martes, 23 de octubre de 2012
Conflictos en los pobres...! Alegría ropita para entregar!
Missão,
terça-feira 11 de Setembro de 2012
Como el ratón y el gato, corre que te corre. Estampa
que he podido fotografiar hoy por primera vez como National Geografic. Celebramos la misa en casa de las Hermanas y
salimos para Mugkakaza, Pepita y yo. El encuentro con las madres fue bueno, y
además llevamos ropita de Malpartida para entregar, y se quedaron pletóricas de
alegría.
Sin
embargo, a la vuelta, cuando ya teníamos red telefónica, nos entra un mensaje
de Cariely diciendo que el Sr. Joel Moiane estaba en la cárcel de Moamba.
Rápidamente comenzamos a llamar por teléfono a “to’ quisque” para correr la
noticia y saber cómo estaba y qué había pasado.
El
Sr. Joel debe tener más de 80 años y es un santo varón. Animador y catequista
de la comunidad de Vahla, hombre fiel y trabajador. Parece que un hechicero les
denunció a él y otros dos por mandar a otros a quemar su casa. Este hechicero
fue expulsado por los jefes de la comunidad por “malas artes”, por hacer
brujería en la población, y ahora se está vengando de las 3 personas que
tomaron esa sabia decisión.
Lo
curioso del tema es que ninguno de los tres fueron autores materiales del
crimen, sino como dice en el propio auto criminal, fueron sus hijos (todos
mayores de 35 años), pero como no los encontraron se llevaron a sus padres
acusándoles de instigadores. Otro dato curioso es que el brujo pagó a la
policía de Moamba para que viniese directamente a Vahla a detenerlos, porque en
Sábiè ya lo conocen y no le hacen caso. Es curioso ver que como no encuentran a
los autores del delito se llevan a sus padres, siendo aquellos mayores de edad
y responsables de sus actos. Además, nadie ha demostrado que fueron ellos, es
sólo una acusación.
Inkomu!
Es un sufrimiento pensar lo que estarán pasando estos viejitos que nunca han
estado en prisión. La Justicia en Mozambique está muy lejos de poderse llamar
Justicia. Ahora no sabemos cuándo les darán la libertad, porque entrar en
fácil, pero salir es muy complicado. Me recuerda a las Torres Gemelas: arden
unos edificios y los poderosos descargan contra los inocentes (Afganistán,
Irak…) toda su ira, y todavía las casas de los pobres siguen ardiendo sin fin.
Cuatro niños han aumentado la esperanza de una pequeña comunidad cristiana
Missão,
sábado 8 de Setembro de 2012
Dia de la Virgem del Pino
Me
llamaron Cristóbal, Marimar y Alejandra para felicitarme por el día del Pino.
Pero también tuve un mensaje de Sor Encarnación y de Sor Estrella para el mismo
fin. Celebramos la misa del Pino en Vahla. Es una comunidad encantadora, pero
ayer lo fue aún más. Augusto me dijo la semana pasada que 4 niños y una mujer
querían comenzar a rezar en la Iglesia católica, así que los recogimos a las
8.00am en el camino.
La
madre no vino porque estaba pastando las vacas, pero los niñitos son preciosos
de entre 2 y 9 años. Estaban tiritando de tal modo que cuando llegaron a la
capilla los envolvieron en capulanas prestadas.
Y
para rematar el día del Pino fuimos a limpiar el Puesto de Salud de
Matukwanyana-Ndindiza. Allí nos “jinchamos” a matar murciélagos (más de 50) y
limpiamos su mierda y sus orines apestosos por todo el Puesto. Lo dejamos
impecable, aunque cuando nos íbamos comenzamos a oír nuevamente su “chichichi”
tan particular.
Inkomu!
Cuatro niños han aumentado la esperanza de una pequeña comunidad cristiana; es
un día para la esperanza. El día en que celebramos el nacimiento de María,
nacen 4 niños a la fe; una fe sencilla, una fe incipiente, una fe en camino.
En cada sitio encontré, sonreí, hablé… con alguien que podías ser Tú.
Missão,
quarta-feira 05 de Setembro de 2012
Pero
como siempre regresamos muy tarde y muy cansados.
