viernes, 8 de febrero de 2019

Que no busque Señor la verdad, sino la amistad.



Songo, domingo aos 20 de janeiro de 2019

            Me sorprendió una frase de Alberto hoy, cuando le preguntaba si le parecía bien que yo estuviese en la inauguración del nuevo templo de la Iglesia Universal del Reino de Dios. Me dijo: «La amistad está por encima de la verdad». Me pareció hermoso, porque lo dijo en referencia a que, si nos empeñamos en decir que nosotros somos la «iglesia verdadera», nos cerramos a todo lo bueno que tienen otras iglesias. Entonces es preferible tener relaciones de amistad y respeto, a cerrarnos y vivir en el orgullo de ser «la iglesia verdadera».
            Soy de la misma opinión, y además creo que esas amistades con otras religiones nos ayudan a ponernos en nuestro sitio, a entender otras formas de encuentro y diálogo con Dios y con los hermanos. Que la amistad sea el camino para esta anhelada Unidad de los Cristianos, que además imploramos hasta el día 25.
            Estamos esperando el contenedor, que parece que llegará esta noche. Mañana temprano lo vamos a descargar. Los acólitos y las jóvenes del internado vinieron a descargar, pero como no ha llegado, se quedaron de cháchara por aquí. Me encanta ese ambiente tan tranquilo y relajado, esas risas y bromas sanas, de estos jóvenes que pasan más tiempo en la iglesia que en su casa, quizá porque aquí encuentran un clima de acogida y alegría.

            


 Tatenda! Que no busque Señor la verdad, sino la amistad. Que no busque la Verdad de Dios, sino la Amistad con Dios. Que no busque la Verdad de la Religión, sino la Amistad con las Religiones. Que no busque la Verdad del otro, sino la Amistad con los otros. Quizá esas amistades nos ayuden a descubrir muchas verdades.

miércoles, 6 de febrero de 2019

¿Será que estoy en África «porque Dios me lo puso en el corazón»?


Songo, quinta-feira aos 17 de janeiro de 2019

            Las nuevas tecnologías de la comunicación han revolucionado la vida de las personas, y nos afectan cosas que a veces ocurren a miles de kilómetros de distancia. Ya no estamos tan lejos unos de otros. Hoy recibí un mensaje de whatsapp, de un señor de Vecindario-Gran Canaria, que pasó por el Stand de la Delegación Diocesana de Misiones y conoció el proyecto de Estrella. Su mensaje no me ha abandonado en todo el día.
La historia es muy simple, pero muy hermosa. Al conocer el proyecto de Estrella con los leprosos en Pemba, siente que debe hacer algo para ayudarla en su misión, y se pone inmediatamente manos a la obra. Pero lo que me impactó fue una frase que dijo intentando explicar el porqué de su empeño en colaborar: «Porque el Señor me lo ha puesto en el corazón».
Con esta frase llevo todo el día meditando, porque me interpeló en mi ser más profundo: ¿Será que estoy en África «porque Dios me lo puso en el corazón»? ¿Será que amo este pueblo «porque Dios lo puso en mi corazón»? ¿Cuál es mi motivación misionera, sacerdotal, humana o cristiana más profunda? Me ha parecido muy lindo, porque este señor ha puesto como centro y motor de su amor y solidaridad a Dios. No está él en centro, sino Dios. Es Dios quien lleva la iniciativa de nuestro amor, por eso es inexplicable que pudiendo gastar el dinero de mi trabajo en un capricho, puedo decidir donarlo a quienes más lo necesitan, aunque no los conozca. Es Dios quien pone ese amor en el corazón.

Tatenda! Por la noche hablé con Estrella sobre este asunto, y ella siempre repite: «¡Qué bueno es Dios!». Y tiene toda la razón del mundo: Tú eres Bueno porque pones en nuestros corazones amor, cariño, perdón, amistad, sueños y deseos de un mundo más hermano.

