sábado, 10 de septiembre de 2022

Regresó el Padre Manolo


En el Internado el griterío fue ensordecedor cuando las niñas me vieron entrar por la puerta: “Padre Manolo abwera!!” (Regresó el Padre Manolo). Me cantaron la bienvenida, tenían preparado un queque y les entregué los chubasqueros que compré con Marimar. Estaban felices y les pregunté qué tal les fue en la segunda evaluación. Ninguna sacó menos de 16 puntos (sobre 20), es decir, las 14 son de Notable y Sobresaliente.

Según me contó Doña Fátima, Joaninha estuvo llorando varios días diciendo que yo no volvería más. La puso junto a mí para que viese que había vuelto y ella avergonzada bajó la cabeza. La cogí y le acaricié su cabecita, agradeciendo a Dios su gran corazón. Nos sacamos fotos en el interior, donde las nuevas pinturas dan un lindo aspecto a esta casa que pretende ser un hogar.

 Tatenda! Para rematar el día tuve la misa en la comunidad de la Sagrada Familia, al aire libre, sintiendo la brisa, oyendo los grillos y disfrutando de la alegría de la comunidad que veo espontanea cuando me ven llegar. Siento que les salta el corazón, y eso me alegra, porque es uno de esos momentos en los que se puede palpar la verdad de los sentimientos. Sé que se alegran por mí, y sobre todo por Ti, porque en mí te encuentran a Ti, pues yo estoy aquí por Ti.

 

África me acogió con toda su alegría.


 

Songo, 5 de septiembre de 2022

Aniversario de Yolanda, DEP

África me acogió con toda su alegría. En el aeropuerto de Johannesburgo, en la sala de embarque de donde salía el vuelo a Tete estaban dos mujeres riéndose a carcajada limpia como si no hubiese nadie allí. La sala podía tener unos 400 metros cuadrados y unos 30 metros de altura, pero la risa contagiosa de estas dos azafatas se debía oír también en la pista. Los pasajeros no podíamos evitar reírnos con ellas aunque no se entendía nada, pues hablaban en Zulu, supongo.

El avión que nos tocó era más pequeño que un Binter y volaba muy bajito. Cuando ya estábamos en la maniobra de aterrizaje comencé a ver por la ventana “unas estrellas en el suelo”, me parecían estrellas caídas del Cielo, o estrellas vistas desde el Cielo en la Tierra… Era el reflejo de la luz del sol sobre los techos de cinc de las casitas pobres mozambiqueñas.

En el aeropuerto de Tete acabé de aterrizar en nuestra realidad de pobreza absoluta. Nada más entrar en la terminal, justo a la entrada del pasillo, antes de entregar el pasaporte, había un balde de agua para lavarse las manos por la COVID 19. En España, Qatar y Sudáfrica sólo vi dispensadores de gel hidroalcohólico, pero aquí ya sólo tenemos un poco de agua sin jabón.

Fuera me esperaban Juan Tazo y Paco para darme el abrazo de bienvenida, y el calor que me hizo sentir que estábamos en Tete. Una vez en Songo, encontré un grupito de 6 acólitos que vinieron para recibirme… seis pequeñas estrellas.

 

Tatenda! Las familias, las personas que voy conociendo aquí son para mí estrellas caídas del Cielo, enviadas por Ti, el buen Dios, pero me hace falta tener perspectiva, estar bien alto para ver como el Sol (tu amor radiante, Señor) ilumina a este pueblo. Que las estrellas que has puesto en mi vida irradien siempre Tu Luz y que yo la sepa acoger…

Comenzamos una nueva temporada del diario de Manolín.

 Comenzamos una nueva temporada del diario de Manolín.

ABRAZOS.

sábado, 1 de febrero de 2020

Todo esta suspendido en el tiempo.


Songo, sexta-feira aos 26 de Julho de 2019

            Habia quedado con los de Chidindi a las 8h y alli estaban esperandome para la reunion en la cual pretendíamos organizar la catequesis. Chidindi tiene un color especial… aunque no sea Sevilla. Los niños inundaron la iglesia pues la professora habia abandonado las aulas, pues los viernes son festivos para la mayoria del professorado rural en Mozambique.
            Fuimos viendo las listas de los catequizandos, y la situacion de los diferentes cristianos del lugar, si estaban o no bautizados, casados, confirmados, etc…. y tambien rezamos y cantamos.
            En este lugar parece que se para el tiempo, nadie tiene prisa, puedes contar com ellos para todo. Y como ademas es un autentico agujero, tienes la sensacion de que estas en otro pais, en otra dimension donde todo esta suspendido en el tiempo.

