domingo, 15 de diciembre de 2013

“Convertí a un joven"



Missão, sexta-feira 08 de Novembro de 2013


                Paco se fue con su cieguitos a Moamba y lo vi a las 3 de la tarde, y luego en la cena. Aquí nos quedamos visitando enfermos. Primero fuimos a visitar a Mateus, y aunque este joven no tiene mucha conversación, pasamos allí mucho tiempo con él en silencio o hablando de las hormigas.
                Cuando ya nos despedíamos se dio la primera conversión de mi vida, es decir, “convertí” a un joven. Ya estaba en pie dándole la mano a Mateus cuando me pregunta que cuándo tenía que ir conmigo a la Iglesia. Le contesté que nosotros sólo vinimos a visitarlo, y no a llevarlo para ningún lado. Él me insiste en que quiere ir a la Iglesia y le pregunto cuál es su iglesia, a lo que me responde que él rezaba en la iglesia mazione, pero –y aquí viene lo interesante- su abuela le había dicho que tenía que empezar a rezar en la iglesia católica.
                No di una carcajada porque quedaba muy feo. Le dije que ya quedaríamos un día para ir juntos. Quería reírme porque mi primer converso no es que se haya convertido por lo que él ha visto en los católicos, sino por orden de su abuela. Me recordó el rap “Mi abuela” donde un joven tenía que hacer todo lo que su abuela le mandaba.

                Ni khensile! Realmente no doy los frutos de San Francisco Javier, pero por algo se empieza. Me dan ganas de reír, pero en el fondo Tú Señor te vales de todos los instrumentos, por muy viejos que sean, para construir tu Reino. Me alegra saber que él quiere agradecerte tu cariño, aunque sea porque se lo dice su Abuela.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Los difuntos en África...




Missão, sexta-feira 01 de Novembro de 2013
Todos os Santos

                Adelantamos para hoy por la mañana la visita a los cementerios y por la tarde celebramos la misa de Todos los Santos. Rezar por todos los difuntos en África tiene una carga especial.
                En primer lugar, los cementerios son praderas, auténticos campos santos. Ahora que ha llovido la yerbita brota por todas partes y parece un hermoso césped. La gente fue llegando a cuenta gotas al cementerio, y comenzamos a las 6.30h. Hicimos una sencilla oración con cantos, bendición y flores silvestres. Aquí nos ahorramos el consumismo del mundo desarrollado y arrancamos las flores del campo. La mayoría de las tumbas están casi invisibles porque el montón de tierra se lo ha ido llevando la lluvia o las vacas y cabras que se pasean por estos cementerios al aire libre.
                En segundo lugar, los difuntos en África son casi siempre jóvenes y niños. Gracias a Dios, como las tumbas no tienen lápidas, ni suelen tener cruces… entonces no sabemos quién está enterrado ni a qué edad falleció. Cada uno conoce el lugar donde están sus difuntos y se acabó. Es como dice el D. Francisco, nuestro obispo: el campo de la igualdad. Y con toda la razón del mundo, si había alguna diferencia entre dos personas, allí retoman la igualdad inicial. Sin embargo, este año me vinieron los rostros de muchos jóvenes y niños muertos este año, aunque también siempre recuerdo a los míos y, hoy de forma especial, a Elimar.

                Ni khensile! Todos somos iguales. A veces pienso en los Cartujos que dicen que cavan su propia tumba y rezan ante ella. La muerte es también nuestra hermana, aunque no queramos conocerla sino de viejos. La muerte en África es compañera cotidiana y parece no saber de edades. Cómo duele la muerte y qué vacío nos deja. La muerte es silencio, es ausencia de Palabra, por eso toma sentido decir una Palabra de Vida en el cementerio, porque Tú que eres la Palabra hecha vida.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Realmente no sabemos cómo evangelizar




Missão, segunda-feira 21 de Outubro de 2013

                Recibí una llamada de Aurora porque su nevera no está congelando, y me pedía que llamase a Eliote. Lo llamé y me contó que estaban buscando a Josias, el joven que violó a la hija de Alia. 

                Parece ser que anoche le tendieron una trampa. Buscaron como “cebo” a una joven para que se le insinuara y le dijese que quería acostarse con él esa noche. Cayó. Fue al encuentro de la joven y allí lo esperaban un grupo de jóvenes. Le pegaron una paliza que duró de las 20.00 a las 23.00h. Toda una tortura. Acabó muy mal herido.

                La gente de los alrededores al saberlo vino para interceder por Josias. Y llegaron al acuerdo de que ya había recibido su merecido y que había que entregarlo a la policía, pero en ese momento “se escapó”. Esa es la versión oficial, pero no sabemos si es cierta.



                Ni khensile! Realmente no sabemos cómo evangelizar a este pueblo. Uno de los torturadores fue el padre de la niña, que regresó de Sudáfrica. Es difícil para un padre saber que tu hija de 3 años fue violada por un hombre de 30 años. Sin embargo, nos traiciona el odio que anida en el corazón, y acabamos siendo igual de sanguinarios. Danos luz para parar la espiral de violencia, y ayuda para que Josías pueda ser detenido antes que brutalmente asesinado.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

El Domund es una fiesta de todos los misioneros y misioneras del mundo



Missão, domingo 20 de Outubro de 2013
DOMUND

                El Domingo Mundial de las Misiones celebré en Vahla e Inkomanine, donde rezamos por todos los misioneros y animé a los presentes a que también sean auténticos misioneros. Rezamos especialmente por Cariely y su familia. Cada vez me oían decir: “A mamana wa Ir. Cariley a hi siyeke” “Masiku ya ye, ma fikile” “Mamana Elimar a file, a fambile kaya ka le tilweni”… algunos lanzaban un lamento que brotaba del corazón.
                Luego tuvimos el almuerzo en casa: gazpacho, “ensalada alegre de frutas”, empanadas de atún, flan y mus. Es decir, una comida de lujo, preparada por los curas. Themba se portó mal en la misa, así que lo arresté sin postre (que él llama “poroto”): “Poroto, no. Themba, no poroto”. Nos reímos mucho porque él se lo tomó muy bien.
                

