jueves, 23 de abril de 2009

18,19,20 abril 2009: Bautismo de curanderos/ El trabajo de las ancianas/ Tengo malaria

Sábiè, sábado 18 de Abril de 2009

Los batuques sonaban rítmicos y con fuerza, las danzas eran desenfrenadas y los futuros curanderos estaban en estado de éxtasis, fuera de sí: temblando, hablando rápido, sudando a mares y con un acelere que no es nada normal.

Las fotografías me ayudarán a explicar lo que viví hoy en casa de Sansom, porque las palabras se quedan muy cortas. Hace un mes que me invitó al “bautismo” de dos nuevas curanderas y un curandero.

Llegué tarde porque tenía misa en Incomanine y Vadja, así que me perdí la primera parte en la que beben sangre de baifo o de cabra. Pero me gocé la parte de los vómitos y la prueba de adivinación.

Collares rojos y blancos, ropa con mucho rojo, blanco y negro, huesos, palos, pitos y unos 60 vecinos que animaban con sus palmas. Los batuqueros eran por lo menos 6; también estaban otros 6 curanderos, incluyendo a la madre de Sansom y al curandero Jefe de esta zona.

A la hora de mi llegada hubo una prueba que consiste en beber agua “envenenada” con un “remedio de curanderos”. El agua era color tierra y con cosas flotando. Estaba en unas palanganas, y ellos metían la cabeza y bebían como animales, y luego tenían que vomitarla toda provocándose a sí mismos al ritmo de los tambores. Se bebieron aquellos dos barreños entre 3 personas, y los vomitaron a cántaros.

Una hora después fue la gran prueba que consiste en adivinar el lugar donde se ha escondido una especie de amuleto de piel de cabra. Los tres se pusieron en frente de los curanderos y comenzaron a saludar, y creo que también hacían preguntas porque llegado un momento la gente comenzó a gritar de alegría porque habían adivinado el escondite. En ese momento salieron corriendo y en pocos minutos ya estaban regresando a toda velocidad con los “tesoros”. Ésta es la prueba definitiva, con la cual se demuestra que tienen poderes.

Luego fue el tiempo de los “artistas invitados”, es decir, de las danzas de los curanderos que vinieron a esta ceremonia tradicional.

Khanimambo! Una nueva experiencia vivida. Pocas veces me he sentido tan extranjero de esta cultura como hoy. Me parecía ser un turista sacando fotos de un acontecimiento totalmente ajeno y extravagante. No entendía nada: ni los gestos, ni las palabras; y realmente asistí como espectador que aún no sabe lo que se guisa en el fondo de ese caldero. Sólo el hecho de estar con mis vecinos y amigos, me hizo integrarme en aquel grupo y en su ceremonia. Khanimambo! por este camino de inserción misionera, lento pero directo al corazón de la cultura.


Sábiè, domingo 19 de Abril de 2009

Cuando llegué a Kurrumane me dí cuenta de que entre los presentes se encontraba Dona Laura. Me alegré mucho porque realmente pensaba que no se recuperaría en Moamba, debido a su delicado estado de salud. Sin embargo, allí estaba aún débil pero sonriente y feliz. Al terminar la misa, el sr. Wate nos invitó a dar gracias a Dios por su recuperación y le cantamos el “Incomu” (Gracias!).

Todavía estamos con la construcción de la capilla de Kurrumane, así que al terminar la misa todos los cristianos fuimos a coger piedras para rellenar el piso. El calor no nos abandona, estábamos a 35ºC, pero las viejillas cargaban piedras que pesaban un quintal.

Después la comunidad de la Misión tenía organizada una fiesta para el Sr. Salvador Massaete. Él llegó ayer, y hoy llegaron 2 hijos y una hija para acompañarlo en su despedida como catequista de la Misión de Sábiè. Se le veía feliz y parece estar bien de salud. Lo despedimos con mucha naturalidad y alegría, sabiendo que aquí deja su casa con las puertas abiertas.

Khanimambo! por la sonrisa de Laura que me invita a tener fe. Khanimambo! por Salvador y por su presencia silenciosa en esta comunidad. Khanimambo! por la fuerza que das a estas ancianas mujeres que trabajaron mucho más que cualquier hombre.

Sábiè, segunda-feira 20 de Abril de 2009

Ayer por la tarde me tomé un Nolotil. En un primer momento pensé que sería una pequeña insolación por las horas que pasé al sol trabajando. Una mala noche y una tarde chunga, hacen que esté absolutamente convencido de que tengo malaria. No tengo síntomas de gripe, pero me duele todo el cuerpo, y debo luchar para no estar tumbado. Malaria. Mañana me haré el test rápido y comenzaré el tratamiento. Mala pata. No la esperaba. Es la suerte de los pobres, la que me recuerda dónde estoy y la opción que hice por vivir con los empobrecidos de la Tierra.

Khanimambo! Hoy en mi oración de vísperas Te ofrecí Señor mi malaria por la salud de los enfermos de Sábiè y por mi primo Rafael, mi primo Cele, mi primo Roberto, mi amiga Isa de Cáritas y tantas personas queridas que pasan o han pasado por momentos difíciles.

domingo, 5 de abril de 2009

3,4,5 Abril 2009 (Aquí todos comen/ Sábado de Ramos/ chófer de parturienta)

Sábiè, sexta-feira 3 de Abril de 2009

Dona Adelina estaba puntual a las 7.00h para ir juntos a su cercado. Ayer me pidió que le ayudase con el coche a traer el millo hasta su casa. Cuando llegué a su machamba tenía para dos viajes completos. Así que nos pusimos manos a la obra.

Cuando descargamos el primer viaje en su alpendre, me explicó que ahora tenía que subir todo aquello a la parte alta, imagino que para tenerlo lejos del alcance de los ratones.

Mientras descargábamos estaban con nosotros una señora y una anciana muy simpática. Las gallinas y pollitos vinieron corriendo al festín. Yo pensé en espantarlos, y ellas, muy educadamente me dijeron que no lo hiciese con las siguientes palabras: “Hoy comerán”,… y tenían razón.

La viejita tampoco perdió su oportunidad y en lo que estábamos descargando cazó dos langostas. Me hizo mucha risa, porque cuando cogió la primera su expresión fue: Nyama! (que quiere decir “carne”). Les arrancó las patas y los envolvió en una hoja de la camisa del millo. Una vez bien envueltos los colocó entre unas cañas de la pared del alpendre y continuó la tarea. Ante mi asombro, la otra señora me dijo: “Bien asados son muy buena comida”.

Khanimambo! Aquí todos comen: Dona Adelina comerá millo y sus gallinas y pollitos también; la viejita comerá cigarras bien asadas; y yo creo que comeré pescado por eso de ser viernes. Khanimambo! por dar comida a los hambrientos; y a quienes tenemos hambre de Ti darnos el alimento de la amistad, del trabajo y el encuentro.