            Tatenda! Chidindi me hace sentir el verdadeiro Songo. Los niños y niñas com sus miradas tímidas, me regalan la fuerza de los suenhos. Por eso al terminar he tomado por costumbre darles un paseo en coche. Se suben todos hasdta que ya no cabe ni un alfiler y se ponen a cantar llamando la atencion a otros ninos o adultos del caminho, y se lo pasan en grande. Claro, que yo me lo paso mejor que ellos, disfrutando de su alegria tan limpia como verdadera.

domingo, 29 de diciembre de 2019

El día de hoy estuvo marcado por la solidaridad.


Songo, segunda-feira aos 22 de julho de 2019

           Por un lado, un amigo cura diocesano de Canarias me envió dinero para dar una beca de estudios a un seminarista diocesano de Tete. Por ese motivo, estuve en el Seminario hablando con el rector, el Pe. Rosário, para que me indicase el seminarista que está en peor situación económica y familiar. Sin dudarlo me habló de Franscisco Rumanqui Tobías. Así que me senté con el seminarista y le expliqué que un alguien le quiere ayudar en sus estudios, lo cual le alegró mucho, ya que en estos días regresa a Venezuela el Pe. Antonio Emérito, que le estaba apoyando económicamente.
            Francisco es de un lugar muy alejado y pobre de la provincia de Tete. De su familia sólo su madre le apoya en su vocación, pero sus hermanos no quieren que sea cura, y por eso no le ayudan. Ya tiene 30 años y todavía no ha comenzado la filosofía. Se le ve buen chico.
            Por otro lado, está Cátia Albino Gapa. Cátia está estudiando 5º curso de Medicina en la UniZambeze, que es la universidad de Tete. El grupo de vida de Valsequillo ha querido apoyarla en esta recta final, así que fui a llevarle en mano el valor del primer mes, y luego haré transferencias. Me senté con ella un ratito y charlamos. Estaba súper feliz al recibir esta beca. Así que hoy me sentí como un Rey Mago (Baltasar, claro).

            Tatenda! Fui a Tete para recoger mi coche de la Toyota, y sufrí en el chapa porque conducía fatal y a una velocidad muy por encima del sentido común. Aquí hay muchos accidentes mortales, y realmente me da miedo subir en este transporte pues los conductores son chiquillos que lo único que quieren es ganar dinero y no piensan en nada más allá. Espero que tanto Francisco como Cátia se tomen en serio la vida y el estudio les ayude a cuidar este don inestimable que nos has dado para amar.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Hoy se cumplen 20 años de mi primera eucaristía presidida en la Iglesia del Santo Cristo.


Songo, sábado aos 20 de julho de 2019

Ayer llegó una visita de dos amigas de Alberto de Changara. Una de ellas vive en Portugal hace 20 años, porque trabaja en la Embajada de Mozambique, y la otra es amiga suya.
Las visitas de Alberto son de todo tipo, lo cual muestra su corazón abierto. Es un cura excepcional, de la vieja escuela, pero indudablemente fuera de lo común. Él no pierde su forma de ser y sus convicciones aunque tenga delante al presidente del gobierno. Se muestra siempre igual, tierno, firme, atento, con una memoria de elefante que ayuda en todas las conversaciones, porque le hablan de personas de hace 40 años y él las recuerda y además te añade una historia. Envidiable, pero para mí es inalcanzable. Mi única memoria segura es lo que escribo, aunque no todo lo olvido…

Tatenda! Hoy se cumplen 20 años de mi primera eucaristía presidida en la Iglesia del Santo Cristo, con comida preparada por mis tías a la salida de misa. Fue un martes, y leí las Bienaventuranzas de San Mateo, y entregué como recordatorio a los presentes las bienaventuranzas-siemprevivas. Hoy para mí cada bienaventuranza tiene nombres y rostros concretos, son personas que he ido encontrando a lo largo del camino y que me han desvelado el Sueño de Dios. Gracias por cada una de ellas, por cada uno de ellos que son como una alfombra de flores que se extiende de Canarias a Mozambique.