sábado, 2 de octubre de 2010

Con Malaria; pero en camino hacia un gran proyecto


Koboko, quinta-feira 1 de Julho de 2010
Mt 9, 1-8

Esta “malaria evangélica” me está ayudando a vivir de otra forma la enfermedad. Precisamente hoy he comenzado a sentirme mejor, aunque ahora estoy un poco mareado. Hoy he sentido esa voz que me dice: “Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.
Mañana será un gran día: comenzaremos el Proyecto de Apoyo Alimenticio a las Madres con VIH, con hijos desnutridos, con hijos gemelos,… Esperemos que sea todo un éxito y que por fin, podamos ayudar a tantas mujeres y niños que necesitan de un refuerzo en su alimentación.
También mañana me encontraré con el Jefe de Puesto para concretar la cuestión del Pozo de Agua (para ¿Mazitulele?).

Por eso siento con fuerza esas palabras: Levántate y ponte en camino. Siento mucha fuerza amiga, y fuerza familiar, y fuerza cristiana para construir poco a poco este Reino que aquí esperamos con especial alegría.

Inkomu! Aunque haya sido un día de reposo, al mismo tiempo lo ha sido de ponerme en pie, de sentirme visitado y querido. En tus manos están todos los sueños de mañana. Que estos proyectos sean Tus Proyectos, los proyectos de esta pequeña comunidad eclesial, de este sufrido pueblo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Malaria...

Koboko, sábado 26 de Junho de 2010
Roberto concorre às Oposições de Alemão
Mt 8, 5-17

Al sentir los primeros síntomas por la mañana ya supe que estaba incubando una malaria. Dolores por todo el cuerpo y dolor de cabeza, falta de fuerza y de apetito. Sin embargo, ahora abro mi misal para rezar y veo que la lectura habla de fe y de salud, y en concreto acaba diciendo: “Tomó sobre sí todas nuestras enfermedades y soportó nuestras dolencias” Me sentí aliviado. Además, también dice: “Cuando Jesús entró en casa de Pedro, vio que su suegra estaba en cama con fiebre. La cogió de la mano y su fiebre desapareció; ella entonces, se levantó y comenzó a servirlos”
Éste quiero que sea mi programa para estos días de malaria: sentir que Tú eres mi salud. Sentir que me tocas y levantarme para servir a los otros. Sentir que Tú cargas con mi enfermedad y yo estoy libre para servir.

Inkomu! Por tu Palabra que me da salud, que no me cierra en mi enfermedad, sino que me abre a la vida y me hace pensar en esos 90 casos de malaria que se han detectado en el Hospital de Sábiè esta semana. Soy uno del montón, pero mi fe hace que realmente pueda continuar sirviendo a este pueblo que sufre y reza.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Donde está tu tesoro "ALLÍ ESTÁ TU CORAZÓN"



Koboko, sexta-feira 18 de Junho de 2010
Páscoa do pe. Ángel Rodríguez
Falece José Saramago
Mt 6, 19-23

“Porque donde está tu tesoro, allí estará tu corazón”. Acabo de recibir la triste noticia de la muerte de Ángel. Realmente no merece la pena acumular tesoros en la tierra, sino en el Cielo. Tu vida Señor, fue andar buscando todo lo que nos habla de eternidad: amistad, justicia, amor, paz, servicio, diálogo, acogida, entrega oblativa… Y realmente merece la pena acumular corazones en nuestro corazón, acumular sabiduría, acumular respeto, acumular cariño y capacidad de escucha. Ahí pusiste tu corazón, todo tu cuerpo, todo tu tiempo, toda tu voluntad.
Hoy llamaste a Ángel Rodríguez que también descubrió que en Ti está la fuente viva, la fuente de la vida. Él desde su opción por la JOC descubrió en la vida del mundo obrero que tu Evangelio es luz para los jóvenes de clase obrera. Llenó su corazón de tu Amor, y aún con sus debilidades humanas no dejó nunca de seguirte y amarte con todo su corazón.
Cuando visitamos hoy a una ancianita de Sábiè llamada Inácia, decía que estaba contentísima porque nunca imaginó que unos “blancos” vinieran a verla. Las manos que Cariely se confundían con las suyas mientras le daba la “Luz” como símbolo de la presencia del Señor. Me recordó la canción de que dice: “Las manos de mi madre me representan un cielo abierto…. Las manos de mi madre saben qué ocurre por las mañanas cuando amasa la vida, horno de barro, pan de esperanza… Ellas se brindan cálidas, nobles, sinceras, limpias de todo…” Así las manos de Cariely, Inácia, Pepita… que acarician, consuelan, abrazan, aplauden… junto a este pueblo… Porque donde está tu tesoro, allí estará tu corazón.

Inkomu! Por la vida compartida con Ángel Rodríguez, por sus opciones tan evangélicas, tan arraigadas en tu Tesoro. Khanimambo por las lágrimas de la abuelita Cristina cuando recibió nuestra visita, y por la alegría de Inácia, y por el cariño de Pepita y Cariely… Angelito, ahora que ya has encontrado el Reino por el que luchaste, no dejes de interceder por quienes seguimos las huellas de quien Hoy te llamó con cariño para que vivas en su Corazón.

martes, 14 de septiembre de 2010

De la palabra de DIOS al encuentro de la vida



Koboko, quinta-feira 17 de Junho de 2010
Aniversário da Páscoa do meu Pai Rafael Ramírez Vega
Mt 6, 7-15

El Padrenuestro es la oración familiar por excelencia, la que “nos hace hijos y hermanos”. En este día en que mi Amado padre nos dejó para ir a su casa eterna, nosotros también hicimos un viaje de 500 km de vuelta desde Inhambane. Todos los viajes tienen dos puntas: una triste y otra festiva. Todo viaje tiene también un duro tránsito. En Inhambane dejamos a la familia de Albino, triste por la despedida, pero al llegar a Sábiè nos esperaba la fiesta del encuentro con el grupo de seminaristas que ha pasado estos días con Jesús.
Enséñame a rezar, a ver las dos caras del mismo viaje, sintiendo en la salida, en la llegada y en recorrido Tu presencia. Me he sentido muy unido a mi familia en este día de viaje, y he sentido a mi nueva familia con quienes he aprendido también el “Bava wa hina”. Porque esta oración se aprende en el calor del hogar, en familia, sino no se comprenderá jamás.

Inkomu! Por cada uno de esos 500km de “purgatorio” al frente del volante, por mi familia de siempre y por mi nueva familia: Albino, Dito, sor Encarnación, sor Fátima, los seminaristas de Beira, la comunidad de San Vicente de Paul de Sábiè,… y todos mis nuevos y viejos hermanos, y padres, y madres que Tú me has dado para que aprenda a rezar.

NOTA: Hoy comienzo una nueva etapa en mi diario personal, donde intentaré hacer que todo sea oración. Lo haré a partir del evangelio de cada día, al estilo de los movimientos apostólicos con su método de Estudio de Evangelio, es decir, partiendo de la Palabra de Dios para ir al encuentro de la vida. Durante más de dos años he ido de la vida a la oración, ahora daré un nuevo paso, para dar nueva luz a mis ojos y poder así evangelizar mi mirada.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Con el corazón agradecido


Homoíne, segunda-feira 14 de Junho de 2010

El día comenzó a las 00.45h porque nos levantamos dispuestos para salir a la 1 de la madrugada en dirección Inhambane. A las 4.00h ya estábamos echando una cabezadita en Xai-Xai (capital provincial de Gaza) y alrededor del mediodía llegamos a nuestro destino: Homoíne (Distrito donde nació Albino). Allí paramos para saludar a la hija de la enfermera Raquel y de Ngomane, que trabaja en el Hospital distrital. Fue el momento en que nuestro gallo cantó sin parar. Nuestro coche iba bien cargadito: Dito, la hermana de Albino y su sobrino, Albino, yo, sacos de millos, gallinas, gallos, pollitos, sacos de arroz, maletas, cajas rebosantes de cosas…


La primera y emocionante parada fue en casa de la abuela de Albino, fue quien lo crió y se emocionó al vernos allí. No paraba de dar gracias, de bailar, de sonreír… Estaba realmente feliz y con el corazón más que agradecido, exultante de gozo con el Señor que le había traído a su nieto a quien llevó a sus espaldas durante años.


El segundo lindo encuentro fue con su niñita Onésia que desde que lo vio no se despegó de él ni un solo minuto. Lo miraba, lo tocaba, se despegaba para ir con sus primitos y volvía corriendo como si supiese que aquel momento era eterno, porque su padre volvería a partir.

Inkomu! El viaje fue muy bueno, aunque llegué frito. Sin embargo, el recibimiento y la acogida de la familia de Albino descansaron mi corazón y me cargaron las pilas para otros 500km.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Víctima de malos tratos...



Koboko, domingo 30 de Maio de 2010

Aniversário do matrimónio dos meus país

Dia de Canárias


El día se presentó frío pero bonito. Llegué a la Misión faltando unos minutos para las 7.00h, pero fui el primero. A los pocos minutos llegaron Paco y Dona Rabeca, y a cuenta-gotas fueron llegando los fieles para la misa. Mientras hacíamos tiempo para tener “quórum”, oí unos gritos de un niño que pasaba cerca de la capilla.

Cuando me asomé Paco estaba con él. Eran el sr. Silva y su hijo. Paco se volvió hacia mí bastante nervioso y me dijo: “se ha quemado”. Comenzamos a llamarlos para que se subiesen al coche, pero sin embargo, el sr. Silva seguía su camino. Posteriormente dio la vuelta a la casa y se acercó al coche. Cuando vi al niño me quedé horrorizado: sus dos brazos totalmente quemados, sin piel, incluyendo las manos. El niño no paraba de llorar y de gritar. Lo subimos en el coche y Paco lo llevó al Hospital para que yo celebrase la misa.

