viernes, 25 de noviembre de 2022

“Volverán las oscuras golondrinas"

 

Songo, viernes 18 de noviembre de 2022

 

“Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar” Estos versos de Gustavo Adolfo Bécquer en esta oda al amor perdido, a su amada, son los que primero me vinieron a la cabeza en el adiós del río Zambeze. Las niñas se iban felices, pero yo me quedaba vacío, sin sus sonrisas, su timidez, su alegría, su vitalidad, sus ganas de aprender… Allí se subieron juntas en una canoa para ir a Mulumbua con sus familias. Se lo merecen, porque han demostrado una gran madurez siendo tan pequeñitas.

 

La despedida comenzó con el almuerzo en el que participamos los tres curas, tres monjas (Olinda, Felisberta e Irene), Fátima, Ana y las niñas. Primero rezamos juntos el rosario orientado por el padre Alberto que enunció los misterios gozosos por ser un día de alegría para las niñas. Luego tuvimos un pequeño descanso con juegos y seguidamente pasamos al almuerzo, muy bien preparado por Fátima y Ana.

Después de un pequeño descanso las llevé al río. Mientras subían al coche estaban radiantes y nerviosas, y pasaron todo el trayecto cantando. Al llegar al río Zambeze vimos que la canoa se acercaba a nuestra orilla, así que esperamos un poco y luego fueron subiendo con sus mochilas cargaditas de cosas: una muñeca, chupa-chups, roscas, pedazos de queque, zumos, ropa, caramelos, y otras cositas.

 

 

Tatenda! Sueño con niñas que abrirán horizontes nuevos; niñas que suben montañas “de problemas”, pero que las bajan cargadas de soluciones; sueño con niñas que abrirán puertas a otras niñas; sueño con mujeres de transformación y de cambio; sueño con mujeres de fe y compromiso; sueño en fin con un mundo nuevo donde Tú y ellas sean las protagonistas de la tan ansiada revolución del amor. Gracias Señor por este año junto a ellas, y sólo te pido que “Vuelvan las oscuras golondrinas…”.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

“Un militar que estaba en Cabo Delgado y ha huido de aquel horror”.

Songo, lunes 07 de noviembre de 2022

91º Cumpleaños de Zoila Rosa (la madre de la Hna. Irene)

 

            Todos los lunes vamos a visitar a los enfermos al Hospital Rural de Songo. Cada semana visitamos un lugar diferente: maternidad, cirugía, medicina interna o pediatría. El Hospital Rural de Songo (HRS) es ejemplar en todo: limpieza, orden, jardines, responsabilidad, atención espiritual de los enfermos, etc… y todo ello por la presencia, tan profesional como amorosa y creyente de su directora Elisa Estrela. 

 

 

            Los que visitamos somos del grupo de Pastoral de la Salud de la parroquia. Hoy visitamos el departamento de cirugía. La verdad es que en un hospital siempre se encuentra de todo: una joven con fractura por accidente de moto; una mujer, que se había caído de una carroza tirada por vacas, con el brazo partido, la cara hinchada y un bebé de un mes mamando de su pecho; un joven al que le injertaron piel por una infección debido a un pinchazo con una astilla… 

 

Pero quién realmente más me chocó fue un joven zambeziano que estaba sentado con una simple vía en el brazo. Como él no sabía hablar cinyungwe, pudimos hablar un poco en portugués. Nos dijo que era un militar destacado aquí en Songo. Luego, la Dtra. Elisa me apartó un poco y me susurró: “Es un militar que estaba en Cabo Delgado y ha huido de aquel horror”.

 

Tatenda! Este joven se ha inventado una enfermedad para poder esquivar la muerte y el terror. La doctora me dijo que no tenía nada, pero que ella lo tiene allí simulando que está enfermo para que no lo devuelvan a Cabo Delgado. Es dramática la situación que se está viviendo en el país, y hasta aquí llegan los latidos de tanta violencia. Señor, te pido por este joven y por todos los jóvenes militares, para que tengan el valor suficiente para desertar, para abandonar las armas, para decir que no a la guerra, para correr huyendo de una guerra que no es la suya… Sálvalos, Señor.

martes, 8 de noviembre de 2022

Marcan una fecha para ir a pedirle autorización a su familia.

