jueves, 22 de junio de 2023

MAMÁ

 

Songo, lunes 19 de junio de 2023

Cumpleaños de Mamá

 


           Ver la tele en Mozambique es bastante divertido. A mí me encantan las propagandas porque son muy alegres y africanas, y también los telediarios porque parecen no tener filtros de calidad y todos los días colocan noticias que llaman mi atención.

 

            Hace unos meses, el gobierno de Mozambique decidió publicar la Tabla Salarial Única (TSU), que desde que se publicó, comenzó a levantar ampollas por todos lados. Ayer los trabajadores del Municipio de Maputo (capital del país) comenzaron una huelga porque la mayoría sólo reciben 4.000,00 Mzn (unos 58 € al mes), siendo el salario mínimo de casi 7.000,00 Mzn.

 

            En la TV se veía a la gente fuera del Ayuntamiento protestando porque no les han subido el salario, según el propio gobierno ha ordenado desde hace meses. Pues, ni corto ni perezoso, salió el Alcalde del Municipio a hablar con los medios de comunicación diciendo: “Estamos tomando nota de todos los trabajadores que ayer y hoy han faltado al trabajo. Y sepan que los cabecillas están identificados y serán despedidos de inmediato, como es lógico”. Me quedé de piedra. El Alcalde siguió diciendo “parrafadas”, pero yo no salía de mi asombro. En este país no hay libertad de expresión, ni se hacen valer los derechos laborales fundamentales.

            Entre otras cosas, el Alcalde dijo que el ayuntamiento no tiene dinero para pagar porque tiene muchas deudas con proveedores de insumos y servicios, especialmente con las empresas de recogida de basuras. Dijo que después del coronavirus se quedaron sin entradas económicas y que por lo tanto no están obligados a pagar porque no tienen dinero en sus arcas municipales. Es decir, todo un hermoso elenco de desfachateces de un gobierno que se dice socialista, pero que no mira al pobre sino al rico (-la triste verdad del socialismo en todo el hemisferio sur-).

 

            Tatenda! Que todo un Alcalde del municipio capitalino de un país, diga con desparpajo que despide a quien va a la huelga, me viene muy bien para tomar contacto con esta realidad, para aterrizar una vez más en esta realidad africana. Mi Amada madre luchó por sus derechos, pero siempre trabajó en el escalafón más bajo. Su apuesta fue formar a sus hijos para que pudiésemos salir del pozo de la pobreza… y lo consiguió. Educarnos fue su mejor regalo y su mejor lucha. Ojalá que este pueblo también avance en la educación para que, quizá algún día, se pueda mejorar la defensa de los Derechos Humanos. Gracias mamá… hoy te pido que intercedas por estas mujeres mozambiqueñas que como tú trabajan para poder educar a sus hijos.

PAPÁ

 

Songo, sábado 17 de junio de 2023

Aniversario de la pascua de mi padre Rafael


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El mensaje decía lo siguiente: “Buenas tardes Sr. Padre Manolo. ¿Cómo está su salud? Nosotras bien. Queremos comunicarle que hoy recibimos un donativo de productos alimenticios del Sr. Pablo Jordán de la Iglesia Evangélica, pues desde pequeño tuvo pasión por ayudar a los niños huérfanos y pobres. Comenzó hace mucho tiempo a buscar y sólo hoy localizó (nuestro internado). Le pedimos su contacto de teléfono y nos lo dio. Él está disponible a ayudar cuando pueda. Trajo 30 kg de harina de trigo, 60 kg de arroz, dos cajas de refrescos Frozy, un paquete de papas fritas, dos paquetes de galletas, 50 cuadernos, 50 bolígrafos, 24 lápices y 10 litros de aceite para cocinar. Le hicimos fotos a él y a los productos”.

            Cuando lo leí me quedé sin saber qué decir. Me quedé impresionado por su generosidad. Ese mensaje me lo envió Fátima, la directora de nuestro internado infantil femenino. No es el único, pues ya tenemos un grupo de colaboradoras que son de otras iglesias presentes en Songo y que nos ayudan desinteresadamente. Es increíble, porque no nos promocionamos, ni hacemos ningún tipo de publicidad, pero algo tiene este proyecto que engancha mucho con el corazón.

            Me impresiona que vengan de otras iglesias a colaborar sabiendo que somos católicos, pero al mismo tiempo también pensé en el gran corazón que tiene el pueblo mozambiqueño. No son egoístas, son exageradamente generosos, y son una linda escuela para aprender a amar. Cuando le pregunté a Fátima por los detalles de la visita de Pablo, me dijo que había llegado en un coche pequeño y que dio varios viajes para poder traer todo lo que pudo. Me dijo que es un hombre muy sencillo y feliz.