Sábiè, sábado 4 de Abril de 2009

Hay momentos en que siento que los sueños se hacen realidad, y consigo verlos y vivirlos como tal. Cuando eso ocurre, disfruto como un niño chico con un juguete nuevo. A las 7.30h estaba en Mavungwane bailando con los ramos y un grupo de unas 30 personas camino de la Iglesia (que es la baranda del Centro de Salud). Los niños y niñas se lo pasaron en grande, pero también los adultos que cantaron hasta desgañitarse.

Realmente me parecía vivir un sueño. Para mayor alegría de todos, estaba lloviendo, que significa ser bendecidos por Dios, y no parábamos de mojarnos. Yo estrenaba alba y se me hizo “un cristo” con el barro, pero me importó un churro, ya se lavará.

Luego, fuimos a Matukwanyane, donde llegamos alrededor de las 10.30h y se repitió el sueño, aunque esta vez sin lluvia. Y finalmente, Baptine a eso de las 13.10h, por eso de que “no pueden haber dos sin tres”. Acabamos a eso de las 15.15h, yo medio deshecho después de tres “pasiones en changana” pero más felices que “el pupa”.

Khanimambo! Llegó la Semana Santa en la que nos unimos al gran Misterio de la Vida. Tu pasión-muerte-resurrección son motivo de esperanza para este pueblo que vive apasionado en medio de la muerte. Tú les das Vida y toda la vitalidad que necesitan para batallar cada día por ese Reino Prometido. Khanimambo! Unidos a tu Cruz caminamos hacia la Resurrección.

Sábiè, domingo 5 de Abril de 2009

Estaba a punto de comenzar a desayunar cuando oí que alguien llamaba a la puerta. Salí y me encontré con dos jóvenes que me dijeron que había una enferma para llevar al Hospital de Sábiè. Pregunté qué tenía y descubrí que su enfermedad era “un parto”.

Desde que oí que estaba para dar a luz recordé aquel maravilloso día del 22 de Septiembre de 2006 cuando nuestra Amada llamó a la puerta para entrar en el mundo. Así que rápidamente salimos para la Villa.

Por el camino reviví aquel otro viaje del Ingenio a la Clínica Santa Catalina. Desde la Misión hasta la carretera hay unos dos o tres kilómetros de piedras y baches. Ella gemía en cada tropiezo, y yo no sabía si correr o ir despacio. Con nosotros iba una acompañante. La joven se sujetaba la su barrigota, como para que no naciese en el coche con tantos saltos.

Cuando llegamos a la carretera continué recordando aquel viaje por la autopista, porque aquí tampoco podía ir a más de 80km/h porque tenemos vacas en el camino. Me parecía ir en el “Campeón”. Cuando llegamos al Hospital, ella casi no podía ni caminar y entró directamente en la sala de Maternidad. No sé el final, pero imagino que otra Amada o Amado habrá llorado al salir del nido materno, mientras su madre habrá sonreído alegre y cansada con una nueva vida entre sus brazos.

Khanimambo! La vida siempre triunfa desde que sale el Sol. Hoy también visité, después de la celebración del Domingo de Ramos en Kurrumane, a una señora que está al borde de la muerte. Allí me emocioné ante el dolor, pero también cantamos y rezamos, y quedamos para llevarla el jueves a Moamba. Y es que la Vida y la Muerte van de la mano, como en aquel día de Tu entrada en Jerusalén donde los Ramos y la Cruces se levantaron para recibirte. En tus Manos están la Vida que nace y la Muerte que espera.

jueves, 2 de abril de 2009

2 Abril 2009- Material escolar del Colegio Lucía Jiménez

Sábiè, quinta-feira 2 de Abril de 2009

Ver las caritas sonrientes y alegres de niños y niñas con sus lápices, bolígrafos, colores, gomas y afiladores, fue el gran regalo del día. Todo gracias al CP Lucía Jiménez de Ojos de Garza. La comunidad escolar del Lucía Jiménez se ha movilizado con diferentes actividades como el Solidarity Metre, el Piggy Bank y envío de fotografías, mensajes y material escolar.

Hoy hablé con los profesores y entregamos el material a los niños y niñas. Son 49 en total, de 1º hasta 5º curso, y tienen 2 profesoras y un profesor. Cuando llegué estaban arrancando la hierba que sale alrededor de la escuela, llamada “4 de Outubro” (ya que el 4 de Octubre de 1992 se firmaron los Acuerdos de Paz que pusieron fin a la guerra civil en Mozambique entre FRELIMO y RENAMO).

Entraron por niveles desde los más chiquititos hasta los mayores y sacamos algunas fotos. Yo les expliqué que otros niños de mi tierra les enviaban ese material porque querían compartir con otros niños y niñas, y que no fui yo quien lo compré. Les expliqué donde están las islas, y ellos mostraban su inmensa alegría con todo lo que recibieron.

Khanimambo! Fue muy gracioso, porque tuvimos que abrir las cajas de colores para que todos tuviesen 3 y los pequeños 6; las gomas las partimos porque eran muy grandes y sólo teníamos unas 30. Había lápices y gomas que tenían nombres escritos y los leían con curiosidad. Eso es lo bonito de los niños, que se alegran tanto con una goma como con la mitad; se alegran igual con una caja de 18 colores que con tres. Ahí está la magia del compartir, el milagro de la multiplicación de las gomas y los colores. Khanimambo Lucía Jiménez!

martes, 31 de marzo de 2009

30 marzo 2009 - Las cárceles mozambiqueñas

Sábiè, segunda-feira 30 de Março de 2009

Ahora tendría que describir nuestro paseo de equipo por Maputo, y lo que viví al conocer al único sobreviviente del “asesinato en accidente aéreo” del Presidente Samora Machel. Sin embargo, tengo que expresar mi soberano cabreo por lo que ocurre en las cárceles mozambiqueñas.

La semana pasada murieron en una prisión de Nampula 13 hombres por asfixia. Las celdas están desbordadas, y donde deberían haber 15 personas, hay 60, y todo en 3 metros cuadrados.

Ahora, como primera noticia del Telediario, dicen que otros 18 presos murieron en otra cárcel de hambre. La cárcel fue construida en el año 1954, y desde entonces no ha tenido ni reformas ni mejoras. Al contrario, un vendaval se llevó el techo de una celda, y de tres que tenían, se quedaron con dos. Entrevistaron al Jefe Nacional de Prisiones y sus respuestas eran patéticas. La doctora del lugar dijo que los presos llegaban famélicos, aquellos que llegaban vivos. Además los entierran sin avisar a la familia, afirmando que la ley los ampara y que están perfectamente localizados los cuerpos.

El entrevistador le preguntó cuántos han muerto en este mes, y dijo 8 en vez de 18, y se mantenía en la mentira. El entrevistador le preguntó por el presupuesto de Prisiones, y no supo responder. El entrevistador le dijo que por qué en esas prisiones, ser condenado es igual que ser condenado a muerte, y no supo responder. El entrevistador le dijo que por qué sabiendo que un preso tenía cólera lo metieron con otros sanos, y no supo responder. El entrevistador le preguntó que por qué no tienen agua en condiciones para beber, y no supo responder… Hasta yo me quedo sin palabras ante tanto descaro. ¡Cuánta injusticia junta! ¡Cuánta muerte, cuánta inhumanidad, cuánto sufrimiento, cuánto dolor!