 

Songo, sábado 05 de noviembre de 2022


 

Hace unos dos años y medio que falleció Sergio con tan sólo 15 añitos. Era acólito de nuestra parroquia. Cuando estuvo ingresado fui a verlo al hospital, y los acólitos lo visitaban también en su casa. Desde que vivió su Pascua, los acólitos van todos los años a visitar su tumba en el cementerio de Canchenga.

El ritual que siguen es tan delicado como hermoso y simple. Primero lo hablan entre ellos y marcan una fecha para ir a pedirle autorización a su familia. Luego vienen a mí, también para pedirme permiso, y finalmente se organizan y va un grupo al cementerio.

 

Como el cementerio queda un poco lejos, este año me pidieron que los llevase y estuve con ellos. Fuimos unos 15 acólitos, y llevaron 45 litros de agua, un balde, paños, detergente, flores, velas y fósforos. Nada más llegar nos dispusimos junto a la tumba y rezamos una oración. Después, barrieron alrededor de la tumba, luego la limpiaron con agua y jabón, después lavaron las flores de plástico. Finalmente, rezaron juntos la oración de los acólitos y un Ave María, y después de la bendición regresamos a la parroquia.

 

 

 

 

Tatenda! Me parece tan hermoso que unos adolescentes y jóvenes se preocupen por ir al cementerio a rezar por un amigo, aunque sólo sea una vez al año, que solo puedo darte gracias y pedirte que cuides el corazón de estos chicos y chicas, para que guarden siempre esa delicadeza de fe y humanidad por un amigo al que amaron en vida y visitan agradecidos después de su Pascua. Sergio, acólito y amigo, intercede por nosotros…



miércoles, 2 de noviembre de 2022

Llegó el gran día

 

Inhambane, martes 25 de octubre de 2022

 






            Llegó el gran día. Carolina, la madre de Domingos, estaba preciosa con un vestido de capulana azul y blanco, y su peluca lisa. Pero, sobre todo, le brillaban los ojos y le latía fuerte el corazón. No paraba de decir que “no se lo creía”. Tiene 8 hijos, y por lo menos uno ha llegado a ser licenciado. Todavía tiene dos gemelos que están en 6º de primaria que son muy inteligentes, y seguro que con la ayuda de Domingos podrán estudiar en la universidad, pero ya los otros no están en edad escolar. Domingos ha abierto un camino de esperanza para la familia.

            A las 07H:30 ya estábamos subidos en el chopela (transporte tipo moto con cabina para dos personas y el chófer) para ir al lugar de la ceremonia de graduación. Estaba todo preparado para comenzar a las 08H:00, pero milagrosamente sólo se retrasó una hora. Tan solo eran 63 graduados en la Facultad de Hotelería y Turismo de la Universidad Eduardo Mondlane, así que la entrega de los títulos fue breve. Estaba presente el rector de la UEM.

            Domingos había sido elegido entre el alumnado y el profesorado para ser quien leyese el mensaje de los graduados y lo hizo muy bien. Tuvimos suerte de llegar temprano y estábamos en primera fila, justo detrás de los nuevos licenciados. Junto a mí había un señor del Partido Frelimo que debía ser un alto cargo en Inhambane, y no paró de hablar por teléfono durante toda la ceremonia. Me pareció una gran falta de respeto, pero por si acaso me montara un número, me mantuve calladito aguantando el percal.

            La ceremonia acabó y le siguieron las fotos. Como novedad tuvimos hasta vídeo y fotos con dron. Y de ahí nos fuimos al hotel con las mejores vistas de Inhambane “Casa do capitão” y allí comimos 14 personas, pues también estaban otros tres licenciados con sus novias y amigos. Lo pasamos genial, aunque el momento estrella fue cuando le di su regalo: un teléfono que compré en Madrid. Se chuleó y lo celebró como si hubiese ganado la champion league.