 

            Tatenda! Este día recordando a mi padre lloré, pero de alegría. Y sentí que en Pablo hoy me visitó sin que pudiese verlo. Pablo es hoy Rafael que vino a echarme una mano en esta misión de sacar adelante a catorce niñas, como buen padre que siempre fue. Gracias por Pablo, por Rafael, por Fátima, por Rosi -que siempre me pregunta por las niñas- y por todas las personas de buen corazón que hacen presente eso de que SOMOS UNA GRAN FAMILIA.

 

viernes, 16 de junio de 2023

Todos son víctimas de la pobreza absoluta

 

Songo, jueves 15 de junio de 2023

 

            Al salir del supermercado me encontré con tres niños vendiendo manises. Normalmente les compro un paquete, aunque no siempre, porque sé que es una forma de “esclavitud infantil”. Son niños muy pobres que, aunque van a la escuela, todo su tiempo libre lo pasan trabajando para ganar unos céntimos. Conozco a uno de ellos, pues lo he llevado en mi coche al salir de la escuela, ya que vive cerca del internado de las niñas. Antes de despedirse, me dijo: “El domingo iré a… la casa grande” (dudó porque no sabía el nombre de esa casa). Yo le dije: “¿A la iglesia?”. Él respondió: “Sí, a la iglesia”. Me encantó su definición de iglesia, y me quedé pensando en lo sería una Iglesia como una casa grande…

 

            Los medios de comunicación internacionales no paran de hablar de la tragedia de un barco que naufragó con más de 400 personas a bordo. Sin embargo, aquí estamos más impactados con la tragedia ocurrida en Kenia y a la que parece que el mundo no mira: Han aparecido ya más de 350 cadáveres de miembros de una secta en los cuales sus dirigentes animaron a hacer ayuno para “encontrar a Jesús”; y lo peor es que permanecen desaparecidas otras 600 personas aproximadamente. La secta se llama “Fin del mundo” y desde abril en que estalló el caso, no paran de aparecer cadáveres por la selva, muchos enterrados en fosas comunes.


            Al mismo tiempo, hoy la RENAMO cerró su último campamento militar y entregó las últimas armas, quedando este día 15 de junio marcado como el fin de la guerra civil en Mozambique, guerra que comenzó en 1976. El abrazo del presidente de la república Filipe Jacinto Nyusi y del presidente de la Renamo, Ussufu Mumade, ponen fin a las hostilidades militares que tanto dolor, hambre y terror sembraron en este país a lo largo de décadas.

 

            Tatenda! Tú quieres que esta Casa Grande que es la Iglesia sea un espacio de vida, de libertad, de alegría, de acogida para todos. Los que fallecieron en el naufragio en las costas de Grecia y los fallecidos por hambre en la selva de Quenia, son una pequeña muestra de la injusticia de nuestro mundo: pienso en los que vendrían huyendo de Siria o de Libia, y en aquellos que buscando un futuro mejor para sus familias cayeron en las manos de la secta “Fin del mundo”, todos son víctimas de la pobreza absoluta que genera un sistema injusto. Y es curioso, los que mueren en el norte siguen “valiendo más” que los que mueren en el sur… Danos Señor, ojos para sentir y corazón para ver, y una Casa Grande donde acogernos como hermanos, todos hijos tuyos.

martes, 16 de mayo de 2023

El Padre Pío

 

Tete, lunes 09 de mayo de 2023
 
 
El día fue más que completo. Pasamos por Marara Cachembe y me quedé impresionado por dos motivos en concreto: su gran población y el número de militares. Estábamos tan impresionados con la cantidad de militares que había merodeando por allí, que Don Diamantino me hizo parar el coche para preguntarle a uno si hoy venía el presidente. Su respuesta, con sonrisa incluida, fue: “No. Estamos en formatura”. No sé cómo traducirlo, pero simplemente estaban los efectivos militares que pertenecen a Marara Cachembe para hacer recuento. Nos quedamos con los ojos como chernes. La siguiente pregunta de Don Diamantino no se hizo esperar: “¿Y cuántos militares son aquí?” Respuesta: “Setenta”. Marara puede tener 5000 habitantes, pero cuenta con 70 militares, una barbaridad que nos habla del país en que vivimos donde la inversión en gasto militar es brutal.
 
De allí fuimos a Tete (voy a omitir mi paso por la Oficina de Turismo para declarar la artesanía que llevo, pues fue un episodio dantesco). Y a las dos de la tarde nos fuimos a Boroma. Están rehabilitando la misión las Comunidad Semillas del Verbo. Es una maravilla, porque están dando la vida, en una resurrección silenciosa, a una misión abandonada durante décadas. Disfruté de lo lindo y acabamos celebrando la eucaristía. Me pareció estar en otro mundo, pues la belleza del río Zambeze al atardecer en Boroma es un regalo divino.
 