Antes de comenzar la misa, llegó Dona Mónica exaltada contando lo que había visto: el hijo del sr. Silva le robó a su padre 200 Mt, y éste le amarró las manos, le roció petróleo y le pegó fuego! Se nos pusieron los pelos de punta y luego se me revolvieron las tripas de tanto coraje. ¡¿Cómo se le puede hacer eso a un niño de 10 años?! Ahí entendimos su reacción de no venir hacia nosotros para pedir socorro, y que no nos dijese claramente lo sucedido.

Después de la misa, Paco regresó del hospital y salimos juntos. Mientras comentábamos lo sucedido, me dijo que le habían dicho que yo había llevado a la mujer del sr. Silva al Hospital Central el pasado jueves, cosa que era mentira. Eso me dejó un poco nervioso, porque ese niño ha sufrido la ira de su padre, porque su madre no estaba en casa para protegerlo, así que rápidamente fui a aclarar esa situación.

Visité al niño dos veces e intentó hablar conmigo, pero el padre no se despegaba de mí, y me dijo: “Mañana se lo cuento, sr. Padre”. Ahí vi claramente, que el niño está asustado y pensando cómo escapar de su padre, cómo encontrar a su madre, cómo salvar su vida…


Inkomu! Cogí al sr. Silva y le hice saber que cuando pasen estos primeros momentos deberá explicar muy bien lo sucedido. Hemos hablado muchas personas de denunciarlo por malos-tratos, pero el problema es que en estos momentos su madre está hospitalizada para ser operada y necesitamos organizarnos bien. Gracias a que estábamos allí cerquita para socorrerlo y llevarlo rápidamente al Hospital. Gracias porque nos contó el enfermero que hacía un año que estaban sin las gasas para quemaduras y llegaron precisamente esta semana. Gracias también por Almeida que hoy duerme en mi casa porque mañana comienza su formación como APE. Y gracias finalmente por mis padres que nunca nos maltrataron, sino al contrario nos corrigieron siempre con gran amor.

martes, 7 de septiembre de 2010

Que no juzgue Señor...


Koboko, sábado 29 de Maio de 2010

Del tiempo vivido bajo el Sol de hoy me gustaría recordar lo aprendido. Falleció esta madrugada una niña de unos 3 meses que era gemela. A las 6.00h me comunicaron la triste noticia de la muerte de este angelito, hija del sr. Albino. Me dijeron además que ese matrimonio tuvo otras dos gemelas y también murió una de ellas. Pregunté cuál sería el programa y me dijeron que a mi vuelta de las misas ya me dirían.
Cuando regresé le pregunté a Wate y me dijo explicó lo que manda la tradición en estos casos. En primer lugar, la enterraron esta misma mañana. Sólo fueron mujeres a su entierro, y no se pueden mostrar sentimientos de dolor. Al contrario van a enterrarla como si cualquier cosa, como si fuese un acto cotidiano, donde no se habla de nada triste. No se reza ni se canta, ni se hace ningún tipo de acto que indique muerte, dolor o duelo. Dicen que la tradición lo manda así porque si no la otra hermana corre peligro de morir.
Luego salió otra conversación sobre una tradición de curanderos. Esta semana se murió un curandero de Koboko en casa de un curandero de Magude a donde fue a curarse. Me contaron algo “increíble”: los curanderos se entierran de la siguiente forma. En primer lugar, se cortan la patas de una silla y la dejan tipo taburete, luego se viste al curandero con todos sus atuendos y con todos los utensilios que usaba para sus trabajos. Cavan la fosa y ponen la silla, donde luego lo sientan. Lo entierran sentado con sus atuendos, sus plumas, sus huesos o patas de conejo… sin cajón. Lo sientan y le ponen todo en las manos, lo inclinan hacia adelante y comienzan a echar la tierra.
Todo esto lo aprendí al venir de Joni, porque visitamos a este nuevo núcleo de San José.

Inkomu! Estar con los oídos atentos para seguir aprendiendo cómo se entiende y se vive la muerte según seas gemela o curandero. Cada cual tiene su forma de ser enterrado. Me resulta difícil de entender cómo enterraron al bebé y cómo enterraron al curandero, sin embargo, todo forma parte de una cultura, de una cosmovisión nueva para mí, pero ancestral y arraigada en este pueblo. Que no juzgue Señor, sino que acompañe; que sientan siempre que deseo aprender y conocer, para luego poder evangelizar.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Zapatos del Colegio "El Quintero" LANZAROTE


Koboko, quinta-feira 27 de Maio de 2010

La reunión del clero con el arzobispo fue un auténtico masque, sin embargo, me alegra sentirme parte de un presbiterio diocesano, de una Iglesia, y no un solitario párroco de un lugar perdido.
Pasé en primer lugar, por casa de las Hermanitas para llevarles los plátanos que compraron las HMMI. Con ellas desayuné. Después de la reunión fui a Correos y allí encontré 7 paquetes, casi todos llenos de zapatos del Colegio El Quintero de San Bartolomé (Lanzarote).
Luego, almorzamos para celebrar otra vez el cumpleaños de Jesús, aunque esta vez se nos unieron: Antoninho, Ir. Agustina (Amor de Dios), Pepe Casas, Paco, Jesús y yo. Un buen pollo asado con papas fritas en el Forno II.
Al regreso me llamó la técnica de la Farmacia de Moamba, Evelina, para que la llevase a Moamba. Así fue, sólo tuvimos un pequeño percance, ya que cargamos un tanque que compró y yendo por la autopista “se voló” y casi lo perdemos.

Inkomu! Pude hacer casi todo lo que quería en Maputo, cosa poco habitual. Con tanto zapato me sigo sintiendo caminante, y con la responsabilidad de hacer que los más pequeños también anden, corran, jueguen y salten con salud. Gracias por todas estas personas que hoy se han hecho presente en mi camino y que me invitan a andar, a hacer camino juntos.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Algo hay por ahí...



Koboko, terça-feira 25 de Maio de 2010

Después de varios intentos finalmente pude dar una vuelta en mi bicicleta. Me sentí torpe, pero feliz. Descubrí cosas que había olvidado con los años, como que el ruido de viento y de la propia bicicleta te impide oír si un coche viene detrás de ti. Además, ya no sé soltar las manos y me cuesta dar la vuelta, sin embargo hice unos 10km y no tengo agujetas.
Importante fue también acabar el Presupuesto para el Proyecto de Korrumane, es decir, de Apoyo a la nutrición de niños o niñas cuyas madres tienen HIV-SIDA. Mañana se lo enviaré a Pepe Ramírez (Diócesis de Canarias) y a Carmen Ramírez (FEDAC) porque “algo hay por ahí” dispuesto a venir para aquí.

Inkomu! Por este paseo en bici, que me hace consciente de mi torpeza, y por este Proyecto de pronto verá la luz para bien de tantos niños y niñas con madres seropositivas.

martes, 31 de agosto de 2010

Un auténtico testimonio de "FE"


Koboko, domingo 23 de Maio de 2010

Está claro que cuatro ojos ven más que dos, y que dos corazones sienten más que uno. Paco me acompañó hoy en las misas de la Villa y de Baptine. En la Villa fue emocionante cómo lo recibieron, con qué alegría. Continuamos todos para Baptine, ya que nos acompañaban Mónica y Massango de Mavungwane, y João de Baptine que regresaban del encuentro parroquial de animadores.

Después de la misa en Baptine, a la sombra de un árbol que cada día está más pelao’, nos fuimos a rezar a casa de Tomás. Llevo más de una semana dándole vueltas al porqué murió, y hoy se desveló un último misterio. Cuando rezamos, su madre comenzó a dar gracias a nuestra Iglesia católica porque se había preocupado por su hijo. Contó todo lo que había pasado desde que le mordió la cobra hasta el día de su muerte. Finalmente, dijo que antes de su muerte llamó a una hermana para contarle un secreto, pero que no podía estar su madre cerca. Le dijo: hermana, sé que me voy a morir, pero que sepas que mi muerte no es por “brujerías” sino por SIDA.

Cuando su madre nos lo contó, luego dijo que ahora comienza a ver la importancia de la fe, y cree que realmente hay un Dios creador de todo. Fue un auténtico testimonio de fe, con una simplicidad apabullante. Paco se giró y me dijo: qué testimonio tan lindo de fe de esta mujer! Yo asentí porque eso mismo era lo que estaba pensando en ese momento.

Inkomu! Te doy gracias por esta comunidad de Baptine, porque el cariño que han mostrado hacia sus vecinos no-católicos, puede ser motivo de conversión. Te doy gracias por la mirada de Paco, tan limpia como agradecida y orante. Realmente hoy, que celebramos la Fiesta de Pentecostés, siento que tu Espíritu se sigue derramando en la gente sencilla y ellos con su corazón sufrido y agradecido, nos siguen evangelizando.

sábado, 28 de agosto de 2010

Acompañar en el dolor a la Familia BILA



Koboko, sábado 22 de Maio de 2010
Sta. Rita de Cassia-Ojos de Garza

Ya son tres. Tres los hermanos fallecidos en menos de un año en la familia del sr. Bila. Me ha tocado enterrar a los tres, pero esta última fue la muerte más dolorosa. Se llamaba Amélia y con 11 años estaba en el primer año de catequesis. Se puso mala de malaria, y casi sin saber cómo ni por qué, perdió la vida en nuestro Hospital de Sábiè.

Jesús me informó de la muerte de esta jovencita hoy mismo sobre las 10h, y estábamos en el encuentro de animadores de la parroquia. Me lo dijo para que yo fuera a celebrar el entierro, y yo encantado fui aunque me perdí la parte final de la tarde.

