jueves, 11 de febrero de 2016

Un día para sentirse párroco



Vila de Sábiè, domingo 18 de Outubro de 2015
DOMUND
Kwerhu-Kwerhu

                Imposible describir lo bonito que es levantarse un domingo para celebrar la misa con toda la parroquia. Es una sensación que sólo tenemos en ocasiones muy especiales, porque aquí siempre celebramos con comunidades.
                Desde las 5.00am la gente iba de un lado para otro: algunos fueron a bañarse al río, otros desayunaban, otros paseaban, y los niños y niñas jugaban por todas partes. Un día para sentirse párroco, padre de una gran familia. Estábamos todos radiantes de alegría por estar juntos. No llovió, no hizo excesivo calor, así que todos pasamos muy buena noche.
                La eucaristía la celebramos en Kwerhu-Kwerhu porque la capilla era pequeña para los presentes. El día estaba nublado, lo cual ayudó a soportar el calor. Fue muy emotiva y vivida, y además el cansancio de ayer no se hizo notar. Cuando llegó el tiempo de los agradecimientos, fue la explosión de júbilo porque todos nos sentíamos UNO: “Mina na wena: ku laveka mbilu ya mina na wena yi ve yin’we!”

                Ni bongile! Hace hoy ocho años que embarqué en Madrid destino Maputo, de España para Mozambique, un salto que cambiaría mi vida por completo. Ocho años después del salto, renuevo el viaje, siento que es tu divina Voluntad, siento que Tú me trajiste desde el comienzo de los tiempos, en cada alegría, en cada niña y niño, en cada anciano, en cada paso, en nuestra madre María de Kwerhu-Kwerhu, la María que canta como los pájaros del río.

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