Sólo te puedo decir ‘Khanimambo’ por el paseo de hoy, pero lo que late en mi corazón es luchar y luchar por una vida digna para los más pobres. Gracias por el trabajo de mi diócesis con los presos de Madagascar, y gracias por el trabajo de los Mercedarios con los presos de Mozambique. Continúa fortaleciendo a aquellos que son capaces de sentir el dolor y mover el corazón y las manos, por éstos, los más pobres, olvidados y despreciados por todos.

sábado, 28 de marzo de 2009

25 marzo 2009- Recogiendo un cádaver en el Hospital

Malhangalene-Maputo, segunda-feira 25 de Março de 2009

Solenidade da Anunciação do Senhor. Nª Sª de la Encarnación – Haria

303106 fue el número de su placa. Costó 75 Mts en el cementerio de Lhanguene-Maputo. Eran casi las dos de la tarde y habíamos salido de casa a las 5.30h. Pasamos toda la mañana arreglando los papeles para el entierro de Maria Madoncela.

Estábamos João, Jesús y yo. La escena del depósito de cadáveres del Hospital General fue terrorífica, de lo peor que he visto en mi vida. Después de arreglar una serie de trámites fuimos João, esposo de María, y yo a reconocer el cadáver de su mujer.

Cuando llegamos entré decidido a la recepción y el olor fue tan fuerte que me mareé y tuve que salir de inmediato. Olía a muerte, a cadáveres, y no era ciencia ficción. Me acordé una vez más del artículo de mi amiga Mariola, “de entrar en los sepulcros, donde huele mal”, y haciendo de tripas corazón volví a entrar. Quizá hubiese sido mejor permanecer fuera.

El desfile de cadáveres a medio vestir, o con una sábana mal puesta sobre unas camillas de lata me golpeaban en lo más hondo. Sus cabezas se movían sin vida con el traqueteo de las idas y venidas. Todo envuelto en un olor que me dejó dolor de cabeza hasta las 21.00h. La suciedad y las cortinas azules me recordaban a un matadero.

Para nuestra mayor desgracia no encontraban el cuerpo de María Madoncela que hacía 4 días que había fallecido. Así que tuvimos que esperar unas 2 horas a que encontrasen sus restos mortales. Las listas estaban en papeles reutilizados escritos a mano, y también buscaban entre aquellas que denominaban “sin-nombre”. Cuando ya finalmente João pudo ir a reconocer a su fallecida esposa la estaban bañando para vestirla, y salió con el rostro desencajado. Yo le compré un vestido y una camisa blanca muy bonita, también una capulana y una sábana. Tenía sólo 31 años y quería que estuviese guapa para su último viaje.

La funeraria fue avisada por Acción Social del Hospital Central, unos auténticos buitres, “profesionales de la muerte”. Con ellos entré para cargar el ataúd de María Madoncela, así que me adentré un poco más en aquel “sepulcro”. Nuevamente me volví a arrepentir: los pasillos estaban llenos de ataúdes abiertos con los cadáveres de niños y jóvenes, porque curiosamente no vi en toda la mañana ningún anciano difunto pasar ante mis ojos. Sólo veía pequeños ataúdes con cuerpecitos de niños inertes y de jóvenes esqueléticos. Entre ellos estaba Maria Madocenla que no pesaría 25 kilos, muy bajita y escuálida de tanto sufrimiento y soledad.

De allí fuimos al cementerio donde no mejoró el panorama. Miles de personas y decenas de entierros en un macro-cementerio de la ciudad. Panteones y fosas abiertas donde podías ver decenas de cajas deterioradas por el tiempo. Era como una selva de horror y muerte. Allí compramos una placa identificativa y como era pobre la mandaron a uno de esos lugares apartados, tan lejos que tuvimos que cargar el féretro en nuestro coche para llegar a aquel lugar. Cuando llegamos tuvimos que llevar la caja unos 200 metros que se me hicieron interminables. Al principio intentaba no pisar las tumbas, pero era totalmente imposible. Están tan juntas que ni cabe un pie entre ellas, así que andábamos sobre las tumbas, muchas de ellas recientes y aún con las flores. Todo en la tierra.

Así, juntos los tres, con el cuerpo sin vida de Maria Madoncela rezamos una oración, echamos tierra en su tumba y cantamos “Ndza mu rhandza Yesu” (Amo a Jesús). Mientras los sepultureros discutían entre sí de muy mala manera y faltando el respeto que merece el dolor de ese momento sagrado. En silencio regresamos.

303106 es María Madocenla. Hoy ese número significa dolor, enfermedad, soledad y muerte. Pero también significa Hija, Vida, Alegría, Resurrección porque este mundo de sufrimiento ya pasó para ella, y ahora, por fin, se encuentra Contigo. Khanimambo! Tú sabrás tratarla mejor que en los hospitales donde estuvo perdida y sin que nadie la pudiese visitar más de un mes, mejor que en el depósito de cadáveres donde continuó perdida, mejor que en el cementerio donde reposa. Tú sabrás llamarla por su nombre, y preguntar por ella, y llenarla de Vida Nueva y de Alegría, colmarla de tu riqueza de bienaventuranza eterna. Hoy día de la Encarnación del Verbo te pido por esta semilla que hoy cayó en tierra y quiere dar mucho fruto. Amén. Khanimambo! Descansa María, Dios te ama con locura.

sábado, 21 de marzo de 2009

19 y 20 marzo 2009: "estado de amor que sana"/ La ultima estación del via crucis: resurrección de Lionel

Sábiè, quinta-feira 19 de Março de 2009

São José, Dia do Seminário na Espanha

Sus palabras fueron éstas: “Munganu wa we i vabzi”, es decir, “tu amigo está enfermo”. Dona Zura y Dona Rabeca en la cocina me informaron que mi amigo Venancio estaba mal de salud.

En estos días leí un artículo titulado: “Lázaro. El poder sanador de la amista”, escrito por Mariola López Villanueva y que me envió Sor Estrella. El artículo reflexiona sobre la relación de Jesús, Lázaro y sus hermanas como un “estado de amor o de gracia” que sana y reaviva al ser humano.

Zura, sin querer pronunció las mismas palabras del Evangelio y me despertaron rápidamente a la acción. A las 15h estábamos un grupo de 8 mujeres y yo, yendo a la casa de mi amigo Venancio.

Llegamos y estaba en calzoncillos, por lo que entró en su pallota y se puso una camisa, pero no tenía otro pantalón que el que estaba tendido –ya que nunca le he visto otro-, aún así se sentó con nosotros. Sus familiares nos contaron los malos días pasados y luego rezamos, aunque no son católicos ni están bautizados en otro iglesia. Al terminar se le veía feliz: “Mupfundisi a fuxelile a kaya ka me”, o sea, “El padre ha venido a mi casa a visitarme”, decía. Me alegró oírlo, sobre todo porque fue de las pocas cosas que entendí de toda la conversación.