La familia estaba muy destrozada. La madre no pudo ni ir a la Iglesia, y el sr. Bila estaba totalmente deshecho. Se me quedó grabada en la retina, la imagen del padre viendo a su hija en el ataúd por última vez antes de salir de la Iglesia. Rompió a llorar mientras un hermano suyo lo consolaba con un abrazo.

Inkomu! Agradecí de corazón poder estar con esta familia Bila, porque mi opción al venir a Mozambique está en acompañar en el dolor la caminada de este pueblo. Perder a tres hijos jóvenes en menos de un año, debe abrir una herida en el corazón difícilmente curable. Sólo Tú puedes calmar un poco tanto dolor, sólo Tú que sabes del dolor de perder a tu propio hijo en una Cruz. Sólo tu Espíritu Santo podrá dar paciencia, sabiduría, templanza, paz y amor a esta familia que ahora llora y llora sin consuelo, aunque sientan el abrazo de un hermano.

jueves, 26 de agosto de 2010

"Bendecidos por la lluvia"


Namaacha, sábado 15 de Maio de 2010
Dia Internacional da Objeção de Consciência

Sin quererlo y sin esperarlo fuimos bendecidos por la lluvia. Lo malo es que estábamos en la procesión de la Virgen de Fátima. Más de 100 mil personas nos empapamos de lo lindo, pero nadie dejó de cantar ni de rezar. En esta procesión de las velas, en la noche, aunque llovía sentíamos el calor del manto de la Virgen de Fátima. Nadie quería abandonar la procesión, así que estuvimos entre las 21.00 y las 22.30h aguantando el chaparrón.
Llegó un momento en que la camisa me pesaba, de lo empapada que estaba. Además, los charcos y el barro dificultaban mi camino, sin embargo, valió la pena. Cuando llegué al coche, lo primero que hice fue quitarme la ropa y secarme, para ponerme otra porque estaba embrimbao’, y no quería resfriarme.

Inkomu! Estaba hambriento porque desde que llegamos a Namaacha, sólo pude comer unos frutos secos. Vinimos desde Sábiè 3 chapas y mi coche llenito. Según llegamos participamos en el Vía Crucis y luego en la Misa, así que no tuvimos tiempo para almorzar. Por la noche, refugiados en el coche cenamos… ni todo para el alma ni todo para el cuerpo. Gracias por tu Madre que nos protege, nos consuela, nos anima y gracias por los alimentos y los amigos que nos protegen, nos consuelan y nos animan.

domingo, 22 de agosto de 2010

La fuerza de la tradición...


Koboko, sexta-feira 14 de Maio de 2010

Tempranito en la mañana recibí una llamada del Profesor Albino. Me dijo que tenía un asunto muy grave, o mejor dicho, que teníamos un grave problema. Le pregunté cuál, pero me dijo que no podía decirlo por teléfono y que sólo podría hablar cara a cara. Así que después de una visita al modisto de Korrumane, me fui a Mahungu al encuentro de Albino.
Estaba limpiando el piso. Sinceramente, pensé que habría dejado embarazada a alguna joven y que la familia le pedía que la “lobolara” (es decir, que se casara con ella), o bien, que tenía alguna enfermedad grave. No. Nada de eso. Cuando terminó me dijo lo que había pasado: ayer encontró un trozo de cuerda junto a su casa.
Es una cuerda de los Mazione y él cree que le están haciendo brujería (cosa que yo también creo). Parece ser que el motivo de la venganza fue un error del profesor Albino o de un paciente que se puso cloro en una herida. Ahora culpan a Albino de esa quemadura y se quieren vengar. Él estaba cagadito de miedo, incluso habló de marcharse.
Cuando se encontró la cuerda, fue a llamar a varios testigos y a quien supuestamente la puso, y reconoció que era suya, e incluso se la llevó a su casa. Ahora habrá una reunión entre los testigos, Albino y el jefe de la zona para esclarecer los hechos.
Yo le hablé de no tener miedo, de confiar en Dios, de perdonar a quien le desea mal, a los enemigos y que ahí se demuestra quién es un auténtico cristiano. Sin embargo, no sé. Pero él seguía temeroso de que algo malo le puede pasar.

Inkomu! Porque este problema nos ayudó a charlar, a pensar y a rezar. La fuerza de la tradición es mucha, y es una sociedad con muchos miedos que paralizan. Todavía me resulta difícil de entender y, sinceramente, en el fondo creo que nunca lo entenderé. Dame sabiduría para escuchar y orientar según tu Evangelio de liberación de todas las cadenas.

lunes, 16 de agosto de 2010

Paciencia, paciencia y paciencia...



Koboko, segunda-feira 24 de Maio de 2010
Festa de Santa Maria Mãe da Igreja

Por ser hoy la fiesta de las Hijas de María Madre de la Iglesia (Lunes siguiente a Pentecostés) me pasé medio día en casa de la Madre Matilde. Clases, misa y cena. Les regalé a “Paciência”, una torturga que me encontré hace una semana en la carretera. Pensé que podría serles de ayuda, y también una buena compañía. Pero, sobre todo pensé que podría ser un símbolo de la Paciencia que hay que tener cuando se viene a África.

El pe. Eliseo decía que las 3 cosas que no pueden faltar en la mochila para quien decide venir a África son: paciencia, paciencia y paciencia. Por tanto, con nuestra amiga Paciência les deseo: paciencia con la nueva cultura, paciencia con los misioneros, paciencia con las hermanas que forman su comunidad, paciencia con el portugués y con el changana, paciencia con esta sociedad… paciencia, muchas paciencias.

Inkomu! Tú me has dado mucha paciencia desde que llegué a Mozambique, y creo que de otro modo ya me hubiese ido hace tiempo. Gracias. Ahora te pido “paciencia” para las Hermanas. Tú sabes cuál es el mejor tiempo y hora, ayúdalas a confiar plenamente en Ti, y a esperar sólo en Ti.

martes, 10 de agosto de 2010

Una "PRUEBA" a superar atrayente


Koboko, quinta-feira 13 de Maio de 2010
Nossa Senhora de Fátima
Aniversário da Páscoa da minha avó Mamá Antónia

Celebré la misa en casa de las Hermanitas. El Evangelio fue María al pie de la cruz. Me acordé muchísimo de mi madre y de mi abuela, y de tantas mujeres que vivieron y viven al pie de la cruz de sus hijos, de sus nietos, de sus esposos, de sus hermanas… Por todas ellas di gracias hasta emocionarme y tener que contener las lágrimas.
En Correos nos esperaban el paquete de Margarita HMMI, una caja de libros de Paco González y otra personal con una prueba que superar bastante atrayente. Matilde y Pepita fueron al cardiólogo, mientras que Cariely y yo fuimos a buscar lo de Asuntos Religiosos, la llave del coche, unas capulanas y otros pequeños asuntos.
Almorzamos con las Hermanitas y al regreso estaba rendido. Había una procesión con velas en Sábiè por la noche, pero no fui para poder descansar un poco del trote y los agobios de Maputo.

Inkomu! En manos de la Virgen de Fátima, todo nos ha ido mejor. Nos encontramos con Paco en la Librería y aprovechamos para comprar un nuevo libro de Changana. Lo veo feliz, por eso te pido que lo orientes en estos primeros pasos, y que nos des a todo el grupo la capacidad de acogida y cariño que necesita.

miércoles, 14 de julio de 2010

"El Agua..."


Koboko, terça-feira 11 de Maio de 2010

Misa, clases y cambio de rueda por un pinchazo… y se fue toda la mañana. La tarde se pasó con la visita de Mónica, Eufrasio y Zura. Cuando se fueron me fui a arreglar la rueda pinchada al “taller”, y pasé por casa del costurero para hacerle un encargo.
En esas dos horas que pasé en su casa aprendí dos cosas importantes: que el agua es más apreciada que el oro fino, y que todavía no estoy al 100% de paciencia. Estuve observando cómo, una y otra vez usaban y reutilizaban la misma agua pasándola de un caldero a otro, de un cubo a otro y nunca la tiraban, ni se la daban a las gallinas. El agua lo es todo y su valor es incalculable.
La segunda cosa es que cuando pasan unas horas comienzo a ponerme un poco nervioso. Incluso me acuerdo de mi madre y sus visitas relámpago. Espero que se me pase y que pueda sentirme a gusto sin saber qué hora es.

Inkomu! Porque me haces ver mis límites. Gracias por esta familia, por todas las familias, por el agua y por todas las aguas: las del parto, las del bautismo, la del mar, la del río, la de las lágrimas, el sudor del trabajo, la lluvia que nos refresca, la que calma la sed… Tú eres el Agua Viva, el Agua de Vida… que nunca te dejemos escapar, que te aprovechemos y te reutilicemos.

jueves, 8 de julio de 2010

El mejor símbolo: "LA CRUZ"


Koboko, domingo 9 de Maio de 2010

Anoche, cuando ya había escrito mi diario, apareció la cruz misionera. La había perdido, o mejor dicho, no la encontraba por ninguna parte. Removí cielo y tierra, y cuando ya casi la daba por perdida… ella me encontró a mí.

Así que este día lo he aprovechado para disfrutar de mi cruz al pecho misionero. Dos misas, una visita a una abuelita enferma y un “viaje de piñas de millo” de la machamba a la casa de vovó Adelina.

Después de comer en casa de la HMMI, dediqué la tarde a ver una peli y descansar. Recibí alguna llamada que me hizo sentirme en mi tierra, oyendo voces queridas.

Inkomu! La cruz sé que es el mejor símbolo para la misión, porque realmente todo pasa por la cruz: este pueblo crucificado, mi propia cruz y Tu Cruz. Gracias por darnos esta cruz misionera, que nos hace sentir reconfortados sabiendo que Tú sigues estando en nuestra Cruz.

domingo, 4 de julio de 2010

A Ti te lo debemos todo...