            Carolina tiene un pie fatal de un esguince mal curado de hace muchos años, así que ella sobre las 17H:00 se fue y yo me fui a la catedral porque me dijeron que había misa a las 18H:00. Llegué tarde, pero pude esta en la misa de inicio de la visita pastoral a la catedral.

 

            Tatenda! He podido darte gracias en la Catedral y con el obispo Don Ernesto Maguengue presente, por el fin de la carrera de Domingos, licenciado en Gestión Hotelera. Me detuve a ver los detalles de esta linda catedral del sur, que este lindo día se me tornó aún más hermosa.

domingo, 30 de octubre de 2022

El abrazo a Domingos es el culmen de años de amistad

Inhambane, lunes 24 de octubre de 2022

San Rafael, mi sobrino…

 

            Nunca sé bien por dónde empezar a escribir. Ahora escribo en el teléfono y todavía me parece más complicado expresar en pocas palabras lo que ha sido el día de hoy. Dormí sentado en la guagua y sin posibilidad de moverme en lateral ni en vertical y con mi mochila encima. El asiento de la guagua era demasiado estrecho y no podía ni estirar los pies, porque literalmente no había suficiente espacio.

            Habíamos quedado en reanudar la marcha a las cuatro de la mañana. Cuando llegó la hora, comienzo a oír a algunas personas diciendo que una rueda estaba en el suelo, es decir, vacía. Seguramente habíamos tenido un pinchazo y por la noche acabó saliendo todo el aire. Sin embargo, nuestro genial chófer dijo que eso no era problema, así que arrancamos en dirección a Maxixe. Bueno, a los cinco minutos oímos una explosión y olimos la humareda de las ruedas quemadas, que inundó toda la guagua. Se habían reventado dos ruedas: la susodicha y su colega, porque están dispuestas de dos en dos.

            Aunque mi sorpresa llegó después, cuando nos bajamos para mudar las ruedas. Les ayudé a meter las dos llantas en el portabultos y al dar la vuelta a la guagua vi que habíamos hecho todo el trayecto sin las ruedas traseras del lado derecho. Me quedé de piedra. Este transporte es de los que tienen 12 ruedas, pues este hizo los más de 1.000km con diez. De todas formas, pensé que si habíamos llegado hasta aquí era síntoma de que esas ruedas no son tan importantes. Pensé en todos los policías que nos pararon a lo largo del camino, y nunca dijeron nada, sólo cobraron su parte y punto.

            A la ciudad de Maxixe llegamos sobre las 11 de la mañana (después de más de 30 horas de viaje), y ya no tenía carga en el teléfono. Le tuve que pedir a un joven que tenía un pequeño bar que me dejase cargar el móvil para poder llamar a Afonso Gove y a Domingos. Poco tiempo después llegó Afonso, hermano de la Hna. Judite, e hicimos planos para el jueves. Me acompañó al barco y nos despedimos.

            Al otro lado, en Inhambane me esperaba Domingos. Nos dimos un fuerte abrazo, y como si nos hubiésemos visto ayer, comenzamos el “bate-papo” (la conversación). Enseguida llegamos a su casa y me di un baño que mi cuerpito cansado agradeció. Comí, descansé una horita y nos dimos un paseo para seguir charlando. La otra gran alegría fue el encuentro con Dª Carolina, la madre de Domingos, que vino de Sábié para acompañar a su hijo en la graduación.

 


            Tatenda! La ciudad de Inhambane es la más bonita y tranquila de las capitales de provincia que conozco en Mozambique. Pero lo más hermoso siempre es el encuentro. El abrazo a Domingos es el culmen de años de amistad, de estudio, de lucha. Mañana será graduado como licenciado en Gestión Hotelera. Es un joven con altas capacidades y se abrirá su camino en la vida porque sabe trabajar sus sueños, ojalá que siempre te tenga a Ti a su lado…

jueves, 20 de octubre de 2022

Aquí se palpa el sufrimiento

 

Chodzi-Maravia, miércoles 12 de octubre de 2022.