No sé sin nuestro “estado de amor” conseguirá curarlo, pero a mí me sana, me llena de alegría y de vida, saber que soy motivo de alegría para los pobres y enfermos, aún sin saber dar una palabra de ánimo, desde el silencio y la presencia toda.

Sábiè, sexta-feira 20 de Março de 2009

Cuando terminó el Via Crucis nos quedamos charlando en la capilla sobre las visitas del domingo, hasta que llegó Felizarda, nuestra APE -enfermera- de la Misión. Venía a pedirme que por favor la acompañase al Hospital de Sábiè porque un bebé estaba muy enfermo. Le dije que sí, e inmediatamente subimos al coche y me contó la historia.

Ayer llegó una joven de 20 años con su niño de 6 y le dio un medicamento para lavar la sarna. Esta madre llegó a su casa y se encontró con otra joven de 17 años y con su bebé de 6 meses que estaba enfermo. Entonces le entregó el medicamento y la otro se lo hizo beber a su bebé de 6 meses. El bebé llamado Lionel comenzó rápidamente a vomitar y a llorar, hasta ahora. Casi lo mata.

En el Hospital le dijeron que no moriría porque está vomitando, y le dieron otro medicamento contra aquel que le dio a su hijo. Felizarda estaba cabreadísima porque dice que luego le echarán la culpa de las muertes de los niños. Y yo tenía los “ojos como chernes” oyendo la historia.

Khanimambo! Lionel está vivo gracias a Ti, gracias a que Tú le has creado para vivir aunque lo “envenenasen” por auténtica y pura ignorancia materna. Él está vivo y es precioso, gordito y tranquilo. La verdad es que pensaba que había terminado el Via Crucis cuando llegó Felizarda, pero me faltaba la última estación: La Resurrección y la Vida de Lionel. Khanimambo!

miércoles, 18 de marzo de 2009

17 marzo 09 (aprendiendo a ver)

Sábiè, terça-feira 17 de Março de 2009

São Patrício, missionário na Irlanda

Tempranito fuimos a la capilla de Kurrumane porque habíamos quedado con el albañil y con el carpintero, pero no aparecieron. Tanto uno como el otro habían ido a pescar al río, y sólo trabajarían por la tarde. Cuando llegamos sólo encontramos a un señor que estaba cortando hierba de cuclillas en el suelo. Lo saludamos e hicimos alguna llamada y nos fuimos. Él siguió con su tarea.

Por la tarde regresamos nuevamente y aquel señor continuaba con el mismo trabajo y en la misma posición. Me fijé mejor y me di cuenta que no andaba, sino que se arrastraba por la tierra. Tenía las piernas contra el pecho y se arrastraba por el suelo ayudándose de sus manos. Llevaba una especie de protección en los pantalones para no romperlos. Me impresionó su serenidad y su silencio.

A veces nos creemos que vemos y estamos ciegos. Khanimambo! por darme la oportunidad de encontrarme con él dos veces, porque me ayudó a pensar que puede necesitar unos guantes para andar. Danos sensibilidad para ver y para encontrar soluciones a los pequeños y grandes problemas de los más pobres.

sábado, 14 de marzo de 2009

DIA DE LA TOMA DE POSESIÓN COMO PÁRROCOS IN SOLIDUM DE LA PARROQUIA DE SANTO ANTONIO DE SABIE (Jesús Torres Bravo y Manuel Ramírez Medina)


Era el día de nuestra Toma de Posesión de la Parroquia, pero sobre todo de la despedida del Pe. Belo (salesiano)


Un grupo de mujeres preparando el almuerzo... Riquísimo!



Dentro de la Iglesia antes de comenzar la misa. La Iglesia es nueva. Tiene el techo de planchas metálicas, y el resto son cañas y palos. Cada cual trae su silla o su estera para sentarse. La celebración fue en la villa de Sábiè que es la Sede de la parroquia, a unos 5 km de la misión (de nuestra casa). Aquí se construirá la Iglesia y la casa parroquial.

DIA DE LA TOMA DE POSESIÓN COMO PÁRROCOS IN SOLIDUM DE LA PARROQUIA DE SANTO ANTONIO DE SABIE (Jesús Torres Bravo y Manuel Ramírez Medina)


Quizás la estampa más típica por estos andurriales...


El Sr. Arzobispo D. Francisco Chimoio y el Pe. Belo reciben una capulana, que es símbolo de Mozambique, de su agradecimiento y acogida.


Estamos viendo una pequeña obra de teatro


La obra de teatro


El altar de la Iglesia antes de comenzar la misa.

viernes, 13 de marzo de 2009

Fotos

I Encuentro de Catequistas de Sábiè, Marzo 2009

Centro de Salud de Mahungu

Alumnos escuela 4 de Outubro

Alumnos escuela 4 de Outubro

12 marzo 2009 (gesto sencillo: comparte una piña, me ayuda con bici...)

Sábiè, quinta-feira 12 de Março de 2009

Canarias dijo: No a la OTAN

Lo pequeño engrandece el corazón. No paro de sorprenderme ante los pequeños gestos de la gente sencilla que me ayudan a entrar en un proceso de conversión. Hoy mi amigo Samuel me llamó por teléfono tan sólo para saludarme, para saber cómo estaba y para compartir la alegría de la llegada de su hermano mayor de Sudáfrica. La verdad es que en medio de esta aridez, de este silencio, cada vez valoro más ese tipo de gestos.

Luego por la tarde, cuando regresaba de su cercado se paró frente a mi casa para ayudarme a arreglar mi nueva bicicleta. Tan sólo traía dos piñas de millo en los bolsillos y lo primero que hizo fue darme una. Me quedé de piedra porque yo soy de los que comparte sólo cuando me sobra y nunca cuando me falta. Así que intenté recusar su generosidad, pero me fue imposible. Agradecido la recogí como la ofrenda de la viuda en Lc 21, 1-4.

Me ayudó con la bici que, aún siendo casi nueva, está hecha polvo. De hecho mi primer paseo al río lo dí sin frenos y sin un pedal, pero mas contento que unas pascuas porque ya tengo bici y me va a permitir hacer un poco de ejercicio y moverme con facilidad. Me di mi buen baño en el río mientras ya oscurecía y regresé para rezar vísperas con el corazón agradecido…

Khanimambo! Quién no estaría agradecido por tener un amigo como Samuel! Me llama para ver cómo estoy, comparte su alegría, comparte su pobreza, me arregla la bici y me da lecciones de humanidad. Su gran corazón le hace muy rico y muy feliz, aunque sólo regrese con una piña a casa. Conviérteme, dame el corazón de los pobres que lo dan todo sin tener nada. Dame un corazón como el de mi amigo Samuel.

viernes, 6 de marzo de 2009

3 marzo 09 (nace el niño pero muere su madre)

Sábiè, terça-feira 03 de Março de 2009

Su hijo es precioso y tiene sólo un día de vida. Gordito, piel aún rojiza, arrugadito, con mucho cabello… para comérselo a besos. Estaba envuelto en una capulana bien tapadito y en brazos de su padre. Su madre había muerto en casa. Dio a luz aquella hermosa criatura en su casa, pero no echó la placenta y al día siguiente falleció.