Koboko, sábado 8 de Maio de 2010

La historia de los zapatos está llegando a su fin, o por lo menos eso creo. Al terminar la misa de Incomanine fuimos a recoger las chanclas que le encargué a Dona Adelaide, y que compré con el dinero de la colecta de Marpequeña (de la Noche de Reyes y de mi despedida). Ya sólo falta escribirles una carta con el bolígrafo que me regalaron, sacar unas fotografías y entregar las cholas a los niños.
Por la tarde, me fui con el sr. Simbine a lavar el coche al río, y de allí nos fuimos a tomarnos algo a un bar cercano. Lo pasamos bien, y yo agradezco esos ratitos en los que me encuentro con la gente fuera del ambiente eclesial, litúrgico… Cuando estoy lavando el coche, o bebiendo una cerveza en un bar, me siento un poco más metido en esta realidad.

Inkomu! Esta noche se nos va Vicente. Acabo de hablar con él mientras lo atendían en la puerta de embarque. Pasará dos meses en España. Espero que descanse y venga con las pilas cargadas, aunque con 73 años es difícil cargar al 100%. Tú nos das los zapatos, el río, los amigos, el descanso, las risas, el cielo estrellado, las palabras para la oración… A Ti te lo debemos todo: gracias por todo.

miércoles, 30 de junio de 2010

Paco está volando para MOZAMBIQUE



Koboko, quinta-feira 6 de Maio de 2010

Hay días en que tengo tiempo para hacer muchas cosas y días en los que el tiempo me posee. Hoy fue un día de esos. Llegó Zura de visita y se pasó toda la mañana sentada junto a la mesa, conversamos de muchas cosas y lo pasamos bien. Me trajo un carril de hojas de calabaza y xima, así que no tuve que preparar el almuerzo. También me mandó judías verdes y pepinos que envió el sr. Silva.
De tal manera que la mañana se me pasó volando. Por la tarde tuve las clases de portugués con las Hermanas. El día lo pasamos bien, sabiendo que en el Instituto del Corazón le han dicho a Vicente que puede viajar, porque ya se encuentra mucho mejor. Al regresar regué mi pequeño jardín y mis plantas, lavé la loza, me duché, cené, preparé todo lo que debo llevar mañana a Maputo y escribí algo de la homilía del “finde”.

Inkomu! Cuando regresaba de la Villa pensaba que ya Paco está volando para Mozambique. Es un viaje emocionante. Sé lo que me digo. Tú te has empeñado en que él dé su vida en Mozambique: cuídalo, mímalo, ámalo… para que cuando llegue el tiempo de la cruz y el dolor, te sienta siempre a su lado, te recuerde con alegría, te escuche como Amigo. Haz que lo sepamos acoger tal y como somos, y que así pueda vivir la misión que Tú le has dado en esta Amada tierra, en este Amado Mozambique.

lunes, 28 de junio de 2010

Ir. Lurdes ...lo que yo soy; ustedes lo serán.


Koboko, Sábado 1º de Maio de 2010
Aniversário da minha tia Luisa R.V.
Dia mundial dos trabalhadores/as

Mientras en el mundo entero están celebrando el día del Trabajador/a, aquí hoy hemos enterrado a una Trabajadora del Reino: Ir. Lurdes.
Fue en Ressano Garcia (Gaxa) a las 9.00h. Tuvimos una misa presidida por el sr. Arzobispo D. Francisco Chimoio. En su homilía dijo algo que ya le he escuchado en otras ocasiones: “Ella nos da hoy una gran catequesis, y nos dice: ‘Lo que ustedes son, yo lo fui. Y lo que yo soy, ustedes lo serán’” Y realmente tiene toda la razón: el mismo día de su muerte (el lunes pasado) ella acompañó a una familia al funeral y al entierro de su madre. ¿Quién le hubiera dicho a ella que unas horas después, ella seguiría el mismo camino? Fue en el cementerio cuando tuvo los primeros síntomas de malestar (infarto), aunque no le dio mayor importancia. Y unas horas después fue al encuentro de los santos, a la Casa del Padre.
El ambiente estaba cargado por el dolor. Yo me emocioné y lloré en varias ocasiones (y como siempre olvidé llevar el pañuelo). Sin embargo, al final nos reímos con las cosas de Vicente que contó algunas anécdotas de Ir. Maria de Lurdes, porque decía que “aquello parecía un funeral” y lo que le hubiera gustado a la difunta sería que su funeral fuese una gran fiesta llena de humor y de sonrisas.
Tenía toda la razón. Sin embargo, para los que son como yo, que nos sorprende más la muerte que la vida, es difícil vivir con esa actitud tan profundamente cristiana. Acudieron padres diocesanos, hermanas de distintas congregaciones, familia y amigos de Zambezia y la parroquia de Ressano.

Inkomu! Me alegró escuchar un canto de acción de gracias a María en Chuabo, la lengua materna de Ir. Lurdes, fue un momento emocionante. Gracias por su vida y por todas las que lloran su despedida, pero que también disfrutaron de su alegría y de su buen humor.

miércoles, 16 de junio de 2010

La hermana Lurdes


Koboko, terça-feira 27 de Abril de 2010

El día de hoy estuvo invadido por una enorme tristeza: falleció Ir. Lurdes, de la Congregación del Amor de Dios. Vivía en Ressano y siempre tuve mucha tecla con ella, porque era una zambeziana muy simpática y divertida.
Ayer se encontraba mal, pero aún así fue a un funeral. Estuvo vomitando y como mareada, pero no quiso ir al hospital. Por la noche celebraron la misa en su casa y ella estuvo presente aunque no comulgó porque estaba con esos mareos.
Falleció mientras dormía, a eso de las 21.00h. Pepe me llamó tempranito para darme la noticia, aunque primero me envió un mensaje porque anoche hubo problema de red. Cuando hablamos ye me lo contó todo.
Cuando yo salí de vacaciones ella me mandó un regalo para mi hermana: una hermosa imagen de la Virgen María tallada en hueso y pau-preto. Siempre me tenía preparado el café y hace poquito nos preparó un bizcochón para las FMMI y para mí.

Inkomu! Hoy es un día triste, aunque es la Fiesta de la Congregación del Amor de Dios, porque es el aniversario de su fundación. La hna. Lurdes se adelantó a celebrar la fiesta junto al Padre Bueno en el Cielo. No quiso comulgar porque ese mismo día participaría del Banquete de Fiesta junto a todos los elegidos. Hoy es un día triste, pero también es una Gran Pascua para Ir. Lurdes. Gracias por su vida, por su alegría, por sus detalles. Y Lurdes, no dejes de interceder por todos nosotros, porque te seguimos necesitando.

domingo, 13 de junio de 2010

Un solo rebaño de "AMISTAD"...


Koboko, domingo 25 de Abril de 2010
Encerramento do Ano Sacerdotal, Maputo

Acabé el año sacerdotal celebrando 3 misas, por lo que creo que fue un buen final, un final eucarístico. La última de las misas la celebré en la casa de la Madre Matilde porque Pepita está aún delicada de salud.
Las misas continuaron en la machamba de Sansom, recogiendo sus judías verdes para el Internado del Padre Pepe (40kg en total). Allí estuvimos hasta las 15h, y luego les dije que se vinieran conmigo para cortarse el pelo. Así que finalmente tuvimos sesión de peluquería en mi casa. Ellos estaban felices y yo también. Les preparé unas tortillas francesas y esa fue el almuerzo-merienda.

Inkomu! Me apetecía estar con ellos y resolver el problema entre Sansom y Samuel (que hace 15 días que no se hablaban), que después del baño en el río se apretaron las manos y ya vuelven a ser amigos. Quizá la 4ª misa de hoy ha sido la más bonita: cuidar de estas ovejas que estaban separadas para volverlas a unir en un solo rebaño de amistad.

martes, 8 de junio de 2010

"Amigos..."


Koboko, quinta-feira 15 de Abril de 2010

Cuando cogí el coche noté que algo no iba bien: un pinchazo en la rueda izquierda delantera. Así que a las 4.25am ya estaba llamando a las Hermanas para que vinieran a recogernos. Caminé hasta la tienda de Raúfo para ir al encuentro de la señora que pensaba llevar a Moamba, y allí estaba.
También encontré al sr. Simbine, y al sr. Pedro que esperaban, junto a un grupo de trabajadores/as, el camión de Bananalandia. Les pregunté por el número de trabajadores de la empresa y me dijo que unos 300 aproximadamente.
El coche nos recogió a eso de las 5.15h, y salimos en dirección Maputo. Sólo pudimos regresar pasadas las 21.30h, así que tuvimos un día muy intenso en Maputo. Compras, visitas, papeleos, reunión de curas de la vicaría, etc… Entre las visitas destaco la que hicimos al sr. Alberto en el Asilo. Está contento y ya me pidió todo lo necesario para poder hacer esteras. Se le ve muy feliz, aunque dice que todavía no tiene amigos.

Inkomu! Dale amigos a Alberto, como a mí me das estas amigas y otros amigos. La amistad es necesaria para vivir, porque es una forma libre de amar. Hazme su amigo, ábreme su corazón para que pueda descargar en mí su cruz y su alegría.

domingo, 6 de junio de 2010

Me lo dice su sonrisa...