 

 

 Dia del Pilar, mi abuela Tomasa nació este bello día. 

 

 

Día del Profesor en Mozambique.

 

 Nada más ponerme en pie les saqué fotos a algunos niños que aún dormían al relente. Dormir en una estera necesita entrenamiento, y siempre me cuesta. Me levanté un poco mejor de la espalda, pero hecho gofio de estar dando vueltas toda la noche. Aún así, me desperté muy feliz

Como siempre ellos estuvieron por la noche danzando y cantando hasta altas horas, y toditos durmieron al aire libre y la mayoría en el suelo raso, algunos en esteras y muchos sobre redes de pesca. Impresiona la capacidad natural de sufrimiento que tienen, sólo por acompañar al cura que les visita. Mientras salía el sol, me di un buen baño “al aire libre”, lo cual agradezco enormemente siempre que voy porque me hace sentir un bichito más en la naturaleza que me envuelve. La mayoría de los niños me tienen miedo, y de las niñas mejor ni hablar. La incomunicación es otro factor que me limita para poder romper esa barrera cultural que nos separa. Hay uno llamado Torge que debe ser TDH o TDA o ambas cosas juntas… el caso es que con él es con quien mejor me comunico porque no tiene problema en acercarse a mí. Se mete en todos los problemas, y casi siempre acaba llorando. Lo que en Canarias decimos: “un trasto”, pero que te dan ganas de comértelo pues no ves en él nada de maldad sino pura inocencia. Estuve jugando con ellos al fútbol, y les fuimos repartiendo los chupa-chups y las galletas que traje. Nos sacamos muchas fotos para el recuerdo porque es el primer año que celebramos la fiesta del profesor. El almuerzo estaba preparado a las 10H, y a esa hora comimos. Tatenda! Sería feliz viviendo en ese margen del río, donde la vida transcurre serena, en paz, como un río… Aquí se palpa el sufrimiento, el trabajo, la abnegación, la naturaleza, la libertad y también la injusticia… Pero sobre todo te siento a Ti presente en cada uno de estos niños, en cada árbol, en cada animalito, en cada piedra, en el despertar del Sol y en el baño de Luna llena.

domingo, 16 de octubre de 2022

Inauguración de la capilla-comunidad de Caliote

 

Songo, domingo 02 de octubre de 2022

Santos Ángeles Custodios

 

            La capacidad de organización de estos jóvenes es sorprendente. Hoy ellos solitos organizaron un día de fiesta para los acólitos que fueron instituidos, unos 50 en total. Prepararon toda la celebración, y el compromiso delante de toda la comunidad, pero además prepararon su comida y lo que aquí llaman “tarde recreativa”, es decir, música, bailes y fútbol.

            A las 04H:30 de la mañana ya estaba Armando llamándome para que le abriera la puerta de la cocina, porque tenía que hacer el fuego para cocinar bien las judías. Ayer habían ido con el padre Alberto a comprar la leña y también les compré los refrescos, pero ellos lo prepararon todo con la alegría que les caracteriza.

            Estuve un ratito bailando con ellos cuando llegué del almuerzo con las monjas pues hoy es la onomástica de la Hna. Irene de los Ángeles. Ellos se parten de la risa cuando me ven bailar porque lo debo hacer peor que un pato, mientras que ellos mueven su cuerpo al ritmo de la música y crean arte. Por eso me gusta bailar, para verlos reír. Se hartan a sacarme fotos, porque debe ser como sacarle una foto a un elefante marino bailando unas malagueñas.