Esto ocurrió en Sábiè, y hoy encontramos a su padre, un joven de unos 20 años, que había traído al niño al hospital para que le dieran leche, el hospital no tiene ni biberón. El padre tenía aspecto sereno y cuando nos vio fue corriendo para traernos y mostrarnos a su hijo. No dijo ni una única palabra. Sólo nos miraba.

Este es un drama, tristemente repetido en estas zonas rurales. Casi todas las mujeres paren en casa con parteras tradicionales. Esta semana hemos tenido dos casos de abortos caseros que se han complicado, aunque no han llegado a la muerte. Khanimambo! por los hospitales, los médicos y enfermeros que trabajan para que las mujeres no tengan que morir “sin razón”. Khanimambo! por la vida de este niño que nace en medio de la muerte para ser signo de esperanza y de vida.

lunes, 23 de febrero de 2009

22 Febr2009 (pescadores)

Sábiè, domingo 22 de Fevereiro de 2009

Hay días que me siento ante el ordenador y no tengo palabras para describir lo vivido. Hoy es un día de esos. No sé por dónde empezar, lo único que sé es que casi me tiemblan las manos de emoción y alegría.

Al terminar la misa de Ligongolo monté a todos los cristianos en el coche y los fui llevando uno a uno a sus casas. Fue bonito, porque algunos viven a 3 ó 5 km, y todos me decían con una sonrisa: “Kola, kaya ka me” (“Aquí, es mi casa”) Era la mejor manera de decir “bienvenido” (“Hoyo-hoyo!”). Al terminar este peculiar reparto, pensé que había terminado mi trabajo de hoy, pero en ese momento comenzó lo bueno.

El profesor Albino me dijo que podíamos visitar un núcleo de pescadores que pertenece a esta comunidad, y allá fuimos. ¡Qué maravilla! Un lugar paradisíaco en cuanto a su paisaje ya que está junto al lago. Todo verde y lleno de vida animal. Las casas muy distantes unas de otras, y todo esto a dos calles del fin del mundo.

Allí conocí a la familia de Lorenzo, y no sé por qué tuve la sensación de que “algo nuevo estaba naciendo” (Is 53) y posiblemente me cambie la vida. Lorenzo es padre de dos niños, el mayor de ellos de 2 años de edad y es casi tan alto como él. Lorenzo no llega a un metro de altura y tiene las manos atrofiadas, y los pies muy mal. Anda con dos palos a modo de muletas, pero con mucha dificultad. Su sonrisa es cautivadora y muestra una alegría que sólo puede salir de dentro. Una mirada serena y agradecida por la visita y muy pocas palabras, nos bastaron para entender que hoy comenzó una verdadera historia de amistad.

De allí nos fuimos al lugar donde viven y trabajan los pescadores. Eran todos jóvenes, y su alegría fue manifiesta al recibir nuestra visita. Rápidamente fueron a buscar pescado seco para regalárnoslo, y luego salieron en dos barcas para traernos pescado fresco. Cuando llegaron nos trajeron los peces aún vivos saltando en la barca (Me recordó a mi Burrero del alma, cuando iba con mi madre a comprar pescado). Posteriormente llegaron los más jóvenes con una pesca aún mayor, parecía “la pesca milagrosa del Evangelio”, pensando que eran eso de las 14.00 a las 15.00h.

Luego fueron con nosotros a Mahungu. Serían unos Doce, no los conté, pero me daba la impresión de que llevaba en mi coche a Andrés, a Santiago, a Pedro, a Juan… aquellos pescadores que un día abandonaron sus redes. Iban felices, y yo más. No sé, pero algo ha cambiado hoy. Khanimambo! En tus manos están estos jóvenes agradecidos, auténticos pescadores de hombres, porque a mi ya me pescaron... Khanimambo!

domingo, 22 de febrero de 2009

20 Febr2009 (Agua sucia); 21 Febr2009 (Compartieron todo lo que tenían para vivir)

Sábiè, sexta-feira 20 de Fevereiro de 2009

Aniversário do meu cunhado Juan Antonio del Río Rodríguez

El río no ha bajado ni un palmo. Seguimos con las compuertas de la presa abiertas 24h al día, así que nos toca bañarnos en el “fango” a unos 100 metros de su cauce natural por miedo a sus temibles moradores.

Ya me voy acostumbrando a meterme en un agua totalmente sucia con la intención de bañarme. Incluso no tengo miedo a jugar con los niños “al cocodrilo”, es decir, nadar bajo esas aguas turbulentas donde no puedes abrir los ojos y hay ramas, bichos y quién sabe si algo más.

Pero a todo no se acostumbra uno. Ayer mientras jugaba con mis dos nuevos amigos Papito y Jonas, Papito comenzó a apartar con sus manos la suciedad que flota en el agua color tierra para luego, haciendo un cuenco con ellas, beber agua. En un momento tuve la tentación de decirle que no bebiera, porque los brotes de cólera está al día, sin embargo pensé: “En su casa beberá esta misma agua sin hervir, sin filtrar, sin lejía… la mismísima agua”. Así que dejé que calmase su sed y continuamos jugando.

Qué difícil es aceptar las limitaciones de la misión. Me encantaría tener agua potable para todos, pero es imposible. Sueño con un día sin cólera en Mozambique, o donde los niños no tengan estómagos hinchados llenos de parásitos, pero hoy es imposible. Tan sólo para Ti es posible, y a Ti te lo pedimos: danos de tu Agua limpia, pura, de tu Agua de manantial que salta para la Vida eterna.

Sábiè, sábado 21 de Fevereiro de 2009

Ahora sí! Realmente estoy comenzando a disfrutar “sin palabras” de esta pastoral. Hoy comenzamos un nuevo sistema según acordamos en el encuentro de animadores de la parroquia: después de la segunda misa, hacemos visitas a los cristianos del lugar.

Hoy mi segunda misa fue en Incomanine. Al terminar fuimos a visitar a dos ancianos que viven a unos 10 km por lo que fuimos en el coche y cantando todo el trayecto. No nos esperaban, pero nos recibieron como agua de Mayo. La conversación se alargó y rápidamente nos sirvieron la comida. Lo pasamos en grande. Lo más que desean es que reces en su casa y así lo hicimos.

Cuando nos íbamos pregunté: “¿La comida la tenían preparada, o la hicieron en aquel momento?” La respuesta me dejó de piedra: “No padre, era la comida de ellos para este fin de semana”. Es decir, comimos unas 11 personas, y sobró, y todos sabían (menos yo, que ignoro aún las tradiciones) que era “todo lo que tenían para vivir”. Jamás lo hubiera imaginado. Además nos regalaron unas piñas de millo, a mí y a una mujer viuda. Todo lo entregaron con tanta alegría que jamás hubiese pensado que lo estaban dando todo.

