Koboko, sexta-feira 9 de Julho de 2010
Aniversário de Alejandra R. Clemente
Mt 10, 16-23
“Les envío como ovejas en medio de lobos. Por lo tanto, sean astutos como serpientes y simples como palomas” Así creo que fue la vida de mi amigo Ángel Rodríguez Hernández. Hoy lo he tenido muy presente. Bueno, sinceramente no dejo de acordarme de él a todas horas, porque aún no he asimilado su Pascua.
Como llegó hoy Vicente, con Zaragocí e Isabel, fui a Maputo a recibirlos. Aproveché para ir a pagar la primera parte de la “bomba de agua” para Mazithulele. Allí hice expreso mi deseo de que en el pozo pusiesen una placa con un nombre: Ángel Rodríguez Hernández. Si no me equivoco, hoy era su aniversario de ordenación sacerdotal, aunque no estoy seguro del todo.
Este pozo está soñado y pagado por algunas parroquias de mi diócesis, y creo que puede ser un pequeño gesto de vida. Ángel seguirá dando el “agua de vida” a los empobrecidos de la Tierra, en un rincón perdido. Ángel seguirá siendo manantial, para aquellos que tengan sed. En Mazithuelele todos sabrán que Ángel es Agua, es Vida, es Alegría, porque Ángel es como un río subterráneo, que aunque no lo vemos, está regando, bañando, saciando nuestras vidas.
Inkomu! Por la vida de Ángel Rodríguez y por los pobres que sedientos acudirán a su fuente. Tu Palabra también decía hoy: “Aquel que persevere hasta el fin, se salvará” Este pequeño símbolo muestra como Ángel, que perseveró hasta el fin, sigue vivo y dando vida.