Sin embargo, de este día destaco un encuentro. Cuando nos dirigíamos a Boroma vimos un camión, y a lo lejos distinguí una figura cada vez más especial en mi vida: el Padre Pío. En el camión, propiedad de la diócesis de Tete, venía el P. Sandro con otro señor, y habían pegado un cartel delante con algo escrito: Hospital móvil Padre Pío, y una foto suya. Don Diamantino me comentó que hay un voluntario que está por aquí trabajando en la salud de los pueblos. Por la noche, al llegar a la diócesis conocí a Pedro. Pedro es un señor eslovaco de Bratislava con una melena tan grande como su corazón. Irradia alegría, fe, entusiasmo por la vida, por la iglesia y por África, pero sobre todo por el Padre Pío. Estuvimos hablando del oro y del moro, pues es un excelente conversador. Fue jugador de fútbol y entrenador en la segunda división de fútbol de Eslovaquia. Tiene una hija de 9 años, aunque está separado. Actualmente trabaja como taxista, y se viene tres meses aquí para echar una mano. Nos contó que había llevado en el Hospital del Padre Pío a todos los niños de la calle que viven en Tete para darles un paseo a Boroma y jugar un partido de fútbol. ¡Increíble! Es todo corazón y entrega, y es de esas personas a las que les brillan los ojos de felicidad cuando cuentan sus historias de vida. Sólo podía dar gracias al escucharle. Yo estaba rendido de cansancio, pero el alma me pedía seguir con él charlando animadamente, así que estuvimos un buen rato de palique.



Tatenda! Qué lindo es Señor encontrar Pedros, nuevos Pedros como aquel que Tú llamaste para seguirte; hombres fuertes, emprendedores, entusiastas, llenos de fe y de amor por la humanidad caída, que buscan dinero donde no lo hay (pues lo gastan en el “Ministerio de Defensa”) para comprar medicamentos, para gasolina o para pagar personal médico en su asociación del Padre Pío… Gracias Señor por su lindo testimonio, por sus ojos brillantes hablando del Padre Pío, de los niños de la calle, del fútbol o de los curas que lo han visitado en Bratislava. Dame Señor el regalo de ser su amigo…

Enamorado de Mozambique y de África…

 

Songo, domingo 07 de mayo de 2023

No lo recuerdo bien, pero Bertold Bretch decía algo así: “Hay hombres que luchan un día y son buenos; otros luchan un año y son mejores; otros luchan muchos años y son muy buenos; pero los hay que luchan toda una vida… esos son los imprescindibles”. Hoy esta sentencia para mí tiene un nombre: Baba Alberto Font Castellà.
 
 
Veníamos de subir a la cruz del monte en el final de nuestra visita pastoral, muy felices por todo lo vivido esta semana con Don Diamantino, y al entrar en casa nos encontramos a Alberto preparando unos huevos fritos con delantal incluído. Alberto com sus 91 años y casi 66 vividos en Tete-Mozambique está hecho de otra madera.
 
 
 
El impacto fue tan bonito que todos comenzamos a reír, y algunos jóvenes le sacaron fotos, o se hicieron fotos con él al verlo cocinar. Fue la guinda del pastel. Es indescriptible lo que se puede aprender com un hombre así: espiritual, servicial hasta limites insospechables, cariñoso, firme en sus convicciones, entregado pastoralmente, enamorado de Mozambique y de África… Lo que el Papa Francisco llama “el santo de la casa de al lado”, pero con la dicha de que yo lo tengo en casa.
 
No sé si algún día me animaré a escribir sobre él, porque me falta tiempo, pero sería una pena que una vida tan plena, tan humana, tan de Dios, pueda caer en el olvido.


Tatenda! Acabó hoy la visita pastoral del obispo con una fiesta por todo lo alto, pero sin duda alguna, me quedo con la foto grabada en mi retina de este MISIONERO sirviendo vestido de Máster Chef a sus compañeros que venían cansados de subir una montaña. Señor, sé muy bien cómo lo cuidas y cómo él te ama, y también sé que ese amor mutuo será para toda la vida.

miércoles, 22 de marzo de 2023

BREVE TRIOLOGÍA 3 " NO SABEMOS QUIEN ES..."


 Songo, lunes 20 de marzo de 2023

 

 

Desde las 7 de la mañana salimos para la cárcel a buscar a los presos que irían a cavar la fosa. Esta prisión es diferente, tan diferente que los 5 presos se montaron en nuestro coche sin ningún funcionario de prisión, y nos fuimos solitos al cementerio.

