lunes, 14 de octubre de 2019
La pobreza siempre me sorprende
Songo,
domingo aos 07 de julho de 2019
Aniversário de Marimar Ramírez Araña
Celebramos hoy la Fiesta del Sagrado Corazón de
Jesús con baifos, gallinas y patos en el ofertorio. Horas después, gracias a la
vídeollamada de whatsapp, mi hermana y mi tía Luisa vieron los animalitos, y
juntos recordamos a Papá Manuel.
También celebré la misa en el Barrio de la Unidad
con la sencillez de los pobres, y al terminar nos fuimos a visitar a 6 familias
muy pobres. La pobreza siempre me sorprende, es imposible no sentir cada
familia como única, y cada problema como el mayor.
La novedad llegó al atardecer cuando fuimos
Alberto y yo a rezar en la casa del doctor Fernando. Su padre, que también fue
médico, falleció hace poco tiempo y nos pidió que fuésemos a su casa para orar
en familia. Acabó llorando. Su madre musulmana, le pidió que preparase una
merienda para celebrar la oración (como tradición islámica), fue un gesto muy
bonito, así que su esposa, sus hijos, él y nosotros compartimos un poco de
queque y chamuzas.
Tatenda! Por Marimar que siempre me regala su
amistad y no deja de renovar el contrato de la cercanía. Gracias por las
alegrías y las tristezas compartidas, las alegrías se multiplican cuando se
comparten y las tristezas se dividen cuando se muestran. Enséñanos a reír y a
llorar juntos, para poder cada día multiplicar alegrías y recortar las
tristezas.
sábado, 28 de septiembre de 2019
«Apostolado de Oración»
Songo,
quinta-feira aos 04 de julho de 2019
Después de todos estos años en África confieso que
no tengo la misma sensibilidad que los africanos para rezar, para orar. Siempre
tengo la sensación que a ellos les gustan las oraciones repetidas, los ritos monótonos,
el cumplimiento de normas litúrgicas, etc… y aunque he ido ganando con el paso
del tiempo, sin embargo sé que no es mi estilo de oración.
¿Por qué esta reflexión? En nuestra parroquia
tenemos un movimiento llamado «Apostolado de Oración» que este año cumple 175º
años de su creación, y básicamente es un grupo de oración, de adoración
eucarística, de rezo del rosario, etc… Este grupo comenzó aquí hace 10 años, y
lo introdujo Alberto que sí comparte al 100% esa espiritualidad.
Confieso que siempre he pensado seguir algunas
estructuras litúrgicas de Alberto cuando esté en Mukumbura: adoración del
Santísimo, eucaristía diaria, oración de vísperas comunitaria, etc… pero no
tanto por mí, sino porque descubro que para este pueblo es una forma que le ayuda
a vivir su fe.
Hoy me han nombrado su Director Espiritual, y
sinceramente no me ha hecho ninguna gracia, porque creo que no soy ni de lejos
la persona más indicada. En realidad me ha caído como un jarro de agua fría,
pues mi intención era que Alberto continuase con ellos.
Tatenda! No siempre me puede tocar lo que me
gusta. Tú me das lo que necesito y no lo que deseo, porque a veces deseamos lo
que no necesitamos. Recojo este servicio como una llamada a tener una mayor
sensibilidad por otras formas de orar menos libres, aunque no menos verdaderas.
miércoles, 28 de agosto de 2019
Algo nuevo está comenzando a nacer en mi interior.
Satemwa-Angônia,
terça-feira 25 de junho de 2019
Dia da
Independência de Moçambique
Cuando estoy de retiro no sé qué contar, y a veces me cuesta un poco
escribir en este cuaderno de vida militante. Sin embargo, hoy ocurrió algo
excepcional que he querido a definir como el «Día de la independencia y
liberación parroquial».
Cuando terminamos la
charla de las 15h, el obispo D. Diamantino me pidió un momento para charlar.
Providencialmente también yo tenía pensado pedirle hablar con él sobre mi
situación, pero él se me adelantó. La conversación fue sobre Mukumbura, el
futuro, el estudio de la lengua, Paco, el IEME, la región pastoral… Estaríamos
hablando unos 30 minutos, pero a mí me supo a gloria divina. En primer lugar,
porque cuenta conmigo para Mukumbura y, en segundo lugar, porque sintonizo al
100% con su visión pastoral centrada en los laicos y en la formación seria de
los mismos.
Este diálogo fue un
regalazo, porque la simple posibilidad de no ir a Mukumbura me estaba creando
un dolor interior y una cierta frustración misionera. D. Diamantino me ha
abierto sin saberlo las puertas de mi corazón. Su retiro trata sobre la Alegría
del Evangelio, pues hoy me ha regalado un alegría que me vuelve a poner en la
senda misionera con todo el ardor del primer día.