Koboko, quinta-feira 8 de Abril de 2010

Quizá haya sido una de las sonrisas más agradecidas y felices de mi vida. La sonrisa me la regaló el sr. Paipane (Alberto). Lo conocí hace tiempo cuando lo vi arrastrándose por Korrumane. Aquí todo es tierra y me impresionó ver a una persona que se movía con la única fuerza de sus brazos.
Luego me lo encontré limpiando los alrededores de la Iglesia de Korrumane cuando estaba en construcción. Y finalmente, un día me llevaron a su casa porque estaba enfermo. Hablé con las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y le han dado una plaza.
Salimos de Korrumana a las 5.00h y llegamos a Maputo a eso de las 8.15h. Cuando entramos en el Asilo estaba muy nervioso y ni siquiera entendía lo que le decían las Hermanitas. Sin embargo, un trabajador se lo llevó para bañarlo y afeitarlo en su silla de ruedas. Cuando regresó estaba radiante de felicidad. No podía quitar la sonrisa de sus labios. Se le veía ya lejos del sufrimiento de tantos años en soledad y abandono.
Vivía en una pallota solo, y en la época de lluvias no puede ni siquiera salir de su casa porque todo es barro. Se pasa todo el tiempo haciendo esteras que vende por 100 Mt. (tarda 2 semanas en hacer una). No tenía ni para comer, y ha pasado hambre, pero ahora todo es diferente, me lo dice su sonrisa.

Inkomu! Gracias por su sonrisa amplia y fresca. Gracias por el sr. Simbine que me acompañó todo el día. Gracias por las Hermanitas que lo han acogido como un hijo. Gracias por tanto amor que nos das en cada mirada agradecida, en cada sonrisa, en cada abrazo de despedida.

viernes, 4 de junio de 2010

Todas con "CAPULANA"


Ressano Garcia, domingo de Ressurreição 4 de Abril de 2010

Todo es bonito. Matilde y yo salimos de la misa de Ligongolo para celebrar en Vahla. Al llegar, el sr. Joel nos dijo: “Hi khongelile” (es decir, “rezamos”). ¡Qué bonito! Es una de las comunidades más pequeñitas pero quizá más adultas: no necesitan que venga el padre para rezar.
Esa circunstancia nos posibilitó estar sentados casi una hora de cháchara con ellos, tranquilos a la sombra del árbol. Matilde se fijaba en los detalles y yo les explicaba algunas cosas. Por ejemplo, nos trajeron 4 piñas asadas y nos comimos sólo dos. La tradición dice que no se puede dejar nada, porque todo lo que han ofrecido es para el invitado, de tal forma que si no te lo comes en ese momento te lo debes llevar. Hicimos la prueba y nos insistieron tanto que saqué una bolsa de plástico y nos las llevamos.
Me gustó ver a Matilde con capulana. Ayer también llevaban todas capulana en la Vigilia. Noto que se van integrando con sencillez y que están abiertas a aprender de esta cultura.

Inkomu! Por la tarde me fui a Ressano para pasar allí el lunes de Pascua con mis compañeros. Estoy cansado pero feliz, sintiendo que todo es bonito, que todo tiene color y vida. Sigue resucitándonos, Señor.

miércoles, 2 de junio de 2010

"Un auténtico canto de alegría"


Koboko, sábado de Ressurreção 3 de Abril de 2010

Hacía tiempo que no me temblaban los pies de emoción. La vigilia pascual comenzó con algunos errores de los lectores, del coro y bailarinas, sin embargo luego todo cambió de color. Comenzaron a reír y a cantar que casi se nos salía el alma por la boca. El corazón lo teníamos a cien y las canciones parecían no acabar. Cantábamos cada estrofa con más fuerza. Incluso en las respuestas de la misa, la gente parecía gritar: “A Hosi a yi ve na n’wina / Yi le makahri ka hina!!!” (El Señor esté con ustedes / Él está entre nosotros!!!)


Toda la misa fue un auténtico canto de alegría, y ya fue imparable a partir del ofertorio solemne: kilos de batatas, una palangana, sandías, caña de azúcar, etc… Lo pasamos en grande. Al final, como les había prometido repartí la botella de vino tinto que llevé como símbolo el jueves santo, y eso fue un motivo más para la alegría.

lunes, 31 de mayo de 2010

BAJO LA LLUVIA



Koboko, Sexta-feira santa 2 de Abril de 2010

La novedad de este año fue acompañar en los via crucis a las comunidades pequeñas. Tuve la gracia de ir a Mavungwana y Matukwanyana. Llegamos a Mavungwana a las 7.15h para comenzar el via crucis y estaba lloviendo. Desde mi mentalidad europea pensé que sería mejor que rezáramos cobijados por el alpendre del Puesto de Salud, sin embargo no fue así.
El profesor Albino les preguntó que podíamos hacer y después de un brevísimo diálogo, Albino me dice: “los cristianos se entregan para hacer el via crucis previsto”, es decir, se sacrifican para hacerlo bajo la lluvia. Había bebés de pocos meses y niños desde dos añitos hasta 10, también jóvenes, mamás y adolescentes.
El via crucis fue tan lindo que ni me pareció que lloviese: rezamos a la Virgen, cantamos, nos arrodillábamos en cada estación. Fue lindo y aquella agua se convirtió en vida que regaba nuestro corazón y nuestro caminar acompañando a Jesús hacia la muerte de cruz, como lo hicieron su madre María, otras mujeres y los discípulos.
La lluvia nos jugó una mala pasada camino de Matukwanyana, pero a eso del mediodía conseguimos llegar. Pensé que me “había cargado” el coche, después de pasar más de una hora atrapados en el barro sin poder hacer nada más que empujar y forzar la tracción. Pero gracias a Dios no fue así.
En Matukwanyana nos trajeron agua para lavarnos manos y pies. Estábamos hasta el gorro de barro: camisa, pantalón, los pies casi hasta las rodillas. Menos mal que nos acompañaban 3 profesores, porque no hubiésemos salido del atasco. Todos estábamos perdidos de barro, pero felices por haber llegado a la meta. Allí hicimos el segundo Via Crucis, por no decir el tercero (jajaja).

Inkomu! Por la tarde celebré la Pasión en Korrumane y la Misión. En Korrumane sentimos el calor del sol y la fuerza del Espíritu para acompañar todas las cruces, todo el dolor, todas las heridas, cada llanto, cada silencio, cada pobreza, cada muerte. Tú estás sufriendo en ellos, en este pueblo que pide resucitar cada día y que lucha para conseguirlo. Gracias por hacernos caminantes y acompañantes esperanzados, preñados de resurrección.

jueves, 27 de mayo de 2010

En medio del dolor




Koboko, sábado 22 de Maio de 2010
Sta. Rita de Cassia-Ojos de Garza

Ya son tres. Tres los hermanos fallecidos en menos de un año en la familia del sr. Bila. Me ha tocado enterrar a los tres, pero esta última fue la muerte más dolorosa. Se llamaba Amélia y con 11 años estaba en el primer año de catequesis. Se puso mala de malaria, y casi sin saber cómo ni por qué, perdió la vida en nuestro Hospital de Sábiè.
Jesús me informó de la muerte de esta jovencita hoy mismo sobre las 10h, y estábamos en el encuentro de animadores de la parroquia. Me lo dijo para que yo fuera a celebrar el entierro, y yo encantado fui aunque me perdí la parte final de la tarde.
La familia estaba muy destrozada. La madre no pudo ni ir a la Iglesia, y el sr. Bila estaba totalmente deshecho. Se me quedó grabada en la retina, la imagen del padre viendo a su hija en el ataúd por última vez antes de salir de la Iglesia. Rompió a llorar mientras un hermano suyo lo consolaba con un abrazo.

Inkomu! Agradecí de corazón poder estar con esta familia Bila, porque mi opción al venir a Mozambique está en acompañar en el dolor la caminada de este pueblo. Perder a tres hijos jóvenes en menos de un año, debe abrir una herida en el corazón difícilmente curable. Sólo Tú puedes calmar un poco tanto dolor, sólo Tú que sabes del dolor de perder a tu propio hijo en una Cruz. Sólo tu Espíritu Santo podrá dar paciencia, sabiduría, templanza, paz y amor a esta familia que ahora llora y llora sin consuelo, aunque sientan el abrazo de un hermano.

martes, 18 de mayo de 2010

Unos zapatos nuevos



Koboko, segunda-feira 17 de Maio de 2010

Necesito hace memoria de todo lo vivido en este último año en torno a unos zapatos. Todo comenzó con unos zapatos viejos que entregué al sr. Venâncio hace un año. Al día siguiente, recibí una caja con mi regalo de Reyes: unos zapatos nuevos.
Luego, durante mis vacaciones estuve acompañando las parroquias de La Garita y Marpequeña. Fue ahí donde los zapatos reaparecieron. Era la Noche de Reyes, yo había llevado tres cajas de zapatos con unos símbolos dentro que querían expresar lo que Dios soñaba para nuestra comunidad: alegría, unidad y compromiso. Cuando estaba en la misa de la Garita sentí que uno de los zapatos tenía algún problema, pero no pude saber qué le pasaba hasta bien entrada la misa: la suela se había despegado casi totalmente.

Al salir de la Iglesia, en la misma plaza de la Garita, la suela se separó del zapato, pero entre risas y fiestas con Carmen Celia, nos fuimos a Marpequeña. Justo entrando por la puerta, la otra suela siguió el camino de la primera. Me quité los zapatos y celebré la misa en calcetines. Tuve que explicar el motivo de que estuviese sin zapatos, porque no paraban de mirarme los pies y pensaban que aquellas cajas de zapatos tenían zapatos, mientras que en realidad eran parte de una dinámica.

Cuando todo quedó aclarado y terminó la misa, la comunidad de Marpequeña decidió entregarme lo que se había recaudado en la colecta y lo que le habían puesto al Niño Jesús, para que me comprase unos zapatos como regalo de Reyes de la comunidad. Me negué a aceptar ese regalo, pero cogí el dinero y les dije que compraría sandalias para los niños de Sábiè. A la mañana siguiente me tocaba abrir los regalos… y como por arte de magia (o de la Divina Providencia) mi primer regalo fue unos zapatos nuevos.