                Ni khensile! El Domund es una fiesta de todos los misioneros y misioneras del mundo, de todos y todas las que tienen un corazón abierto al mundo. De los misioner@s que rezan en Canarias por los misioner@s en Mozambique, y de los misioner@s que rezan en Mozambique por l@s misioner@s canari@s. Todos los cristianos tenemos esta vertiente misionera, de salir atravesando puertas de embarque o puertas de pallotas, puertas del corazón o puertas del alma, las puertas del rebaño del Buen Pastor.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Hasta decir basta...



 
Missão, sábado 19 de Outubro de 2013
6º Aniversário da chegada a Moçambique

                Celebrar la misa bajo unas chapas mantenidas por unas estacas, pasando frío, rodeado de niños sucios hasta decir basta, frente a una mujer con 10 hijos, otra con 7, y que al final de la misa te piden que pares en la fuente para coger un bidón de agua… puede ser algo común, pero hoy lo viví de una forma muy especial.

                Seis años en Mozambique, sabiendo que cada día ha estado cargado de la intensidad del sufrimiento y la alegría, de los encuentros y las sorpresas, del dolor y las luchas, de sonrisas, de diálogos y silencios… Hoy estas misas de Matukwanyana y Mavungwana han sido como un bautismo. Fue aquí donde soñé vivir y morir, y aquí estoy viviendo y dando la vida, y de alguna manera muriendo feliz.

                Todavía estamos impactados por la pascua de Elimar, y en Matukwanyana nos enteramos de que también falleció la abuela de un bebé a quien damos leche y cereales (porque hace unos meses, murió también su madre). Ahora el bebé pasa a las manos de su abuela paterna. En menos de 8 meses este bebé ha tenido tres madres: la que le dio la luz y la vida, la que dio la luz a su madre, y la que dio a luz a su padre.



                Ni khensile! Seis años después Mozambique sigue siendo un país de vida y de muerte, de niñas y abuelas, de SIDA y malaria, donde nunca sabes por qué ocurren las cosas y donde a veces es mejor no saberlo. Mozambique asusta de lejos y de cerca, pero sin embargo enamora.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Este pueblo sabe que ellas son Una Familia



Missão, sexta-feira 18 de Outubro de 2013
S. Lucas Evangelista

                Todo en la vida es un regalo, comenzando por la vida misma. Y quizá sean los pequeños detalles los que nos marcan con mayor intensidad. ¿Cuál fue hoy el pequeño detalle?
                Estábamos en la misa por Elimar Villoria. La capilla de las Hermanas estaba llenita de gente, a pesar de que sólo pudimos avisar esta mañana de la hora de la misa. Seríamos unas 40 personas. Algunas lloraban, y el clima era de solidaridad en el sufrimiento.
                Al final de la misa la Hna. Aurora dijo unas palabras de agradecimiento a todos los presentes, explicando las circunstancias que envolvieron la muerte de Elimar. La misa terminó y apareció la magia.
                Todas las personas allí presentes fueron pasando para dar el pésame a las Hermanas. Pilar se emocionó porque no lo esperaba. Cuando la gente se fue, con lágrimas en los ojos, comentaba: “Me recordó a las Primeras Comunidades Cristianas. Este pueblo sabe que realmente nos unen los lazos del amor y del Espíritu, y no los lazos de la sangre”.


                Ni khensile! Por este pueblo que sabe que también las Hermanas son hermanas de Cariely, y que también ellas han perdido a una madre. Este pueblo sabe que ellas están doloridas por la temprana partida de Elimar, por la soledad de Carlos, por la orfandad de Cariely. Este pueblo sabe que ellas son Una Familia.

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domingo, 3 de noviembre de 2013

No tenían nada para comer



Missão, quarta-feira 09 de Outubro de 2013

                En el Evangelio de hoy, Jesús nos enseña a orar, a llamar a Dios Padre, a pedir su Reino, a perdonar… Realmente podríamos vivir el seguimiento a Jesús si sólo nos hubiese llegado esta oración, porque en ella se condensa toda la pasión de Jesús: el Reino. Presidí la misa de la Vila y disfruté sólo por poder decir alguna cosita de esta oración que tan rutinariamente repetimos desde niños.


                Ayer me impactó una imagen. Cuando regresamos de Goane II, pasamos por casa del sr. Williamo Gueveia y la mujer, y los encontré cocinando. Estaban cociendo trozos de corteza de un árbol, olía a resina. Me quedé de piedra. No tenían nada para comer, para darle el sabor a la xima. Nunca se está preparado para estas situaciones. No he parado de pensar en su pobreza y mi riqueza. He venido a Mozambique para estar con los pobres y dar a ellos mi vida, pero aún me siento a años luz de vivir en coherencia con este Padre Nuestro.



                Ni khensile! Porque Tú nos das el Padre Nuestro que nos invita a ser hermanos, a compartir, a darnos unos por otros, aunque existan diferencias. Tú cada día nos quieres más iguales, y así lo haremos. Me siento llamado a vivir cada día con mayor austeridad y pobreza, pero sobre todo llamado a compartir lo que soy, lo que tengo, lo que he aprendido con aquellos que encuentro en el camino de la Vida.