Ahora, mientras recuerdo los platos con un poco de masa de millo y un poco de verdura, me doy cuenta de cómo supieron compartir para que todos tuviésemos algo que llevarnos a la boca, aunque ellos no cenen y posiblemente no almuercen mañana “como Dios manda”, pero han sido un Evangelio abierto, un testimonio rotundo de lo significa compartir dándolo todo. Khanimambo! Y te pido de corazón que me conformes con el corazón de estos pobres que saben darlo todo sin pedir nada a cambio. Khanimambo!

viernes, 20 de febrero de 2009

13 Febrero (Bajo las estrellas) y 17 Febrero 2009 (durmiendo sobre basura)

Sábiè, sexta-feira 13 de Fevereiro de 2009

Poco a poco fueron llegando de todos los pueblos de Sábiè para tener el encuentro parroquial. Éramos unas 15 personas: 1 de 7 de Fevereiro, 2 Ligongolo, 1 Vadja, 2 de Kurrumane, 2 de la Misión, 2 de Mahungu, 1 de Baptine, 2 de la Villa de Sábiè, Jesús y yo.

La noche extremamente estrellada. Como estábamos esperando a los últimos nos fuimos al bar de Dona Pácoa. Éramos 4 hombres a la luz de la Vía Láctea y la que sale del interior de la casa de la maestra. Ellos hablaban y reían mientras yo sin entender nada participaba de la conversación casi sintiendo las estrellas. Había tantas colgadas del cielo que hasta me era difícil encontrar constelaciones conocidas.

Comienza el encuentro parroquial con millones de pequeñas luces lejanas y dispersas, como este pueblo que contiene mucha Luz pero no ha podido disfrutar a “ojo pleno” de la Eterna Luz. Khanimambo! Por todas estar luces que han entrado hoy en mi casa, con la única intención de acercarnos a quien es la Fuente de toda Luz.


Maputo, terça-feira 17 de Fevereiro de 2009


Pasar un día en Maputo comprando de aquí para allá es realmente agotador, pero muy necesario cuando se vive en el “Mato”. Toda la mañana estuvimos sin coches porque estaban ambos en el taller mecánico, así que nos tocó andar de lo lindo.

Aunque en la ciudad tiendes a caminar rápido, intento no dejar de observar bien para ir conociendo los lugares que todavía me son extraños. Estaba en la “25 de Setembro” cuando, mirando para una casa en ruinas, veo lo que jamás pude imaginar: un hombre acostado en un montón de basura.

He visto a personas revolver la basura, andar por la basura, comer basura. Todo eso ya entra en lo que podemos llamar “lo cotidiano”, pero ver a un hombre tumbado sobre un montón de basura de más de 30 centímetros de altura, no entraba en mi cabeza.

Me paré frente a la casa para observar la escena. Es una casa abandonada, ya sin puertas ni ventanas, donde seguramente viven personas sin hogar. De esas casas que hay en todas las ciudades, pero con un señor que parecía estar despertándose de un profundo sueño. Imagino que después de una tremenda borrachera cayó redondo sobre “la mierda” y ahora estaba desperezándose ajeno al lugar donde había dormido. Tenía la cámara encima. Si hubiese hecho una foto, ahora tendría un Publisher en mi vitrina, pero me parece que la dignidad de las personas debe ser respetada, y especialmente, la dignidad de los pobres. Khanimambo! por este día loco en Maputo. Khanimambo! por las Hermanas de nuestra Betania que también hoy nos han acogido con tanto cariño.

jueves, 12 de febrero de 2009

23 y 27 de enero (Puestos de salud). 1 de febrero (la bienvenida), 6 febrero (hombre cuchillo), 7 de febrero (tradiciones)



Sábiè, sexta-feira 23 de Janeiro de 2009

A eso de las 14.30h tuvimos en la Capilla de la Misión de San Antonio de Sábiè, una reunión con toda la población. Vinieron unas 40 personas convocadas por el jefe/régulo de la Misión, a petición de Jesús Torres.

El motivo de este encuentro era la inmediata apertura del Centro de Salud de la Misión. Ya Dona Felizarda acabó el curso de preparación en Moamba y Villa de Sábiè, por lo que el lunes abriremos las puertas del pequeño centro.

Es un momento histórico para esta población, y realmente supone un paso de gigante a nivel de salud. La titulación de Felizarda es de Agente Polivalente, lo cual quiere decir que está preparada para los primeros auxilios y prevención de enfermedades, así que esperamos que sea un grano de arena para este pueblo. Todavía queda mucho por hacer. Por ejemplo, el centro de salud no puede disponer de agua corriente, y tendrán que traerla del río cada día, pero esta es la realidad en la que todos vivimos. El acceso al agua es uno de los grandes obstáculos para la salud y para la vida de este pueblo.

En la reunión el régulo dijo que Felizarda debía tratar muy bien a las personas, porque necesitan ser comprendidas, escuchadas en sus dolores, atendidas en sus necesidades.



Khanimambo por este pequeño Centro de Salud sin agua. Khanimambo por las palabras sabias de este viejito con dos zapatos diferentes, pero con las palabras bien iguales a lo que sentía su corazón. Khanimambo por todas las personas que desde muy lejos, y atravesando una crisis económica, alargan su mano y engrandecen su corazón para hacer este sueño realidad.



Sábiè, domingo 25 de Janeiro de 2009

El río es una auténtica bendición. Por la mañana tuve la misa aquí en la Misión, y luego preparé un almuerzo estupendo para Jesús, prof. Albino y yo. Hice un pescado empanado con papas fritas que me quedó de chuparse los dedos. Me tuve que contener para no echarme piropos, pero por dentro me entró una vanagloria del carajo: ¡Qué gran cocinero! La verdad es que parafraseando a mi hermano Alexis, puedo decir: “Me supo”, “Hasta a mi me gustó”.

Y el remate de un día perfecto fue el baño en el río. La verdad es que esa agua calentita se agradece. Aquel paisaje que me parece un sueño de libertad donde podría pasar horas y horas en pura contemplación. Envuelto en la naturaleza me dejé estar hasta que casi oscurecía.



Khanimambo! por el río, por la eucaristía, por el pescado empanado, por los amigos, por mi familia siempre presente y por la madre naturaleza que cada día me posee más, y me colma con todos sus bienes.



Sábiè, terça-feira 27 de Janeiro de 2009

Jesús salió para Mavungwane y Baptine, mientras que yo me quedé estudiando en casa. Llevó a los albañiles para acabar el Centro de Salud de Mavungwane, y luego al regreso paró en Baptine para ver la inauguración del Centro de Salud del pueblo. Éste fue hecho por los dueños del Sábiè Park y donado al Ministerio de Salud (MISAU), así que la inauguración fue por todo lo alto (incluido un búfalo, matado para la ocasión). Además, aprovecharon para tomar posesión los Jefes Tradicionales. Así que hubo bastante folclore.