Hoy cuento esta larga historia porque estuve en la escuelita de Langa repartiendo zapatos. Los compré en Incomanine con el dinero de la Parroquia de Ntra. Sra. Del Carmen de Marpequeña. Aproveché que fui a Boi para abrir el nuevo Puesto de Salud, y pasé por Langa a entregar las cholas. Teníamos que probar para ver el número de cada niña/o, y me impresionaba ver sus pies sucios, descalzos, llenos de costras, de cayos… Ellos felices esperaron 2 horas sólo para recibir el regalo. Repartimos los zapatos sólo a quienes vinieron a la Escuela, salvo a una niña que no vino porque se turna con su hermana para cuidar las vacas. Fue un momento feliz. Saqué unas fotos y sentí como mi pueblo, mi gente, mi Iglesia canaria comparte lo que es y lo que tiene con los más pobres.

Inkomu! Ya están de camino los zapatos de El Quintero de San Bartolomé de Ajuí, que esperan encontrar pies descalzos para caminar. Todos los pies quieren andar y buscan caminos nuevos. Todos los pies sueñan con correr y con saltar. Todos los pies disfrutan con el baile y la danza. Todos los pies trabajan cuando pisan la uva en los lagares de Lanzarote. Todos los pies agradecen el agua y un masaje al caminar sobre la arena. Tú que nos has dado los pies, sigue mandando zapatos a los niños y niñas de Sábiè, para que no se dañen con los picos, ni les muerdan las serpientes o escorpiones, para que puedan seguir yendo a la Escuela de la Vida donde aprendan a leer, escribir, sumar y … nunca a “restar”.

domingo, 16 de mayo de 2010

Nuevos proyectos para este año


Nuevos Proyectos para este año

Korrumane-Koboko, miércoles 5 de Mayo de 2010

Queridas amigas y queridos amigos.

Un fuerte abrazo desde este Sur que nos orienta en el camino y nos roba el corazón. No es muy común que les escriba unas letras fuera de lo que es mi diario personal y compartido. Sin embargo, hoy me piden que les cuente mis proyectos para este año 2010. Cuando estuve en las Islas tuve tiempo para compartir con ustedes muchas inquietudes, preocupaciones, sueños.

Fueron dos meses muy intensos junto a mi familia, en mi Iglesia de Canarias y al ladito de tantas y tantos amigos que hacen posible que yo pueda ser y sentirme misionero. Viví tantas cosas bonitas, tantos encuentros llenos de emoción, tanta ternura, tanta alegría… que por momentos pensé en hacer Mi Diario de Canarias. Sin embargo, también fui víctima del estrés de nuestra sociedad neoliberal de consumo y mis sueños quedaron en eso. Queda para la próxima.

Les agradezco todo lo que hicieron por mí y por este Mozambique. Gracias a la solidaridad de ustedes me traje para Mozambique el dinero que ustedes tan amablemente me entregaron para los proyectos a realizar en este año que servirán para muchos pequeños proyectos en los que estamos inmersos en Sábiè. Y precisamente éste es el motivo de esta carta abierta a los lectores amigos. Me explico mejor. Cuando estuve ahí presenté todo el trabajo que veníamos haciendo Jesús y yo en los Puestos de Salud. A mi vuelta hemos dividido el trabajo y él se encargará de construir los mismos, mientras que yo tendré independencia para ver y llevar a cabo otros posibles proyectos.

Cuando estuve ahí, uno de los proyectos sociales a los que me comprometí fue abrir un pozo en una población con difícil acceso al agua. También me dieron una cantidad para comprar sandalias y chanclas para niños; al igual que dinero para la alimentación de niños/as desnutridos, con madres con VIH-SIDA, etc… Además, algunos colegios como el CEIP Lucía Jiménez (Ojos de Garza, Telde) y CEIP El Quintero (San Bartolomé de Ajuí, Lanzarote) han enviado material escolar para las escuelas en condiciones más precarias. En resumen, como comenté en los encuentros en las Islas en las que estuve de vacaciones: Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, este año los proyectos sociales tienen una vertiente de salud (construcción de un pozo, pagar el salario de los enfermeros, comprar leche y cereales para niños, apoyar en las Brigadas de Salud…); y otra vertiente educativa, es decir, apoyo con material escolar y posiblemente para la rehabilitación de alguna escuela. También hay proyectos netamente pastorales como el apoyo en la formación de animadores de comunidades, compra de objetos litúrgicos y construcción de alguna capilla/iglesia.

Jesús Torres seguirá con los proyectos que tenía anteriormente y que es el de terminar de construir todos los Puestos de Salud. Mientras que yo con lo recaudado en CANARIAS, como les he informado anteriormente emprenderé otros nuevos proyectos y de igual prioridad en esta zona.

Les iré informando de mi trabajo por aquí. Pronto vendrá Pablo y también llevará una experiencia fresca de esta realidad. Con él también podrán contrastar dudas y abrir horizontes que nos ayuden a seguir levantando puentes que unan las Islas con Mozambique. Khanimambo! Inkomu! Manolín.

martes, 11 de mayo de 2010

Una linda despedida...



Koboko, segunda-feira 10 de Maio de 2010

Festa de San Juan de Ávila (padroeiro dos padres diocesanos espanhóis)

Las cosas lindas se regalan, y a veces se regalan sin querer. Cuando fui a buscar a vovó Pequenina no me imaginaba dos cosas: una, que estuviese tan lejos, y dos que me regalase la despedida más linda que he visto en esta tierra.
Hace unos meses atrás fui a visitar a vovó Pequenina y me dijeron que no estaba, porque había ido a visitar a su hermana. Su hermana vive en Gotxwa, un lugar perdido después de Ligongolo. Lo que pensaba que sería un paseo se convirtió en un auténtico viaje. Cuando vovó Pequenina me vio, vino a besarme las manos y me dio las suyas para que yo también las besase, y lo mismo hizo su hermana. Para mi sorpresa, las pillé trabajando en la machamba.
Ellas tienen unos 90 años cada una. Vovó Pequenina hace mucho tiempo que estaba reuniendo dinero para pagar la gasolina de un coche que la llevase. Quería despedirse de su hermana mayor. Me recordó la visita de María a Isabel. Viendo las distancias, es normal que pasara varios meses con ella, y que disfrutaran de la fraternidad sin mirar el sol.
El momento de luz llegó con la despedida: un gran abrazo entre las dos viejitas que se besaban en la boca y por toda la cara, la una a la otra. Casi con toda seguridad será la última vez que se besen y se abracen, porque la edad y la distancia hacen que sea difícil otro encuentro.
Luego subió al coche. Mi reacción fue bajar el cristal, porque ella venía con un perfume de varias semanas o meses, y un enjambre de moscas golosas revoloteaban como no queriéndola despedir.

Inkomu! Estoy seguro de que el Cielo existe, porque estas dos hermanitas se volverán a encontrar, a abrazar y a besar efusivamente. No puede ser su último beso, sólo el penúltimo. Aquel beso traslucía eternidad, un Amor que es para siempre, unos corazones limpios aunque en cuerpos sucios y gastados. Danos a los sacerdotes diocesanos ese amor limpio de vovó Pequenina, y que en cada encuentro, en cada despedida, en cada amigo o amiga, en cada hermano y hermana… sintamos Tu beso de eternidad.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Un niño llamado Castigo.


Koboko, sábado 17 de Abril de 2010
El día inexorable decía adiós, cuando suena el teléfono. Es Jesús para pedirme que fuera a Baptine para traer a un enfermo. Un niño que estaba ordeñando una vaca recibió una coz que casi le abre el estómago. El niño se llama Castigo, tiene 11 añitos y no va a la escuela. Estaba con su hermana esperándonos en el Puesto de Salud. No lloraba y me miraba con extrañeza porque no me conocía. Nos dijo que no había comido nada durante todo el día. Olía a “demonios” porque es pastor y no se había bañado.
El accidente ocurrió sobre las 3 de la tarde, pero sólo pudimos llegar a eso de las 6 pm, porque me avisaron a las 5.30 y estaba a 20 km de su casa. Los llevamos al Hospital y como me dijo que su madre está en Korrumane fuimos a buscarla a su casa. Les compré galletas, refresco y zumo a todos. Le pusieron diez puntos en el bajo-vientre. La herida era enorme en un niño tan pequeño. De lo sucio que estaba, cuando le quitaron los pantalones que llevaba atados con una soga y sin calzoncillos, lo limpiaron con unos algodones con desinfectante y parecía que desteñía porque no paraba de salir suciedad. Sin embargo, la enfermera con mucho respeto no dijo nada sobre el asunto, sino que se limitó a hacer bien su trabajo.
Castigo lloró cuando le pincharon para la anestesia pero luego no se quejó mientras lo cosían. “Se portó como un hombre”, decían. Y la verdad es que era admirable ver su tranquilidad ante las agujas e inyecciones de antibióticos que le pusieron. Su madre y sus hermanos salieron fuera porque no resistían ver cómo lo cosían. Cuando todo acabó lo llevé feliz a su casa. Mañana volverá a pastar con sus dos vacas.

Inkomu! Se llama Sofía y tiene cinco añitos. Vive en el Ingenio de Gran Canaria y tiene una hermana mayor, una madre y un padre fantásticos. Hoy mi Amada hermana se pasó casi 20 minutos hablándome de ella y de su familia. Conozco a Sofía, a su hermana y a su padre Guachico así que me siento unido a ellos en este momento de dolor e incertidumbre. Todos estamos con ellos, abiertos a todas las esperanzas y a sus sueños de niña que se harán realidad. Con Castigo sueño y rezo por Sofía para que sea fuerte, y con su familia salga adelante como el niño pastor.

domingo, 2 de mayo de 2010

Otro Mozambique es Posible...