 

            Tatenda! Por todas las risas, por las miradas limpias y cómplices en la alegría de la fiesta juvenil, y por tantas alegrías. Ahora mismo me reía sólo viendo al padre Alberto cenar con tanto apetito que me recordaba a mi abuelo Manuel Ramírez. Él hoy estaba feliz porque la inauguración de la capilla-comunidad de Caliote fue un éxito de participación y la gente estaba muy contenta. Gracias por este misionero que desea morir con las botas puestas. Te pido que le concedas la gracia de poder trabajar hasta el fin, y que por puro agotamiento se entregue en Tus Manos para entrar en tu descanso.

sábado, 1 de octubre de 2022

Sólo hablaba del hambre que están pasando

 

Mucumbura, lunes 26 de septiembre de 2022

 


            El día comenzó con una misa a las 06H:30 en el que participó un grupito de 6 jóvenes. Les hablé de la vocación, no como un camino de poder y prestigio, sino como un camino de servicio y pequeñez, pues en el Evangelio Jesús corregía a quienes buscaban los primeros puestos y valoraba a toda persona que hiciese el bien en su nombre. Esta fue una de las seducciones que me trajo hasta aquí.

El misionero que viviendo en África no se sobrecoja ante su pobreza, no merece vivir con este pueblo. Hoy tuve la oportunidad de acompañar las visitas de Cáritas de esta parroquia. Visitamos tres familias: una viejita con su hijo que sólo hablaba del hambre que están pasando; una joven de 21 años con el cuerpo de una niña de 6, tumbada en el suelo y que sólo se conseguía sentar con mucha dificultad y ayudada por su madre; y un joven de 30 años llamado Serio que estaba muy bien cuidado y feliz, pues no paraba de sonreír y de reírse a carcajadas, aunque no habla ni camina.

            Por más que miraba a esa joven de 21 años, no podía comprender cómo ha vivido tanto. Vestida con harapos, sucia y acostada en la tierra (sólo la pusieron en la estera cuando llegamos nosotros), con una malaria de caballo, sin aspecto de haber sido bañada en mucho tiempo, con heridas en pies y brazos… Una verdadera película de terror en pleno directo. Le hice fotos, pero a sabiendas de que una foto no puede recoger todo lo que se vive en esa visita. Sus hermanitos pululaban por allí, hasta que se sentaron en la estera por lo curioso de ver una visita y además con un blanco entre ellos.

 

            Tatenda! No es fácil dormir después de haber visitado la “cámara de los horrores”, el sufrimiento de un pueblo… Pero aquí la vida es así de dura para muchas familias, por eso doy gracias porque por lo menos hay unos cristianos que se preocupan con estas situaciones de extrema pobreza y son capaces de ponerse en marcha en dirección a Ti que estás presente y sufriente en cada uno de ellos, los más pequeños.

sábado, 24 de septiembre de 2022

Uga y Magriña rompiendo las leyes de la naturaleza

 

Songo, miércoles 14 de Septiembre de 2022






Exaltación de la Santa Cruz. Santo Cristo de Ingenio

 

Alberto, sonriente y maravillado, se acercó a mí y me preguntó: ¿Quieres hacer una foto inédita? Acabo de ver algo que no había visto en toda mi vida: nuestra gatita está mamando de la perra Uga… Cogí el teléfono y salí disparado para captar ese momento, y de hecho allí estaban Uga y Magriña rompiendo las leyes de la naturaleza y toda lógica “animal” y humana. Estaban plácidamente tumbadas al sol, y muy cerca descansando nuestro perro Mphondolo. Primero les saqué una foto de lejos y me fui acercando sin hacer mucho ruido para hacerles otras de cerca, porque Uga desde que me ve quiere jugar conmigo. Así fue, me vio y se levantó, dejando a Magriña “con la miel en los labios”…

Tenía misa en la comunidad de Ntra. Sra. Del Rosario, en casa del Sr. Manuel Abelino, quien me estaba esperando junto a la fuente para acompañarme. Me indicó donde tenía que aparcar el coche y así lo hice. Al bajarme saludé a  una joven que llevaba un bebé y ella me saludó de tal modo que noté algo raro, quise hacerle una bromita al bebé y ella volvió a hablar, ahora tan cerca de mí que sentí el olor a bebida. Me quedé destrozado pensando: “Esta jovencita alcoholizada y com un bebé. ¿No le dará vergüenza?”.

