miércoles, 13 de febrero de 2013
Se me amontonan los sentimientos...
Acaba hoy la historia de unos zapatos. Se me
amontonan los sentimientos porque del sr. Venâncio aprendí mucho. Era constante
y perseverante, con una vida absolutamente monótona y rutinaria: cada día,
desde muy temprano, salí a barrer las calles. Pasó varios años barriendo la
Misión y luego se fue a la Villa.
La
última vez que lo saludé, le di un pan que compré en Inkomanine. Y la última
vez que lo vi, estaba sentado descansado bajo este sol abrasador. Siempre
sucio, siempre solitario, siempre trabajando sin pedir nada.
Su
familia, pobre de solemnidad, vino a pedirme que trajésemos su cuerpo para su
casa. Fuimos a la Villa y lo trajimos envuelto en una manta, porque no tienen
ni para un simple cajón de pitones. Mañana tendremos su entierro a las 10h.
Inkomu!
De ti Venâncio aprendí la perseverancia, la simplicidad de vida, la honestidad,
el amor al trabajo, la vida rutinaria de Nazaret, el silencio y la soledad, y
el agradecimiento… Te echaremos de menos. Ahora imagino que Padre Dios te
tendrá preparados unos zapatos nuevos, para tu nueva vida, y con ellos andarás
sin cansarte. Te pondrá unas sandalias en los pies, un manto y un anillo, y te
cubrirá de besos, y te preparará una fiesta porque has vuelto a tu Hogar.
martes, 5 de febrero de 2013
Lo de las letrinas será un éxito seguro
Santa
Bárbara (Máguez)
Faleceu o
pe. Manuel Catonda,
sdb
Casi
sin esperarlos, llegaron los seminaristas. Ha sido un día “Full” a todos los
niveles. Por un lado, comenzamos las obras de las letrinas de la Misión y por
otro la llegada de Chibobochila y Feijão.
Con
los obreros me pasé toda la mañana trayendo bloques, arena, cemento, material
de obras, para que pudiesen comenzar sus trabajos. Pero la sorpresa me la llevé
con los seminaristas porque no me avisaron de que venían. Además, cuando los
llamé y me dijeron que esperarían en la parada de la Misión. El calor está
agobiante y aún así no me hicieron caso y se vinieron a pie, mientras yo los
esperaba donde habíamos quedado.
Tienen
cara de despistados.
Lo
de las letrinas será un éxito seguro. Ya hoy las personas comenzaron a
colaborar, y por supuesto también los propios seminaristas.
Inkomu!
Vivir con otras personas y especialmente con jóvenes, es algo que agota pero da
mucha alegría. Ahora todo son proyectos que andan bien, ahora la vida me sonríe
y sé que tengo que disfrutar de este tiempo de bendición y trabajo. Gracias
Señor por estos dos nuevos amigos, y por estos proyectos que van haciendo
realidad tu sueño para los pobres.
viernes, 1 de febrero de 2013
"Atados a la magia de las tradiciones"
S. Francisco Xavier (Padroeiro dos Missionários)
El puntazo del día se lo pegó Sansom con la información sobre el orden del día de la reunión urgente y general de mañana en la Misión: echar a los hechiceros porque estos días se han visto andar personas sin cabeza, al sr. Ndlalana dar de comerxima al cocodrilo y a un hipopótamo salir del agua con chanclas y ponerse a bailar en una casa.
La visión del mundo que tienen los Sabios (de Sábiè) no tiene nada que ver con la que tenemos los Ingenienses (del Ingenio). Realmente alucino en colores cada vez que me cuentan estas discusiones y problemas de la comunidad. Me siento como nadando en otro océano, sin posibilidad de ser salpicado por esa mentalidad mágico-religiosa de la vida. Aunque reconozco que aparte de hacerme reír, también me hace reflexionar sobre mi presencia aquí, mi modo de trabajar, mi manera de relacionarme, etc…
Inkomu! Ver un hipopótamo bailando con cholas debe ser divertidísimo, algo que no he visto ni en los dibujos animados. Pero vivir creyendo en esa realidad debe ser un auténtico martirio y un lugar para engordar los miedos. Ayuda a sacar de esta prisión a quienes viven atados a la magia de las tradiciones que no liberan la mente, el corazón ni la vida.
viernes, 25 de enero de 2013
¡ Alegría! CONSTRUCCIÓN DE LETRINAS...
Missão,
domingo 02 de Dezembro de 2012
Aniversário
de nascença do meu Pai, +Rafael 02/12/1944
Misas en la Villa y la Misión con reparto de
alimentos para niños. Aunque el momento más hermoso fue la información sobre la
construcción de las letrinas. Saltaron a una los minkulungwana
o gritos de júbilo. En la Misión todos se ofrecieron para colaborar
trayendo agua, arena, piedra y cavando el hoyo. Fue el Jefe de las Tierras,
Eliote Mbatsana, quien informó de nuestro propósito de hacer letrinas, cuartos
de baño, un espacio de sombra y rehabilitar la casa de la enfermera-partera y
la maternidad. El martes la población tendrá una reunión y comenzarán ese día
las obras.