A todas estas, el Centro de Baptine no tiene sillas, ni mesa, ni cama, ni camilla, ni agua, ni un salario para su trabajadora. En negociaciones de última hora, hemos sido nosotros los que hemos asumido este Centro dentro de nuestra red de puestos de salud, porque si no aguantaría dos días y luego cerraría.

A mediodía fui a llevar a Felizarda unas sábanas, folios, lejía y líquido de limpieza. Ella aprovechó para preguntarme si el cuarto de baño estaba listo para usarse. Yo le dije que sí, pero ella insistía en la duda. Me llevó al baño y me mostró la vasija diciendo: “Mire, estuve limpiándola y le eché agua, pero no se va, se queda ahí. ¿Puede usarse así?” En ese momento caí en la cuenta de que ella quizá nunca había visto una vasija, porque todas tienen agua en el fondo.



Khanimambo! por este proyecto de salud en la zona liderado por nuestra parroquia. Aún queda mucho camino por andar, mucho por aprender y por mejorar, pero con el apoyo de tantos amigos, con la oración de todos, y con el esfuerzo de este pueblo, podremos. Juntos, Contigo, podemos. Khanimambo!



Sábiè, domingo 1 de Fevereiro de 2009

El corazón me latía un poco más aprisa que de costumbre. La emoción y la alegría se apoderaron de mí al ver llegar dos camiones que venían con cristianos de muchas comunidades de la parroquia. Venían de todos los rincones para darnos la Bienvenida oficial a la parroquia. Fue una iniciativa de los cristianos de nuestras comunidades. Decidieron juntarse todos aquí en la misión para agradecer y darnos la bienvenida.

Desde la casa hasta la Iglesia pusieron esteras y nos acompañaban con una gran sombrilla mientras nos tiraban pétalos de flores hasta llegar al altar. La Iglesia estaba de bote en bote, como nunca, ya que aquí hay muy pocos cristianos. Cantos, danzas, alegría, palabras de agradecimiento… todo fue llegando a su debido tiempo. Y al final, llegaron los regalos para los curas: unos traían vasos, otros cebollas, otros un baile o una canción, otros millo, capulanas, dinero… es decir, aquello del Evangelio donde una pobre viuda echó todo lo que tenía para vivir (Lc 21,1-4)



Hoyo, Hoyo! (Bienvenidos!) Khanimambo! Me quedo sin palabras ante este pueblo que luego aguantó hasta mediodía con un triste “maheu” (bebida tradicional de harina de millo fermentada) que preparamos aquí. Gracias Señor, y ayúdanos a dar todo el amor, la pasión, la Palabra y la fuerza de Tu Pan que este pueblo espera de nosotros.



Sábiè, sexta-feira 6 de Fevereiro de 2009

Cuando ya me disponía a cerrar el día con la triste noticia del suspenso de Carmen Celia, llamaron a la puerta. Eran 4 hombres y los atendió Jesús. Tenían cara de preocupados y después de unos minutos veo que Jesús comienza a llamar por teléfono. Luego sube y me comenta que fuera hay un hombre “com faca e catana”, es decir, con cuchillo y machete.

Llamó a la policía para que viniesen a buscarlo, pero ellos no tienen coche. Luego llamaron al Jefe de Puesto o Administrador, y le pidió a Jesús que hiciera el favor de llevarlo él. Así que han ido con todos a Sábiè. El susodicho iba amarrado atrás y parece que estuvo a punto de escaparse, pero finalmente lo pudieron dejar en la Comisaría. Mañana a las 08.00h deben presentarse los testigos para prestar declaración.



No todo es paz y tranquilidad. Aquí se bebe mucho, y cuando se acerca el fin de semana, más de uno se arrebata. Khanimambo! porque no hubo que lamentar heridos, y las borracheras cuando pasan ayudan a tomar conciencia de los errores cometidos.



Sábiè, sábado 07 de Fevereiro de 2009

Hay tradiciones para todos los gustos. Hoy cuando llegamos para celebrar la misa en Ligongolo sólo había unas pocas viejitas, un viejito y pocos niños y niñas. A mí no me extrañó, porque estoy acostumbrado a un reducido grupo, pero el Prf. Albino me dijo que faltaron porque tenían que cumplir una tradición.

La tradición dice que llegada esta altura del año, el pueblo debe ir a quitar los pajaritos de los nidos porque si no lo hacen, no lloverá. Suena raro, pero era verdad. De allí fuimos a Baptine para recoger al Sr. Vasco y su ayudante que venían de acabar el Puesto de Salud de Mavunguane. Por el camino nos encontramos varios grupos de personas que venían con cestos llenos de pajaritos, y con unos palos con gancho para tirar los nidos.

Parece ser que hay un lugar específico junto al río, donde anidan miles de pájaros. Suben en ellos, cortan las ramas y se llevan los polluelos de los nidos. Claro, que luego se pegan un festín. Los pajarillos todavía no tienen plumas, así que sólo les quitan las tripas y los preparan con muy poquita agua y sal. Sueltan mucha grasa por lo que se los comen guisaditos.

Es mejor esta creencia que la de Quelimane, donde ayer informaron en las noticias que han matado a tres personas porque no llueve. Se culpabiliza a algunas personas de la falta de lluvia, y la manera de que llueva es matar a los mismos.



Khanimambo! Seguramente son los pajaritos los que no dejan que llueva, y no las personas. Así que gracias por tantos millones de pajaritos que además serán un estupendo alimento para tanto estómago vacío. Khanimambo!

jueves, 8 de enero de 2009

2,3,4,5 enero 2009 (Renovación bautismo/ Misa privada con pueblo/ Café contemplativo/ Latifu-Día de Reyes)

Sábiè, sexta-feira 02 de Janeiro de 2009

Después de la oración de vísperas, ya en medio de la oscuridad de la noche, me fui al río. Tenía miedo porque hay mucho bicho suelto por aquí, pero no podía dejar pasar este día sin renovar mi bautismo. Eso lo aprendí en el año 2000 de Leonor Perdomo, y desde entonces cuando llega este día me acerco a una pila bautismal para renovar las promesas que mis padres y padrinos hicieron por mí.

Aquí no tenemos pila bautismal, pero tenemos el río Sábiè, que para mí fue como el Jordán. En la más absoluta soledad y oscuridad, acompañado por la triste luz de una Luna en cuarto creciente y unas luciérnagas juguetonas, me sumergí en el río “En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” agradeciendo a Dios esta nueva vida…

…Vida perdida en un rincón del mundo totalmente insignificante, como lo fue Nazaret; vida llevada de la mano de Dios por caminos que nunca pude imaginar; vida rebosante de agua y de luz de Luna; vida que quiero para los demás y para Ti. Khanimambo! Ni ko!

Sábiè, sábado 3 de Janeiro de 2009

Aniversário do meu padrinho Chencho

Baptine y la misa de las 11’00, podría ser el título de una película que ocurrió hoy y que, por algún extraño error, no fue filmada. Llegué a Baptine con la esperanza de que a las 08.00h celebrásemos la eucaristía. Debido a que Jesús continuaba para Mavungwane y Matukwanyane, llegué a las 7,30 a Baptine, así que me puse a esperar debajo del árbol donde celebramos la eucaristía.