No
estoy triste, ni mucho menos, en Songo. No. Sin embargo, no dejo de pensar que
en Mukumbura están «semi-abandonados pastoralmente» por la Iglesia, mientras
que en Songo están mimados con dos curas a tiempo completo. Nunca he sido
clerical, y mucho menos de tendencia episcopal, pero hoy descubro mi cabeza
ante este obispo joven que tiene ideas claras y firmes sobre la misión de la
Iglesia.
Tatenda!
Esta noche mismo ya cogí el diccionario y la gramática cinyungwe, porque siento
que algo nuevo está comenzando a nacer en mi interior. Señor Jesús que tu
Alegría me siga desbordando, sorprendiendo, enamorando… para que la pueda
llevar con pasión a todos los rincones de Mukumbura.
jueves, 22 de agosto de 2019
Tú hoy Señor te llamas Rosa
Songo,
domingo aos 23 de junho de 2019
Corpus
Christi
Mientras celebraba las Primeras comuniones en Songo,
recordé lo que fueron las de estos años pasados en Doctoral y el Castillo. ¡Qué
feas e injustas son las comparaciones! Pero no me cabe la menor duda de que
aquí estos niños, niñas y adolescentes tienen una cierta experiencia de fe.
El jueves y el viernes les di una catequesis a
quienes se preparaban para su Primera Comunión, y el sábado se confesaron con
Alberto. Hoy estaban todo seriecitos y no supe nada de sus padres o madres, que
no tienen bancos reservados ni flores ni florituras… cosa que agradezco en
grado sumo.
Y como suele pasar, el verdadero Cuerpo de Cristo
vivo apareció hoy en la persona de Rosa, una niña de seis añitos que lloraba de
hambre, y que estaba sucia de días y días sin bañarse, y que iba acompañada de
su padre Mario Domingos. Ambos me mostraron las llagas del Cuerpo de Cristo.
Llegaron pidiendo dinero para ir a Angonia. Providencial: les dije que mañana a
las 3 de la mañana saldremos juntos para Angonia, porque nosotros vamos a los
Ejercicios Espirituales en Satemwa.
Les di de comer un plato de lentejas y luego me
fui con ellos a la policía para que el Sr. Mário Domingos hiciese una
declaración pues no llevaba documentación alguna. Luego se fueron a recoger las
cosas que habían dejado en Canchenga. Cuando regresaron él estaba borracho como
una cuba. Muy triste. Cuando fui a despertarlo para la cena, no daba señales de
vida, así que los dejé dormir porque mañana saldremos muy temprano.
Tatenda! Tú hoy Señor te llamas Rosa pequeña,
llorosa, sucia y con el vestido roto. Esta es la fiesta del Cuerpo de Cristo
que ha venido a tocar a mi puerta. He podido compartir mis lentejas Contigo,
Con-ella, Con-ellos… Ha sido una linda eucaristía de Corpus, poder compartir el
pan con los pobres, y arrancarte sonrisas con caramelos y con un trozo de
tarta. Gracias por visitarme, y sigue cuidando de Rosa abandonada por su madre y
mal cuidada por su padre… Sólo Tú podrás velar sus sueños de pan, de abrigo, de
agua, de mamá, de hogar… sus sueños de niña.
Tanta pobreza
Songo,
sexta-feira aos 21 de junho de 2019
São Luís
Gonzaga
A veces pienso que los pobres se multiplican exponencialmente, porque
cuando piensas que los has visto a todos, aparecen otros y otros, y otras
situaciones y otras realidades... que te dejan sin saber ni para dónde mirar. Y
cuando parece que has visto lo peor, te encuentras con otros todavía más
pobres. Este es el resumen de las visitas a la comunidad de San Daniel Comboni.
Llegamos pasadas las
15:00H y regresamos a las 18:00H, y no paramos de visitar a familias más que
pobres. Una señora enferma abandonada por el padre de sus hijas cuando se
declaró la enfermedad, y es la niña que estudia 7º curso la que se hace cargo
de todo: cocinar, estudiar, atender a su madre y a sus hermanas. Pero también
encontramos lo mismo, aunque esta vez es un niño el responsable de todo y
además de estudiar, también cuida las vacas de un señor, hace la comida y
atiende a sus 3 hermanos y a su madre, también enferma. Luego visitamos a
varias ancianas, una de las cuales tiene en su casa a tres nietas.
En el barrio había cientos
de niños y niñas, como moscas por todos lados. Llevé dos paquetes de caramelos
y se me acabaron en un «pis-pas».
Tatenda! Toda la misa me la pasé pensando en lo
que había vivido esta tarde. Estoy sobrecogido, porque me dan ganas de iniciar
proyectos de todo tipo en estos barrios periféricos de Songo donde la pobreza
está acampada y echando raíces. Además, tanta pobreza me denuncia mi forma de
vivir, mi bienestar, mis comodidades, mi vida confortable… ¿De qué forma debo
vivir en África? ¿Cómo puedo hacer Señor, para no sentirme tan lejos de los
últimos, de los más pobres, de tus preferidos?
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