Por
la tarde tuvimos el curso de Esperanza, dirigido a quienes orientan las
oraciones y funerales por los difuntos. Es un ministerio muy importante,
especialmente aquí donde los laicos tienen un papel relevante en el
acompañamiento a los familiares de los difuntos. En las Islas todos esperan a
que venga el cura, y si alguien reza por el difunto, eso no tiene valor. Sin
embargo, aquí es la comunidad la que ora por los difuntos y no el “padre”, que
normalmente está presente cuando el fallecido es bautizado.
Inkomu!
Esos gritos de alegría demuestran que realmente las letrinas y la maternidad
son un sueño querido por este pueblo. ¡Qué hermoso es ver que los sueños de las
Madres Solidarias, también son el sueño de las Madres mozambiqueñas! Unidas por
un mismo sueño: la Vida (el día que mi abuela dio a luz a mi amado Papá)
martes, 8 de enero de 2013
Zapatos para hacer camino juntos...
Missão,
quinta-feira 22 de Novembro de 2012
Tristemente
la música que he tenido todo el día en mis oídos es la conversación con Mateus
Arone. Su historia pasa a engrosar la cámara de los horrores de los
empobrecidos y olvidados de la Tierra.
Eran
las 6 de la mañana cuando llegamos Albino,
a su casa en Mutetenene. Allí conocí su historia. Tiene 26 años, es
huérfano de padre y madre, vive con su abuela y no puede andar porque le
partieron las piernas y la columna unos “ninjas-bandidos”, además de rajarle el
estómago. Fue en Ressano Garcia cuando regresaba de Sudáfrica. Se encontró con
unos asaltantes mientras cruzaba la frontera ilegalmente. Le pidieron dinero y
no tenía, y por eso decidieron matarlo. Cuando lo dieron por muerto, lo
abandonaron, pero aún vivía. Unos que pasaban consiguieron “salvarle la vida”.
Esto fue el 22 de Octubre de 2011.
Mateus
se pasó casi todo el año en el Hospital Central de Maputo, pero no consiguieron
arreglarle las piernas, aunque una parece estar mejor que la otra. Todavía le
duele cuando las mueve, y no puede ni estar sentado con los pies colgando.
Rezamos
en su casa y agradeció la visita. Me fui con una gran revoltura interior. Me
entraron ganas de tomarme unos años sabáticos para estudiar medicina, porque
siento mucha impotencia ante estos casos, y cada día me encuentro con uno nuevo.
Inkomu!
Todo el día he estado con esta cantinela en mi cabeza. Hemos estado muy liados
haciendo muchas cosas, pero mi mente estaba con Mateus. Danos lucidez para
poder ayudar de forma eficaz a este joven víctima de la injusticia de nuestro
mundo. Hoy le regalé a Sansom unos zapatos nuevos y se fue felicísimo y muy
agradecido… Ojalá que algún día también Mateus pueda usar zapatos para hacer
camino juntos.
domingo, 23 de diciembre de 2012
Ver a una niña con malnutrición, es algo a lo que no te acostumbras jamás.
Missão,
segunda-feira 12 de Novembro de 2012
Ver a una niña con malnutrición severa es
algo a lo que no te acostumbras jamás. Se llama Alcina y vive en Mugkakaza II,
a unos 15 km de Mavungwana. Jero, Alcino y yo fuimos a verla a su casa porque
las Hermanas nos dijeron que está en una situación grave. Mide 70 cm, pesa
6.400gr y tiene 1 año y 4 meses. Todo su cuerpecito estaba cubierto de sarna.
El angelito no paraba de rascarse, incluso cuando cerró los ojos porque estaba
con sueño. Su hermana mayor tampoco paraba de rascarse por la misma suerte. Nos
alegró ver que frecuenta el hospital, lo cual indica que se preocupa por su
hija, pero la niña necesita un refuerzo alimenticio muy fuerte.
Para
llegar a la casa de Alcina y de su mamá Khensani, pasamos por unos parajes
preciosos en los que encontramos una pequeña represa con hipopótamos y algo aún
más sorprendente: un puesto de salud y una escuela abandonadas, pero que fueron
construidas el año pasado. Nunca se han utilizado. Las construyó alguien a
cambio de madera, pero están en estado de abandono.
Regresamos
muy cansados, y por el camino encontré a mi amigo Manuel de Baptine, borracho
como un chuzo, y que no paraba de dar gracias a Dios por haberme visto. Nos
reímos y hablamos un poco.
Inkomu!
Si tuviese que escribir toda la actividad de hoy (misa, visita a la tienda,
visita al hospital, ida al río, catequesis de los seminaristas, reparto de los
kits…) me pasaría como hace unos días que me quedé dormido sentado y con los
dedos en el teclado. Por cada encuentro te doy las
gracias.
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