Koboko, sexta-feira 16 de Abril de 2010
As FMMI completam o seu 1º mês em Sábiê-Moçambique

Visitamos con la Brigada de Salud Goane II. Asistieron a la Campaña muchas mujeres con sus niños y niñas. Todavía me impresiona la cantidad de niños que tiene este país. Todos con la misma timidez y miedo, con las mismas miradas que parecen ver más allá del alma de quien les mira.
Son sin duda alguna las mujeres quienes hacen posible que este país avance y viva. Luchan por la vida aunque pierdan la suya; cuidan la vida aunque descuiden la suya; aman la vida aunque la muerte les aceche. Ellas llevan a sus espaldas el sufrimiento y la alegría de sus bebés, en sus cabezas llevan la cosecha, en sus manos la fuerza y la esperanza, en sus labios guardan la sonrisa, y en su corazón el amor de madre, de esposa, de hermana, de mujer. Sin ellas nada sería posible.

Inkomu! Las miro y me admiro! Las contemplo y Te contemplo a Ti que eres Madre porque engendraste todo lo Creado y lo cuidas y lo llevas con ternura. Las contemplo y te contemplo a Ti que eres Madre porque nos entregaste a tu Hijo nacido de Mujer, pero engendrado en tu seno de eternidad. En ellas te miro y me admiro, y viéndolas sé que Otro Mozambique es Posible.

viernes, 30 de abril de 2010

Alarma: elefantes sueltos en la zona...



Koboko, terça-feira 13 de Abril de 2010

Ngungwe casi se nos resiste. Llegar hasta Mukakaza no es ninguna broma, aunque ya pasó una semana desde las últimas lluvias. El camino de ida y vuelta se nos hizo pesado. Salimos a las 6.00 y llegamos a las 16.30h, sin embargo el viaje fue muy fructífero.
Íbamos el sr. Simbine y yo con el material escolar donado por el Lucía Jiménez, Laureano, Idania y el CEIP El Quintero de San Bartolomé-Lanzarote. Llevamos dos objetivos: el reparto del material entre los alumnos y visitar a la APE en formación Dona Sónia.
La primera sorpresa nos la llevamos cuando llegamos a la Escuela. De 96 alumnos matriculados sólo había unos 25 o 30. El motivo es sencillo: elefantes. Estos días los elefantes están de paseo por la zona y la población está asustada. Encontramos a los guardas-forestales que están detrás de los cuadrúpedos, y también saqué fotos de sus huellas y de la devastación que producen por donde quiera que pasen. Toda la gente está alarmada porque no pueden hacer nada contra ellos, y una de las medidas es dejar a sus hijos en casa para que estén más protegidos. Así que repartimos parte del material entre los que pudieron venir y dejamos unas cajas para que las repartan a los otros cuando vengan.
La segunda sorpresa me la llevé cuando me iba a casa de Sónia porque los profesores me dijeron que irían conmigo. La semana próxima tienen vacaciones, pero como por allí no pasan muchos coches, aprovecharon para huir sin dejar pasar esta oportunidad. Así que los niños pasarán dos semanas sin clases, aunque tengan gomas, lápices, libretas, colores, afiladores, etc…
En casa de Sónia sólo encontramos huellas de elefantes, porque ellos ya no viven allí desde hace un mes que se divorciaron, según nos comentó una simpática viejita. Así que fuimos a buscar a Doña Rosa para que nos indicara otra persona para la formación como APE. Esa fue la tercera odisea.
Preguntamos dónde estaba su cercao’, y nos dijeron que muy cerca, así que dejamos el coche y fuimos a pie. Tardamos una hora y yendo a todo meter. Gracias a Dios que la encontramos porque con el calor que hacía pensaba que me derretiría por el camino. Al llegar nos invitó a comer sandías. Fue fantástico. La manera tradicional de comerla es partirla dándole golpes contra la tierra hasta que se raja; luego, se abre en dos y todos nos lavamos las manos en el agua-jugo que suelta. Luego todos metemos las manos y cogemos el bulbo carnoso, igual que se come la sopa de pan en el Ingenio pero sin cuchara: todos de cuclillas metiendo la mano en la sandía para coger su parte y calmar la sed. Fue un auténtico regalo de Dios en medio del infierno abrasador.
Ella aprovechó para pedirme que fuera a buscar el coche para llevar a su casa parte de su cosecha. Así que me tocó regresar con un señor a donde habíamos dejado el coche, aunque esta vez con el estómago lleno y bien apagada la sed con mi fruta preferida. Una vez que regresamos a su cercado lo llenamos de Manises (cacahuetes), de calabazas, de sandías y melones y nos fuimos a buscar al joven que ella proponía para ser enfermero.
El joven se llama António Mabalane y tiene 18 años. Es alto y fuerte y está dispuesto a hacer la formación. Todos hablan muy bien de él, y parece un buen chico. Así que “firmamos” el acuerdo con un apretón de manos y regresamos.
La vuelta fue tortuosa porque encontramos un camión que se quedó enterrado en el fango y al intentar pasar nosotros, nos unimos a su desgracia. Así que estuvimos casi dos horas sacando primero mi choche y luego el camión, remolcado por el mío. Fue imposible. Tuvimos que abandonarlos, no sin antes dejarles una sandía de consolación.
A la llegada pasamos por la Escuela de Chavane y dejamos también algo de material escolar para el Centro, pero mi máquina se quedó sin baterías y no pude sacar fotos de la entrega. Sin embargo, hablé con el director para que dentro de 2 semanas tengamos una pequeña reunión.

Inkomu! “Martes, 13. Ni te cases ni te embarques ni de tu casa te apartes” Casi se cumple el dicho, porque llegamos con un pinchazo y el coche pidiendo auxilio, después de estar casi una hora tirando por un camión de varias toneladas. Pasé por el mecánico para arreglar el pinchazo, así que llegué a las 17.00h a mi casa. Sin embargo, fue un día feliz. Sólo comí aquella sandía y a las 17.30 ya estaba saliendo para la Villa porque tenía misa con las Hermanas, lo cual me sirvió para agradecerte este día de alegría en los rostros de tantas niñas y niños, y por haber hecho posible la solidaridad de mi pueblo con este pueblo. Gracias! donado por el Lucía Jiménez, Laureano, Idania y el CEIP El Quintero de San Bartolomé-Lanzarote. Llevamos dos objetivos: el reparto del material entre los alumnos y visitar a la APE en formación Dona Sónia.

martes, 27 de abril de 2010

Familias "NÓMADAS" y sin escuela....


Koboko, terça-feira 23 de Março de 2010

Ni conocía Sipembane ni tampoco Paipilaine, esta última habitada por carboneros nómadas. Una gran población dedicada a cortar árboles para hacer carbón. Una vez que lo talan todo, simplemente se van.
Fuimos para una Brigada de Salud general y me impresionó ver una población reunida aunque de casas tan precarias como provisionales. Mucha gente joven, mucho alcohol, muchos niños, mucho carbón.
También me enseñaron el árbol que le da el nombre a Moamba: “Ngwembe” (su fruto son los Tingwemba) y bajo el cual se desarrolló nuestra Brigada. Hoy la enfermera Benilde me comunicó que ha sido transferida para Moamba, con lo cual nos quedamos sin una puntal en nuestro querido Sábiè.

Inkomu! Me encontré con Cariely y con Matilde que estaban comprando en el mercado unos destornilladores para montar sus armarios. Me alegró verlas paseando, comprando Credilec, porque en medio de un pueblo por conocer, me siento acompañado. Hoy te doy gracias porque Sipembane y Paipene me abrieron nuevas puertas a la realidad, que también es nómada y sin escuela.

miércoles, 21 de abril de 2010

El Sr. Alberto Samuel...



Koboko, domingo 7 de Março de 2010

Hacía tiempo que no desayunaba en casa de Dona Guida, y como hoy tuve sólo la misa de la Villa, me invitó a pasar allí un ratito agradable en compañía de su hermano Joäo. Hablamos sobre todo de la inminente llegad de la Hermanas (HMMI).
De allí me fui a la Misión, se me picó una rueda y tuvimos que cambiarla. Fuimos al río a lavar el coche porque estaba que daba pena verlo. Y nos dimos un buen baño en el río. Lo echaba de menos.
A la vuelta me encontré con el Sr. Simbine que me habló del Sr. Alberto Samuel, a quien visité la semana pasada después de la misa. Él está paralítico, vive sólo en una pallota. Tiene 50 años y debido a que no puede andar, se arrastra por la tierra para desplazarse. Sin embargo, estas últimas semanas andaba mal de salud y malamente salía de su casa.
Allí lo encontramos. Hace esteras muy bonitas y le encargué dos. Lo subimos al coche y lo llevamos al Hospital. Apestaba a orines y nos dijo que no comía desde el lunes. No tiene familia cerca, sino en Maputo, y sólo unos vecinos le echan una mano. Sin pensarlo mucho, le hablé del Asilo de Ancianos de las Hermanitas. Me dijo que sí.

Inkomu! Llevar a un hombre en brazos no es una experiencia que se tenga todos los días. Tener a un pobre entre mis brazos, sintiendo su piel, su olor, su indefensión… es como llevarte a Ti, como servirte de cuna. Inkomu! Por esta comunidad que está atenta a sus pobres aunque no sean católicos bautizados.

viernes, 16 de abril de 2010

"Caritas de Angelitos"



Koboko, sábado 6 de Março de 2010

Ir a misa a Mavungwana a veces resulta pesado por la distancia y la dificultad del terreno, sin embargo hoy fue muy llevadero. Se apuntaron un grupo de jóvenes de la Misión para acompañarme, y entre ellas dos jóvenes mamás.
Decidimos que las madres con sus hijas estarían delante. Mi coche tiene asiento para dos (máx. 3 personas), e íbamos 5. Lo pasé en grande sólo con ver a las dos bebés que ora mamaban ora dormían. De repente se ponían a tirarse de los pelos o bien a jugar tocándose las caritas de angelitos. Les canté alguna canción en español.