Tatenda! La cultura es una gran riqueza



Songo, quarta-feira aos 16 de janeiro de 2019

Hoy otro remedio contra el adulterio. Se llama «lukagho» y es un remedio para evitar que las mujeres cometan adulterio. Tenemos tres modalidades: «lukagho ntsomba, lukagho mbwaya, y lukagho mulambe». Con el primero (pescado), el hombre se quedaría con un paño mojado en la cabeza, siempre dentro del agua; con el segundo (perro), el hombre se quedaría pegado a la mujer sin poder retirarse en el acto sexual; y con el tercero (baobab), el hombre se quedaría con unos genitales tan voluminosos que no podría volver a usar pantalones, y tendría que vestir una capulana. Un panorama que, sin lugar a dudas, desalienta a cualquier hombre de cometer adulterio.
Cuando estábamos en plena clase, llegaron tres personas de Chirodzi que me querían conocer, porque se acababan de enterar que tenían un nuevo párroco. Me llamó la atención, porque quiere decir que Alberto todavía no ha informado en las comunidades que yo estoy por aquí, y ya hace un mes que llegué.

Tatenda! La cultura es una gran riqueza, y poco a poco voy conociendo nuevas costumbres tradicionales que no escuché en Maputo. Me siento agraciado de poder tener un profesor que tiene mucho entusiasmo en ayudarme a dar los primeros pasos en esta nueva lengua.
También te doy gracias Señor porque voy detectando las «líneas rojas» con Alberto: comunidades, enfermos, dinero, España-Cataluña y la limpieza. Me toca ser muy paciente y respetar muchísimo su forma de vivir, trabajar y pensar, porque en realidad todas esas cosas son secundarias y en lo importante, gracias a Dios, estamos en muy buena sintonía.
 
















lunes, 4 de febrero de 2019

Se cumple hoy mi primer mes es Songo


Songo, terça-feira aos 15 de janeiro de 2019




            Se cumple hoy mi primer mes es Songo, y lo he vivido en acción de gracias. Estuve en el Internado, donde tuve que  matar un escorpión que estaba en la casa de los curas que se encuentra en aquellas instalaciones. El señor que cuida el cercado me mostró todo lo que siembra: millo, tomate, ajo, cebolla, colinos y calabaza; y además cuida tres cochinos. Me comentó los problemas que tienen con el tanque de agua que está al descubierto, y también que no tienen manguera para regar, aunque de momento no hay problemas porque es época de lluvias.
            Cuando vine a las clases de Cinyungwe, en vez de llevar la iniciativa dejé que lo hiciese el Sr. Lucas y me sorprendió con una palabra: «ciwindo», que confieso que pensé que vendría del inglés «ventana-window». Me explicó que es nombre de un medicamento que se pone en el campo contra los ladrones y puede surtir tres efectos: 1) que el ladrón después de coger la piña de millo no encuentre la salida; 2) que se quede inmovilizado con la piña en la mano; 3) que saliendo del cercado, aquella piña se convierta en una cobra y lo persiga hasta atraparlo.
Mi reacción es siempre la misma, igual que cuando me dicen un nombre «imposible», y es hacer como si fuese lo más natural del mundo. Me parece que sólo debo acogerlo como una realidad, e intentar no emitir juicios que me cierren a entender la profundidad de esta cultura.
            Esto me recuerda una cosa que siempre me repetía el Pe. Fernando cuando me dio las clases de Chisena, y es que quien te enseña las palabras te abre a la cultura, a la forma de pensar, a su visión del mundo, de los otros, de Dios. Otra de las palabras que me sorprendió fue «abuela», que se dice «Mbuya-mbuya», y es que esta palabra está reservada para hablar de Dios (Mbuya, Mulungu). Cuando le hice este comentario me dijo que, lo que realmente significa es: «Aquella que los creó a todos», la que generó a toda la familia; y que como Dios es el Creador, la abuela como colaboradora con esa creación, usa el mismo nombre.

           
            Tatenda! Recordé inmediatamente a un gran amigo: Domingo Valenciano del Castillo. Cuando nos oye decir que Dios es Padre y Madre, él siempre dice que Dios es una Abuela chocha, ¡y cuánta razón tiene! Que el Dios-Abuela, nuestra Mbuya-Mbuya nos siga mimando cada día con su calor de hogar, sus consejos, sus silencios, y su gran Corazón.