Fue una linda experiencia atravesar los cercados, las pequeñas poblaciones diseminadas con no más de cuatro o cinco casas, ver a niñas y niños yendo a nuestra escuela desde muy lejos… Todo un regalo para el alma y para los sentidos.

            Al llegar a Chiringa estaba deshecho, porque no tengo costumbre de caminar, aunque mi hermano Luís Ignacio siempre me dice que haga deporte y me mantenga en forma. Sin embargo, después de un breve descanso recuperé fuerzas y tuve las confesiones y la misa. Al terminar ya eran las dos de la tarde y nos sentamos a comer en la cabaña que nos habían preparado.

 

            Nuestra idea era volver por el río, así que cuando lo comentamos algunas personas reaccionaron a nuestra propuesta. Primero entró en la choza el animador que nos dijo que acabaríamos caminando a “cuatro manos” (na manja manai), nos reímos y le dijimos que iríamos por el río. Luego vinieron dos jóvenes, uno primero y otro después, para insistirnos en que no bajásemos por esa vía. Nosotros insistimos: “Si ustedes van siempre por ahí, nosotros también iremos”. A mala hora.

 

 

 

            El camino de bajada fue relativamente llevadero, aunque tardamos una hora y media, pero subir fue como escalar al infierno. Tardé (y no digo tardamos, porque los otros me esperaban) casi cinco horas en subir, de tal forma que llegué a casa pasadas las nueve de la noche. Por el camino encontramos a unos niños que bajaban con su madre, cargaditos de cosas y descalzos. En un determinado momento comenzaron los calambres en las ambas piernas, tanto en los músculos superiores como inferiores. Tenía que parar continuamente para hacer pequeños estiramientos y para descansar. Cada diez o quince minutos les decía: “No voy a poder continuar. Me quedo aquí a dormir”, pero ellos se sentaban y esperaban a que todo pasase, charlaban y actuaban como si no pasara nada, y cuando veían que estaba un poco mejor me animaban a continuar “engañándome” con que faltaba poco. Mis fuerzas estaban al límite después de más de 12 horas caminando, y ya sin agua limpia tuve que beber agua de la montaña.

 

 

 

            Tatenda! Los millones de estrellas brillando en todo su esplendor me decían que debía seguir. Tú me susurrabas bajo el baobab, en la oscuridad de la noche estrellada, que mi fuerza estaba en Ti, que Tú me sostenías, y así fue, hasta que extenuado a menos de a 200 metros de mi casa, apareció Alberto con el coche para recogernos. Gracias por sostener mis pasos, y acompañar los caminos de todos los misioneros y misioneras que queremos abrir caminos nuevos a tu Buena Noticia.

viernes, 4 de agosto de 2023

Cuánto sufrimiento, Señor

 

Songo, martes 01 de agosto de 2023

 

            Se me pusieron los pelos de punta cuando vi la imagen de una joven envuelta en una capulana acostada en la canoa. Llevaba varias horas esperando el barco que nos llevaría a Chodzi, para después ir a Chiputi y Finzi, cuando llegó una canoa con dos jóvenes. Hasta ese momento, todo parecía normal. Ellos se bajaron y salieron corriendo porque había dos coches a punto de salir para Songo. Pensé que les estaban pidiendo que los llevase hasta la Villa y nada más. Mi sorpresa llegó cuando una mujer se acercó corriendo a la canoa con la cara descompuesta.

            Yo estaba a tres metros de la canoa, pero no conseguía ver nada, así que me levanté y vi que había alguien envuelto en una capulana. Cuando la señora le descubrió la cabeza, vimos a una joven literalmente a punto de morir. Sus ojos en blanco, y dando gemidos constantes y casi imperceptibles.

 

            Los jóvenes regresaron a la canoa y bajaron a la joven, cargándola a cuestas. La joven estaba literalmente empapada en agua y con una evidente hipotermia. Habían llegado desde la parte trasera de Mulumbua en canoa, (unas tres horas de viaje) y la canoa estaba llena de agua, por lo que la joven vino semicubierta de agua. Aquellos coches se fueron, pero subimos hasta la carretera para pedir auxilio. Los vigilantes llamaron al hospital, mientras nosotros le quitamos la ropa mojada a la joven. Una señora le dio una camisa seca y yo le di mi abrigo, mientras un coche paró. Estando en esas, se me acercó uno de los jóvenes de la canoa y lo reconocí porque es de la comunidad Chiringa. Me contó que la joven era su hermana y se puso muy enferma, y llevaban dos días cargando con ella hasta llegar aquí, porque donde viven no hay ningún tipo de transporte.