Inkomu! Fue un viaje tierno, enternecedor. Después de la misa de Matukwanyana comimos juntos porque llevaron todo preparado para la ocasión. Fue un día fantástico que pienso repetir. Además, las comunidades de Mavungwana y Matukwanyana agradecieron mucho el gesto de estos jóvenes.

martes, 13 de abril de 2010

Comenzar a rezar en la Iglesia Católica...


Koboko, sexta-feira 5 de Março de 2010

Ver los primeros pasitos de un pequeño núcleo de cristianos es una gozada. El profesor Albino y yo fuimos a Joni, donde hay una población de pescadores y carboneros. Ellos quieren comenzar a rezar en la Iglesia Católica y pidieron una reunión con nosotros.
Algunos de los presentes (unas 30 personas, mitad hombres y mitad mujeres) pertenecieron a la antigua comunidad de Matukwanyana antes de que la Presa los desplazara. Pero ahora, viven de espaldas a Korrumana y al otro lado del río y de la antigua Matukwanyana. Hablamos un poco de todo. Se les veía inmensamente felices por tener a alguien que se fijara en ellos.
Ni siquiera tienen escuela. Dicen que el profesor que designaron hace unos años, se encontró una cobra en su aula el primer día de clases y nunca más volvió. Desde entonces los niños y niñas no van a la escuela.

Inkomu! Pescadores! Un Pedro y un Andrés que quieren dejar sus redes y seguirte. A mí me sobrevino una idea que si Tú quieres irá adelante: ser profesor de Joni. Siempre estoy buscando a los últimos y ahora he encontrado a un grupo de olvidados del sistema, de ignorados. ¿Me estarás llamando para dejar mis redes, coger un lápiz y seguirte?

miércoles, 17 de marzo de 2010

Maletas llenas de "ESPERANZA"...



Koboko, terça-feira 16 de Março de 2010

Maletas cargadas de sueños inundaron mi coche. Casi no podía conducir porque las maletas llenas de esperanza ocupaban todo el espacio. La Madre Matilde en su maleta azul me acompañaba, mientras que Cariely, Pepita, Matilde y Margarita iban con Jesús. Me sentí privilegiado, porque todo el tiempo me sentí en oración de acción de gracias.
Después de medio año de espera llegó el gran día: llegaron la Hijas de María Madre de la Iglesia con sus maletas a rebosar de alegría, de corazones dispuestos a amar, de papeles por escribir, de oraciones por rezar.
Llegaron y me pareció que Mozambique se llenaba, y que todo Sábiè se emocionaba y que Dios se reía.
El desayuno con las Hermanitas de los Ancianos Desamparados fue una auténtica bienvenida llena de detalles y flores, de sonrisas y buen humor. Luego, nos fuimos a arreglar papeles y al banco, yo con la Madre Matilde y ellas con Jesús, pero siempre juntos.
Finalmente, después de comer un poco comenzamos la ida a Sábiè. Yo le pedía a la Madre Matilde que les abriese los ojos y el corazón, que las acompañara y las protegiera, mientras escuchaba la canción de Mercedes Sosa “¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón”.
Desde Moamba llamé a Zura para que avisase a la comunidad para el recibimiento de las Hermanas. Yo como iba más despacito llegué tarde, pero les cantaron y bailaron para ellas, hasta el punto de emocionarlas. Las caras lucían sonrisas amplias, y ni se les notaba el cansancio del viaje.
Luego el atardecer con el Sol al rojo vivo, lleno de pasión y dando el calor de su acogida a toda la Congregación que en tantas partes del mundo habrá estado en oración pidiendo por estas 3 misioneras que han dicho sí a África y al Señor, como María, como la Madre Matilde, como Romero, como tantos mártires y santos regados por toda Ámerica y por el mundo.

Inkomu! Me pasaría horas relatando lo que siento, pero basta con decirte “Gracias”. Gracias por este regalo para África, para Mozambique, para Sábiè. Gracias por tantas maletas repletas de vida. Gracias por la riqueza de tu Iglesia que nos une desde el primer instante sin conocernos, tan sólo porque sabemos que Tú eres nuestro gran amor, nuestro salvador, quien mueve nuestros corazones. Cuida de ellas, de sus corazones recién llegados y de sus familias y comunidades recién despedidas. Y que el carisma de la Madre Matilde sea apreciado y valorado en las palabras, en las acciones, en los pasos, en los amores de esta nueva comunidad.
Maletas cargadas de sueños inundaron mi coche. Casi no podía conducir porque las maletas llenas de esperanza ocupaban todo el espacio. La Madre Matilde en su maleta azul me acompañaba, mientras que Cariely, Pepita, Matilde y Margarita iban con Jesús. Me sentí privilegiado, porque todo el tiempo me sentí en oración de acción de gracias.
Después de medio año de espera llegó el gran día: llegaron la Hijas de María Madre de la Iglesia con sus maletas a rebosar de alegría, de corazones dispuestos a amar, de papeles por escribir, de oraciones por rezar.
Llegaron y me pareció que Mozambique se llenaba, y que todo Sábiè se emocionaba y que Dios se reía.
El desayuno con las Hermanitas de los Ancianos Desamparados fue una auténtica bienvenida llena de detalles y flores, de sonrisas y buen humor. Luego, nos fuimos a arreglar papeles y al banco, yo con la Madre Matilde y ellas con Jesús, pero siempre juntos.
Finalmente, después de comer un poco comenzamos la ida a Sábiè. Yo le pedía a la Madre Matilde que les abriese los ojos y el corazón, que las acompañara y las protegiera, mientras escuchaba la canción de Mercedes Sosa “¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón”.
Desde Moamba llamé a Zura para que avisase a la comunidad para el recibimiento de las Hermanas. Yo como iba más despacito llegué tarde, pero les cantaron y bailaron para ellas, hasta el punto de emocionarlas. Las caras lucían sonrisas amplias, y ni se les notaba el cansancio del viaje.
Luego el atardecer con el Sol al rojo vivo, lleno de pasión y dando el calor de su acogida a toda la Congregación que en tantas partes del mundo habrá estado en oración pidiendo por estas 3 misioneras que han dicho sí a África y al Señor, como María, como la Madre Matilde, como Romero, como tantos mártires y santos regados por toda Ámerica y por el mundo.

Inkomu! Me pasaría horas relatando lo que siento, pero basta con decirte “Gracias”. Gracias por este regalo para África, para Mozambique, para Sábiè. Gracias por tantas maletas repletas de vida. Gracias por la riqueza de tu Iglesia que nos une desde el primer instante sin conocernos, tan sólo porque sabemos que Tú eres nuestro gran amor, nuestro salvador, quien mueve nuestros corazones. Cuida de ellas, de sus corazones recién llegados y de sus familias y comunidades recién despedidas. Y que el carisma de la Madre Matilde sea apreciado y valorado en las palabras, en las acciones, en los pasos, en los amores de esta nueva comunidad.

viernes, 12 de marzo de 2010

Benilde lloró de alegría...


Sábiè, sexta-feira 19 de Fevereiro de 2010

Me voy sintiendo en paz, con una alegría y unas expresiones que me recuerdan al Manolo de hace unos años. Hoy la alegría me la llevé después de arreglar el pinchazo. Fui al Hospital de Sábiè para hablar con la enfermera Benilde. Tenía su día de descanso pero me recibió muy bien y estuvimos charlando sobre nuestros asuntos de lactancia de niños/as expuestos al VIH-SIDA.
Me dio la mejor alegría después de mi llegada a Mozambique: dos niños han sido dados de alta. Es decir, dos niños se han librado del SIDA gracias a nuestro apoyo alimenticio para las madres seropositivas. Además una de las madres había perdido ya 10 hijos, y éste es el número 11 y el único que se libró de la muerte por no contraer la enfermedad. Benilde me dijo que cuando le dio la noticia de que su hijo estaba sano, lloró de alegría.

Khanimambo! La vida sigue triunfando frente a la muerte. Un pequeño signo de esperanza se abre camino en medio del dolor. Creo en estos pequeños proyectos. Mi día fue muy feliz y cuando fui al río de aguas calientes, te agradecí la vida de estos niños y la de quienes desde Segovia o Canarias luchan para esas vidas sean posibles.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Khanimambo por Mercedes "¡Qué bonito!"



Sábiè, quinta-feira 18 de Fevereiro de 2010

Mercedes Flou era el nombre de la Hermana mercedaria que falleció ayer en Maputo. Pepe y yo fuimos a su entierro en Catembe. Como ayer llovió mucho salí por el camino “secreto”, aún así entre la lluvia, la carretera que ha empeorado notablemente y el atasco típico en la entrada de la ciudad, tardé 3 horas y 15 minutos en llegar al Hogar-Betania para saludar a las Hermanas de los Ancianos Desamparados. Las encontré bien y eso me alegra mucho.
De allí me fui para Catembe, donde los Padres Mercedarios de T-3 (José Antonio, Antonio y Alberto) celebraron la misa junto con los Padres Franselianos (Pe. Mateus…), Pepe y yo.
Mercedes nació en la Barcelona del año 1922 y ya en 1946 era religiosa mercedaria. Llegó a Mozambique en 1971 y estuvo en Tete, Beira y Maputo, desempeñando diferentes actividades. Debía tener unos ojos muy limpios, porque en los mensajes finales de condolencia repetían sus palabras: “¡Qué bonito!”.

Khanimambo! Por Mercedes y por tantas y tantos Mercedarios. Gracias por el río Sábiè que hoy volvió a acogerme en sus cálidas aguas nocturnas. Khanimambo! Por nuestra Betania y sus sonrisas. Khanimambo! Por quienes rezan por los misioneros que entregan su vida hasta el final con la misma dulzura y sencillez que Mercedes.