miércoles, 1 de enero de 2014

Es el tiempo del hambre



Missão, sábado 07 de Dezembro de 2013
Aniversários de Fátima Vega, Ambrosio Abeso, Gustavo Tejera, Matías

                No tuve misa. Paco fue a Ligongolo y me quedé en casa rompiéndome la cabeza con otra subvención que hay que justificar: la del Fondo Nueva Evangelización de la Conferencia Episcopal Española. Escribir sé que servirá de algo en el futuro, cuando dentro de unos siglos alguien quiera hacer historia de esta Misión, porque tengo la absoluta seguridad de que nadie en Madrid va a leer lo que escribo. Como máximo verán las facturas y comprobarán que los gastos se corresponden con lo que nos depositaron. Incluso dudo que respondan como que recibieron los papeles diciendo que todo está correcto. Me quedaré con el silencio por respuesta. Otra cosa me sorprendería gratamente, y me ayudaría a romper prejuicios contra instituciones que tienen la buena intención de ayudar, pero no la de acompañar. Ya se verá.
                La tarde fue algo más movida. Bajé para ver los ensayos y luego vino el camión con el cargamento de alimentos para el Proyecto de Mujer y VIH. Estaremos repartiendo durante varios meses, lo cual me alegra mucho, porque ahora es el tiempo del hambre. La comida ya se acabó y comienzan a plantar, pero no habrá millo hasta dentro de algún tiempo. Es decir, si no acabamos con el hambre, por lo menos lo combatiremos.
                Al terminar, estuve con Manuel, el hijo de Zura. Tan chiquitito, porque sólo tiene un año y medio, y lo bien que jugaba al fútbol. Le regalé la pelota porque el camión la reventó al pasar. Se fue feliz, dando pataditas.

                Ni khensile! Ayer me quedé preocupado con el seminarista Hermenegildo porque no habla ni una palabra de changana, y él es machangana. Ni lo habla ni lo lee. Hoy en los ensayos también se evidenció esa laguna. Me preocupa porque para ser cura mozambiqueño tendrá que aprender y su timidez le impide avanzar. Dale fuerzas para entrar en la lengua de sus antepasados.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Seguimos sin luz.



Missão, domingo 01 de Dezembro de 2013
Aniversário da Morte de Charles de Foucauld
Dia Mundial contra o HIV-SIDA

               Seguimos sin luz. Ya pasamos 24h y nos han dicho que quizá mañana vuelva, pero no nos dan seguridad. Las velas se van consumiendo, y las pilas también, pero no la esperanza en que vuelva la luz.
               Comenzó hoy el Adviento. Me encanta. El único problema es que anoche varios vecinos perdieron sus casas y ahora están refugiados en las casas de otros. También cayeron varios árboles junto a nuestra casa, pero gracias a Dios no hay víctimas personales.
               Ayer supimos que cayó un avión de la LAM (Líneas Aéreas de Mozambique), parece que en Namibia o Botswana, y murieron todos: 10 mozambiqueños, 9 angoleños, 1 chino, 4 portugueses y un francés. Entre ellos estaba el nieto de Dª Adelaide de Inkomanine (a quien le compramos el pan), que dejó viuda y dos hijos-bebés.
               Evaluamos el ministerio de Catequesis, que este año ha sido bastante pobre.

               Ni khensile! Por las lluvias de anoche muchas personas no pudieron ir hoy a misa, porque están rehaciendo sus casas. Sin embargo, aquí nadie pierde la alegría cuando llueve. Podrán sembrar. La tierra ya está preparada, y el Salvador está para nacer.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Las postales de Navidad...




Missão, sexta-feira 15 de Novembro de 2013

                Acabo de terminar de escribir las postales de Navidad. Estoy feliz. Son las 22.30h y estoy muy cansado, pero satisfecho por acabar un trabajo que comenzó allá por el mes de marzo.

                Esta mañana estuve con los seminaristas visitando a los enfermos de la Vila. Fuimos a casa de Sara, Cristina, Regina y Salomão. Tres viven en la pobreza extrema y Cristina está en mejor situación. Casi siempre me olvido de llevarles algo para comer, pero a partir de ahora no volverá a ocurrir. Y lo digo de forma egoísta, porque lo paso mal al entrar en sus casitas de cañas sin nada más que ropa sucia, calderos quemados y colchones viejos.

                En casa de Regina también rezamos por Inés, la bebé que conocí hace menos de un mes y que ya nos dejó como un angelito que vino a levantarnos una sonrisa, a hablarnos sin palabras de Dios, a dejarse acariciar para que tocásemos al Altísimo… y luego voló a su antiguo hogar.


                Ni khensile! Los seminaristas nunca habían rezado con enfermos pobres, así que estaban muy impactados al ver la situación en la que vive este pueblo. Así que te pido Inés, nuestra pequeña angelita, que los cuides a estos dos jóvenes que buscan a Dios con sincero corazón.

martes, 17 de diciembre de 2013

¡Soñemos juntos; grandes y pequeños!




Missão, sábado 09 de Novembro de 2013


               
Después de una pequeña confusión sobre el lugar de la reunión, las Hermanas vinieron para la Misión para el encuentro del equipo misionero. Habíamos programado todo un día de encuentro para tratar algunos asuntos: evaluación de los ministerios, preparación del tiempo de adviento-navidad, y los proyectos que tenemos entre manos.

                Las Hermanas quieren darle a la Escuelita Comunitaria un giro para que sea una especie de Centro de Formación de Mujeres. Nosotros, menos ambiciosos, hemos dado el paso para meternos en el ámbito de la educación y prevemos abrir 3 escuelitas comunitarias para niños y niñas de 3 a 5 años de edad. 

Nuestro proyecto comenzaría el próximo año en la Misión, Korumana e Inkomanine, contando siempre con la parroquia y con la aprobación de las autoridades locales. Todavía sólo tenemos las ideas: las capillas serán los locales; tenemos que formar profesores; queremos dar un pequeño desayuno; debe tener un acompañamiento por parte de la comunidad; deben dar algún pago simbólico, aspirando a que algún día pueda ser autosuficiente; etc.


Ni khensile! Aquí nunca paramos de soñar juntos, claro que estos sueños dan trabajo y, muchas veces, quitan el sueño, pero vale la pena estar en vela por los más pequeños, por los más vulnerables, por quienes no tienen nada que no sean sueños. ¡Soñemos juntos grandes y pequeños!