 

            Tatenda! Subimos a la joven en la parte trasera del coche y todos se fueron. Le agradecí al señor que paró y le dije que los llevase urgentemente al hospital, porque estaba agonizando. No quiero ni imaginar esos dos días de camino, cargando a esta joven entre montañas y durmiendo al relente. ¡Cuánto sufrimiento, Señor!

            Ya de noche, llegó Corintio que es el patrón del barco que nos llevaría a Chodzi. Así que hice mi primera travesía en el río en medio de la noche. La Luna Llena estaba iluminando todo el río y sus montañas, en una estampa idílica, pero yo no dejaba de pensar en ella, mientras daba gracias a Dios por los jóvenes que la trajeron con gran sufrimiento. Tu Luz se reflejaba en la Luna, como la luz de esos jóvenes que iluminaban el camino de esta muchacha.

 

Nota: Hoy día 03 de agosto, nada más llegar a Songo, supe que la joven ya fue enterrada aquí en Songo, pues era imposible cargar su cuerpo para Chiringa donde vivió toda su vida, y a donde iré la próxima semana. DEP

domingo, 23 de julio de 2023

Luz

 

Songo, jueves 20 de julio de 2023

24º aniversario de mi primera misa en El Cristo

 

           Oí a unos niños gritando detrás de mí: “¡Padre Manolo! ¡Padre Manolo!” Me giré para ver quienes me llamaban, y vi una imagen de las que no se olvidan: un grupo de siete niños con sus ruedas jugando a las carreras de coches. Fue una fiesta, porque hicimos varias carreras y nos divertimos mucho, y finalmente les di un premio a todos.

           La verdad es que ya estaba contento por dos motivos. El primero fue la llamada de un niño, Leonel. Un niño ciego que llevé este año a un internado en Tete (CREI) para que pueda estudiar con el sistema braille. Él está feliz, aunque la institución no tiene agua por impago, y los niños y niñas tienen que ir a buscar agua a una fuente bastante distante. El día 10 pasé por allí para visitarlo y me dijo que él cargaba botellas de dos y de cinco litros para poder beber y ducharse. Leonel tiene unos 9 añitos y sus padres le compraron un pequeño teléfono para poder tener contacto con él. Últimamente me hace una llamada perdida para hablar un poco. Hablar es fundamental para él, por eso siempre le devuelvo la llamada.

           En segundo lugar, Paqui me acababa de enviar varios WhatsApp informándome del envío de material de costura para el internado, y de un donativo muy generoso de Cáritas Ingenio para este proyecto. Me siento inmerecidamente bendecido por tanto amor de los niños que querían jugar conmigo, de Leonel que me llama para escuchar mi voz y de mi pueblo que no deja ni un día de rezar por la misión y de enviarnos todo lo que pueden y más.

 

           Tatenda! Ayer fue el entierro del joven asesinado en la prisión de Songo y todavía estoy sobrecogido. Pero estos tres regalos de hoy me llenan de esperanza, me limpian los ojos como el mejor colirio, me ensanchan el corazón y me aumentan la fe en que “ESTE MUNDO ES POSIBLE”, y no “Otro”, cuando los niños sonríen, cuando las personas se solidarizan, cuando compartimos lo que somos y tenemos, lo que hemos aprendido y mamado. Gracias Señor por estas tres pequeñas señales de tu presencia amorosa.

sábado, 22 de julio de 2023

Oscuridad


Songo, viernes 07 de julio de 2023

 

            Lo que jamás hubiese soñado, tristemente sucedió. Mércia Carvalho es la directora de la prisión de Songo, una excelente persona y profesional. Había estado de viaje con su marido en Brasil. Unos días antes, me había llegado una carta de la cárcel pidiéndome 50 sacos vacíos de harina, para que los presos pudiesen almacenar el millo de este año. Les dije que se los llevaría ayer jueves, pero en la panadería me dijeron que sólo tendrían esa cantidad de sacos el viernes. El jueves recibí una llamada de Mércia pero no pude responder, así que el viernes cuando llegué al centro penitenciario le devolví la llamada con la que me quedé petrificado.