La primera en llegar fue una niña de 13 años llamada Sandra. Me hablaba en changana por lo cual no le entendía ni papa de lo que me intentaba decir. Yo le repetía en changana que la misa sería a las 8 ó 9 de la mañana, hoy y aquí. Ella asentía, pero nadie llegaba. Estuve practicando con ella mi rudimentario changana, aunque con gran dificultad ya que ella no sabe casi nada de portugués, y no entendía mis preguntas.

Luego me dediqué a sacar fotos: ¡bendita cámara! Saqué fotos a bichos, aves y flores, al paisaje encantador, a la escuela, a un cementerio familiar y al Centro de Salud. Se me fueron pasando las horas, y cuando miré el reloj ya eran las 10:30, y “sin moros en la costa”. Seguíamos solos, Sandra y yo. El pueblo era un inmenso desierto humano, aunque repleto de vida vegetal y animal.

A las 10:45 comienzo a ver movimiento. La gente estaba regresando de sus machambas, y rápidamente se prepararon para celebrar la eucaristía con 3 horas de retraso, y sin prisas. Como aún no había regresado Jesús, comencé la misa de Navidad porque ya habíamos intentando celebrarla el sábado pasado sin éxito.

Para mi “desgracia” no había ni un solo cristiano, ni un solo bautizado, y aunque eran unas 20 personas, ninguna de ellas conocía las respuestas de la misa, ni cantos, ni sabía leer. Así que “me cociné todo yo solito”: entonar cantos, responder (hasta el “amén”), leer todas las lecturas, y evidentemente comulgué yo sólo. Así que a todos los efectos fue una “Misa privada, con pueblo”, acompañada por el pueblo de Baptine (jajaja).

Debo confesar que lo pasé mal, porque aún no tengo tanta destreza con el Changana como para celebrar así. Me acordé de alguna misa en Guinate, cuando faltaba Trina, en la que –creo que por vergüenza- las 3 viejitas (María Hernández, María y Josefa, q.e.p.d) casi no respondían ni cantaban.

Acabamos con la fiesta de Navidad, compartiendo galletas y zumo, lo cual me ayudó a olvidar un poco el maltrago que acababa de pasar. Khanimambo! Esta es mi nueva realidad. Aquí me voy a curtir como misionero de primera evangelización. Aquí estoy! Ni ko! Para lo que Tú quieras.

Sábiè, domingo 4 de Janeiro de 2009

A veces las cosas importantes se nos escapan por su simplicidad. Hace unas semanas que tengo un momento muy especial cada día. Me levanto a las 04:45, saludo a Octavio y luego me voy a la cocina a prepararme un café de cafetera.

Es una cafetera de 3 tazas que cae de una sola vez. Abro la puerta de la cocina y me siento en el rellano o quicial. Desde allí contemplo el amanecer, miles de pájaros que vuelan en bandas, las vacas y las cabras que comienzan a desperezarse, la vegetación que gana un color especial, el cielo y las nubes que saludan al Creador.

A veces llueve, pero no renuncio a cumplir mi ritual. Si me tengo que mojar, me mojo, porque además a esa hora no pasa nadie por estos caminos. De tal forma que me prepara para meditar, para pensar, para agradecer, para entrar con buen pie en el nuevo día.

Después de tomar mi “café contemplativo” subo y preparo el desayuno. Luego regreso a la habitación y leo un rato, hasta las 06,15 que tenemos Laudes. Aunque hoy tuve misa aquí en la Misión y Kurrumana, por lo que tras la lectura desayunamos.

Lo de la misa en Changana sigue siendo una batalla con la lengua, así que Khanimambo por ese “momento café” al más puro estilo del que nos echábamos en la Villa, y que tanto bien nos hacía. Es un momento en el que me siento llamado a vivir, a contemplar, a sentirme una criatura de la Creación capaz de gozar con la obra de Tus Manos. Khanimambo!


Sábiè, segunda-feira 5 de Janeiro de 2009

Aniversário natalício de Mariforina e Inés

Fuimos a Kurrumane para recoger a un joven llamado Latifu. Trabajaba en Sudáfrica y tuvo un accidente en la pierna. Regresó y estuvo ingresado en el Hospital José Macado, luego fue enviado al Hospital Central de Maputo de donde se escapó. Creo que oyó la palabra operación y tuvo miedo. Además la soledad sería otro factor decisivo para la fuga.

Cuando llegamos a su casa estaba aún durmiendo. Salió arrastrando aquel pie vendado con un “trapo sucio” y luego se lavó la herida con un balde de agua aún más sucia. Nos mostró la herida que casi me da náuseas. Un agujero negro del cual no conseguí ver el final. Se vendó nuevamente, cogió sus muletas de palo, de esas que se ponen por debajo de las axilas, y nos fuimos a Moamba.

Allí habíamos quedado con la Dra. Ana, que según vio la herida le dijo que ya había llegado al hueso, y que por eso no le dolía. Que tendría que volver al Hospital Central, hacerse una radiografía y posiblemente operar para eliminar el trozo de hueso muerto. La Doctora se comprometió a enviarlo a Maputo en ambulancia.

Continuamos el viaje. Habíamos quedado con Pepe y Vicente para hacer los regalos de Reyes a las monjas del Asilo y a las Pilarinas. Entramos en un supermercado chino, y compramos muchas chorraditas y 2 jarrones chinos de regalo. Luego almorzamos y de allí fuimos a comprar las capulanas de playa.

Después de dar muchas vueltas buscando las capulanas, llegamos al Asilo, nos disfrazamos con unas telas saharauis, pelucas, guirnaldas, máscaras… En teoría éramos los 3 Reyes Magos y un paje, pero en la práctica éramos 4 espantapájaros. Lo pasamos en grande cantándole un villancico compuesto por Jesús y dándole a cada una su regalo.

Después de comerme unos polvorones de Tejeda, almendras rellenas de Tejeda y chocolatinas Tirma, que le habían llegado hoy a Sor Estrella, nos fuimos para casa de las Pilarinas. Entramos por la puerta trasera, nos disfrazamos y les dimos la sorpresa. Nos reímos muchísimo viendo a Maricarmen feliz como una niña que ve por primera vez a los Reyes. Allí cenamos, charlamos, contamos historias y descansamos del palizón.

La verdad es que no me esperaba un “Día de Reyes” como éste. El año pasado recuerdo que casi me pasó desapercibido, o lo olvidé, pero este año lo celebramos como en las Islas. Khanimambo! También recibí regalos: colonia y after shave, jabón, champú, productos navideños de las Islas, y sobre todo muchísima alegría. Te pido salud para mi nuevo amigo Latifu, y fuerzas para vencer el miedo al dolor y a la soledad, y que también a él lo visiten los Magos de Oriente trayéndole alegría y paz. Khanimambo!