Me dispuse a celebrar la misa en casa de Manuel, a unos cincuenta metros de donde aparqué el coche, pero aquella imagen no se me quitaba de la cabeza. Recé por ella. Como tenía reunión del Consejo Económico, no me entretuve mucho en saludar a la gente y me fui al coche, y allí estaba ella. Me preguntó: ¿Usted es padre? ¿Tiene tiempo para hablar, porque yo quiero preguntarle una cosa? Mi primera respuesta fue: “La verdad es que tengo prisa, pero dime” (-sentí vergüenza cuando dije que tenía prisa porque recordé la parábola del buen samaritano, por eso añadí “dime”). Y ella prosiguió: “¿Qué puedo hacer yo para salir de la bebida?” Se me vino el mundo abajo… Dejé mis prisas a un lado y empecé a hablar con ella y a preguntarle sobre su família, y a explicarle que la Diócesis va a abrir un centro para mujeres con ese problema del alcohol. Y finalmente acabé diciendo: “Lo más importante ya lo has hecho. Has dado el primer paso: reconocer que tienes un problema y deseas salir de él”. Le pregunté su nombre: Goretti, y tiene dos niños -el mayor nos observaba desde la varanda-, por eso aproveché y le dije: “Tú no quieres que tus hijos te vean así y sigan ese camino”… Su padre también había sido alcohólico, pero consiguió salir de esa dependencia.

 

Tatenda! Goretti hoy me ha enseñado dos cosas fundamentales. Lo primero, que no puedo juzgar. Ya la había “condenado” después del saludo, y finalmente ella vino a rescatarme. Lo segundo, el poder de la oración. Durante la misa no se me quitaba esa imagen de la retina y ahora entiendo que Tú fuiste trabajando su corazón durante ese tiempo, para que me esperase hasta que yo regresara. Habíamos celebrado la misa en medio de un ruido ensordecedor por la música de un vecino que vendía “pombe” (bebida tradicional), de donde Goretti había salido ebria.

¿Y qué decir de mis animalitos? ¿No podrían hacer lo mismo Rusia y Ucrania, los terroristas de Cabo Delgado y nuestro amado Mozambique? ¿Por qué nosotros que usamos la razón llamamos animales a quienes usan el corazón? Aprendamos de lo que la naturaleza tan sabiamente nos enseña…

domingo, 18 de septiembre de 2022

 

Songo, 07 de Septiembre de 2022

 




Me sigue costando levantarme. La molienda de las vacaciones y del viaje, me tienen un poco K.O. Sin embargo, fui con Alberto a la plaza para la izada de bandera por ser el Día de los Acuerdos de Lusaka que marcaron el comienzo de la Independencia de Mozambique. El ambiente de estos eventos se mueve entre lo festivo y lo formal. Nosotros vamos por conciencia histórica, por agradecimiento a los compañeros que lucharon por la independencia del país y por acompañar este pueblo en su gran peregrinación hacia una auténtica independencia.

 

Al regreso de la Plaza de los Héroes Mozambiqueños nos cayó el jarro de agua fría: mataron a la Hna. María de Coppi en la misión de Chipene (Distrito de Memba) Nampula en un ataque terrorista. Todo el día lo hemos pasado con esta triste noticia. Una buena mujer de 83 años que pasó 59 años en Mozambique y acabó por entregar aquí también su sangre. Llamé a Estrella y la noté muy nerviosa. Ella está en comunidades visitando leprosos, así que no hablamos más de un minuto. Espero poder hablar con calma otro día, pues la encontré mal.