            Su respuesta al coger el teléfono fue: “No estoy bien, padre”. Como es natural, todas las alarmas saltaron. Le pregunté qué pasaba y me contó que mientras ella estaba fuera un preso de Songo se fugó y días después fue capturado, porque se puso a bailar Nyau en una fiesta y lo reconocieron. Avisaron a la policía y lo detuvieron, primero lo llevaron a la comisaría y luego de vuelta a la prisión. La tragedia fue que en esos cuatro días lo torturaron de tal forma que acabó falleciendo.

            Como estaba en la puerta misma de la prisión, me alejé un poco para que no me escuchasen los funcionarios, que salieron al oír mi coche para recoger los sacos. Me notaba frío y descompuesto ante aquel macabro asesinato, en un lugar que siempre había tenido como una referencia de humanización de la prisión. No sabía ni qué decirle a Mércia. Ella continuó diciendo que estaba todo en investigación y en manos de los tribunales, porque no se sabía a ciencia cierta si los torturadores fueron los funcionarios de la prisión o si habían sido policías. De cualquier forma, aquel joven que estaba preso por robar, ya estaba muerto hacía varios días, y su cuerpo estaba en manos de los médicos forenses de Tete. Todavía ahora, lo escribo y mis dedos tiemblan sobre el teclado.

 

            Tatenda! Me pude desahogar un poco gracias a una llamada telefónica que tuve en aquel momento, porque mi cuerpo estaba en tensión. Señor, te pido por Mércia que está sobrecogida, pues ella siempre ha transmitido a los funcionarios la importancia de tratar con absoluta dignidad a estos jóvenes reclusos. Te presento la vida de este joven fallecido por la brutalidad policial, y que su familia ahora llorará sin consuelo. Gracias por todos aquellos que dan su vida por humanizar las cárceles, como Javi y Mércia, para hacer un mundo más humano.

jueves, 20 de julio de 2023

Su propia cultura mágico-religiosa

 Songo, martes 05 de Julio 2023


Cumpleaños de Vicente Berenguer Llopis

 

            ¡Por fin comenzamos a navegar en nuestro barco! Ayer fue una experiencia fantástica, pues hicimos una experiencia con nuestro Amour -así se llama el barco- y fuimos a Caliote, donde me esperaba la sorpresa de ver parado un barco llamado Manyerere (nombre de una isla de la albufera de Cahora Bassa, que significa “hormigas”) que hace 4 años estaba siendo armado cerca de la presa. Una penita, porque es un barco nuevo que nunca ha hecho un solo viaje en todo este tiempo por cuestiones burocráticas.

 

 

            Hoy pusimos a funcionar los motores a toda máquina, y es un verdadero placer. Llegamos a Chodzi en unos 20 minutos, cuando normalmente tardo cincuenta. Nos esperaban muchos miembros de la comunidad y alumnos de la escuela. Fui acompañado por Albino y Mario. Albino está aprendiendo a pilotar el barco, pero está muy limitado físicamente, mientras que Mario es un experto marinero. También yo voy haciendo pinitos, porque quiero ser autosuficiente en este ámbito para no depender de nadie en estos viajes pastorales.

 

 

 

 

 

             Cuando íbamos hacia el río tuve una conversación con Albino, que una vez más me abrió los ojos a esta mentalidad africana en la que vivo. Le pregunté por su sobrino-nieto Edú, y me contó que sigue con problemas, que no está yendo a la escuela, que llega a casa de madrugada, etc. Y que han decidido llevarlos a él y a su hermanito a Changara con sus abuelos, porque “esta piel nos da muchos problemas”. Teme que les pase algo y lo culpen a él con toda la fuerza de la tradición. Y me contó que en estos días una señora conocida estaba de baja en el hospital porque le había mordido un caracol y tenía toda la mano hinchada, además ella había visto el caracol mientras dormía.

 

            Tatenda! En su cosmovisión, Albino piensa que alguien “con forma de caracol”   -así lo creen según su tradición- vino a morderla mientras dormía para hacerle un daño grave. Y cuando lo contaba se veía que estaba absolutamente convencido de ello. A mí me tendrían que trasplantar el cerebro para poder llegar a esa conclusión. Sin embargo, escucharles me ayuda a entrar en otras formas de ver la realidad, porque me ayuda a entenderles por dentro, desde su propia cultura mágico-religiosa, y de esa manera saber respetarles mejor y anunciarte a Ti que nos libras de todos los miedos que nos paralizan.