Inkomu!
De este día me quedan dos cosas: lo bueno que es compartir y dialogar; y
también la reacción de dolor de Sor Estrella cuando le nombramos a su padre que
está muy enfermo. La alegría y el dolor cada día se entrelazan en nuestras
vidas y aprendemos a vivir con ellos que mutuamente se tiñen el uno al otro.
Por eso la vida es gris (blanco y negro), rosa (rojo y blanco), naranja (rojo y
amarillo), verde (amarillo y azul), violeta (azul y rojo)… según del color de
nuestro dolor y de nuestra alegría.
La bendición de la tienda “Kupfunana”
Missão,
domingo 02 de Setembro de 2012
No estuve en el Kuhumesa N´wana de Inkomanine, pero celebramos la misa en la casa
de ese niño que se llama Sheltom y que hoy fue presentado “en sociedad”.
Celebrar la misa en una casa, al aire libre es siempre una gozada para el alma.
Fue la segunda alegría del día.
Sin
duda alguna la gran bendición de hoy fue oír el griterío y los aplausos de
quienes estuvieron en la bendición de la tienda “Kupfunana”, pero que a mí me
gusta llamar la “Tiendita de los pobres”. Aplaudían al oír los precios de los
productos: por ejemplo, un refresco cuesta en la Vila 85 Mt y aquí sólo 55; el
crédito de 20 Mt lo vende D. Páscoa a 25 Mt y nosotros a 19,5 Mt, la pasta de
dientes está a 30 y aquí la vendemos a 15… y así con todo, porque hemos puesto
precios con una ganancia mínima que esperemos dé para el mantenimiento y poco
más. Ese sobrante irá para comprar productos para los más pobres.
No
vendemos bebidas alcohólicas ni cigarros. De momento, no se vende fiado. No
vendemos en grandes cantidades para que no revendan estos productos. La tienda
es parroquial y la comunidad acompañará el devenir de la misma.
Comí
con las Hermanas y por la tarde tuvimos el encuentro de la Coordinadora
parroquial de Liturgia.
Inkomu!
Ha sido un buen domingo. Un buen día del Señor, del Señor de los Pobres, del
Señor de la Vida frágil de los niños, del Señor que nos llena el alma… Gracias
por Domingos como estos.
domingo, 21 de octubre de 2012
La pobreza absoluta besa mis pies...!
Missão,
terça-feira 21 de Agosto de 2012
No quiero olvidar. No quiero borrar nada de
mi corazón. No quiero dejar en el olvido cada vez que Te vi. Hoy me clavaste tu
mirada en 2 viejitas (Julieta María, era una de ellas) y en 2 viejitos (Salomão,
era uno de ellos), y luego me cogiste de la mano en la joven “sin nombre” que
parece que sólo sabe decir “Ni kombela male”. Cada encuentro, cada visita me
rompió el corazón. Qué estoy haciendo en África? No sería mejor dedicarme a las
ayudas inmediatas, a calmar el dolor de estos rostros rotos.
La
pobreza absoluta besa mis pies. Siempre soñé estar aquí, pero ahora que estoy…
qué hacer? Cómo calmar tanto dolor? Lo escribo mientras estoy en una casa
confortable, con un coche en la puerta, luz eléctrica, comida en la despensa… y
después de una ducha relajante escuchando a Pedro Guerra con una luz tenue de
la lámpara de mi mesilla de noche. Sin embargo, los viejitos que hoy visitamos
Pepita, Anastasio y yo, tienen cabañas sin puertas, llenas de suciedad, olor a
orines, están ciegos y casi no se pueden mover. Cuando llegamos a casa de
Julieta la vimos pilando millo. Pensé: las mujeres pobres mueren trabajando.
Inkomu!
Dos de ellos Te recibieron en la comunión. Estaban felices por Tu visita, casi
inesperada, pero tan ardientemente deseada. Sus ojos se cierran a este mundo y
se abren a otra dimensión: sólo pueden ver lo que se siente, el amor, las
caricias, el repollo compartido, la palabra que conforta. Ábrenos los ojos,
nunca dejes de abrirnos los ojos a ese otro Mundo Posible.
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