 

Tatenda! La Superiora Provincial de las Combonianas envió un comunicado fúnebre donde transcribió una pequeña oración de la Hna. María de Coppi: “Te doy gracias, Oh Padre, porque me enviaste a los más pobres, a los marginados y a los que no cuentan nada”. Hoy tu vida, Hermana María, sí que cuenta para los más pobres, para los marginados, para los que no cuentan, porque han podido ver que entregaste tu vida por ellos, pues ya la habías entregado a Dios. Gracias, María!

 

sábado, 10 de septiembre de 2022

Regresó el Padre Manolo


En el Internado el griterío fue ensordecedor cuando las niñas me vieron entrar por la puerta: “Padre Manolo abwera!!” (Regresó el Padre Manolo). Me cantaron la bienvenida, tenían preparado un queque y les entregué los chubasqueros que compré con Marimar. Estaban felices y les pregunté qué tal les fue en la segunda evaluación. Ninguna sacó menos de 16 puntos (sobre 20), es decir, las 14 son de Notable y Sobresaliente.

Según me contó Doña Fátima, Joaninha estuvo llorando varios días diciendo que yo no volvería más. La puso junto a mí para que viese que había vuelto y ella avergonzada bajó la cabeza. La cogí y le acaricié su cabecita, agradeciendo a Dios su gran corazón. Nos sacamos fotos en el interior, donde las nuevas pinturas dan un lindo aspecto a esta casa que pretende ser un hogar.

 Tatenda! Para rematar el día tuve la misa en la comunidad de la Sagrada Familia, al aire libre, sintiendo la brisa, oyendo los grillos y disfrutando de la alegría de la comunidad que veo espontanea cuando me ven llegar. Siento que les salta el corazón, y eso me alegra, porque es uno de esos momentos en los que se puede palpar la verdad de los sentimientos. Sé que se alegran por mí, y sobre todo por Ti, porque en mí te encuentran a Ti, pues yo estoy aquí por Ti.

 

África me acogió con toda su alegría.


 

Songo, 5 de septiembre de 2022

Aniversario de Yolanda, DEP

África me acogió con toda su alegría. En el aeropuerto de Johannesburgo, en la sala de embarque de donde salía el vuelo a Tete estaban dos mujeres riéndose a carcajada limpia como si no hubiese nadie allí. La sala podía tener unos 400 metros cuadrados y unos 30 metros de altura, pero la risa contagiosa de estas dos azafatas se debía oír también en la pista. Los pasajeros no podíamos evitar reírnos con ellas aunque no se entendía nada, pues hablaban en Zulu, supongo.

El avión que nos tocó era más pequeño que un Binter y volaba muy bajito. Cuando ya estábamos en la maniobra de aterrizaje comencé a ver por la ventana “unas estrellas en el suelo”, me parecían estrellas caídas del Cielo, o estrellas vistas desde el Cielo en la Tierra… Era el reflejo de la luz del sol sobre los techos de cinc de las casitas pobres mozambiqueñas.

En el aeropuerto de Tete acabé de aterrizar en nuestra realidad de pobreza absoluta. Nada más entrar en la terminal, justo a la entrada del pasillo, antes de entregar el pasaporte, había un balde de agua para lavarse las manos por la COVID 19. En España, Qatar y Sudáfrica sólo vi dispensadores de gel hidroalcohólico, pero aquí ya sólo tenemos un poco de agua sin jabón.

Fuera me esperaban Juan Tazo y Paco para darme el abrazo de bienvenida, y el calor que me hizo sentir que estábamos en Tete. Una vez en Songo, encontré un grupito de 6 acólitos que vinieron para recibirme… seis pequeñas estrellas.

 

Tatenda! Las familias, las personas que voy conociendo aquí son para mí estrellas caídas del Cielo, enviadas por Ti, el buen Dios, pero me hace falta tener perspectiva, estar bien alto para ver como el Sol (tu amor radiante, Señor) ilumina a este pueblo. Que las estrellas que has puesto en mi vida irradien siempre Tu Luz y que yo la sepa acoger…