 

Yo había cogido dos palas, dos sachos, un hacha y dos baldes para que pudiesen abrir la tumba. Con nosotros también fue Julio Adolfo que es el animador de la comunidad Mártires de Uganda, y dos familiares de Eufrasio para elegir el lugar donde cavar. Al llegar al cementerio nos enteremos que Eufrasio sería enterrado junto a una hermana que había fallecido hace unos años, y que era menor que él. Acabamos por escoger un terreno entre su hermana y un sobrino. Adolfo y yo nos fuimos y dejamos a los presos cavando, para prepararles el desayuno, porque la recompensa de los presos es la comida. De hecho, los presos que son elegidos para este trabajo son los que la prisión premia por su buen comportamiento.

 

Una vez en mi casa les preparé bocadillos y té, mientras que Adolfo les preparó xima y pescado. También tuve que escoger ropa mía para poder vestir a Eufrasio, pues la familia no tenía nada. Regresamos al cementerio y les entregamos el desayuno. Habían cambiado de lugar porque encontraron una gran roca, y abrieron una segunda fosa al lado de la primera.

Le entregué la ropa a la familia que estaba dando un baño y preparando el cuerpo de Eufrasio. A las 10H:30 ya estaba preparada la tumba y también el difunto, así que me fui al hospital para rezar con la familia. Él no era católico, su madre es bautizada en la iglesia Metodista, pero creo que no es asidua a su iglesia y acabamos un grupito de católicos rezando por Eufrasio, mientras su madre no paraba de llorar.

Nos fuimos al cementerio de Canchenga con solo dos coches, el fúnebre y el mío. Allí rezamos, enterramos a Eufrasio y luego llevamos a los presos de nuevo a la cárcel. Un entierro muy triste, y todos los entierros lo son, pero las circunstancias lo hicieron aún más fúnebre y doloroso.

 

 

Tatenda! Por toda la gente que nos ayudó: los presos, los del hospital, la comunidad Mártires de Uganda, etc… para por lo menos dar un poco de consuelo a esta madre que nunca olvidará al hijo de sus entrañas, y al que ya perdonó todos sus pecados, para que ahora Tú lo recibas limpio en tu Reino… “Vengan a mí los que están cansados y agobiados que yo los aliviaré”… “Entren, benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y fueron a verme…” Señor, Tú hoy eres Eufrasio que ha venido a nuestras vidas para hacernos sentir la injusticia de esta humanidad, y para que nunca olvidemos solidarizarnos con el hermano que sufre.

BREVE TRIOLOGÍA 2 " NO SABEMOS QUIEN ES..."

 

Songo, domingo 19 de marzo de 2023 San José, esposo de María

 

Tanto en la misa de ayer sábado como en la de hoy domingo, informé de lo sucedido a toda la asamblea con la esperanza de que alguien conociese a este señor, pero inicialmente todo fue infructuoso. Sólo a eso del mediodía comienzan a llegar informaciones de personas que lo habían visto rondar por esta zona del Planalto los días anteriores, pero nadie sabía su identidad.

 

Por la tarde, un guarda de seguridad privada me dice que se había encontrado con un señor en muy mal estado (con vendas en la cabeza y que casi no hablaba) y que le dijo que se llamaba Florentino. Luego descubrimos que le había engañado, pero fue una pista para descubrir su identidad, pues Florentino era su hermano. Sobre las 18H ya se supo quién era el hombre desconocido: Eufrasio (que curiosamente significa “el que habla bien”), natural de Nhandoa, y que había huido del hospital donde estaba ingresado (de ahí las vendas que tenía en los brazos y en la cabeza).

 

El cerco se iba cerrando, hasta que finalmente, a eso de las 20H:00 apareció su familia. Todo un poema de pobreza. Su madre no paraba de llorar mientras contaba la historia de su hijo, que la hizo sufrir hasta límites insospechados. Ella no tenía nada: ni ropa, ni dinero, ni casa… nada. Me pedía que me hiciese cargo de su entierro, porque no tenía ni siquiera ropa para su hijo difunto. Nos contó que es la tercera mujer de un hombre que la hace sufrir y que se ha desentendido de este hijo. Eufrasio deja tres hijos pequeños.

Siento que puedo describir lo que pasa, pero no las emociones que me asaltan al ver una historia más de sufrimiento de este pueblo. Llamé a la cárcel para pedir un grupo de presos para cavar su tumba, y llamé al hospital para tramitar un cajón de beneficencia y el transporte del cuerpo al cementerio. Nos despedimos con una amargura que aún ahora me cuesta digerir.

 

 

Tatenda! ¿Cuánto puede llegar a sufrir una madre? ¿Cuánto dolor cabe en un corazón destrozado por tantas cuchilladas? Estoy sin palabras… sólo las lágrimas me ayudan serenar el corazón. Mañana estaremos desde muy temprano con esta familia, con esta madre sin consuelo y rota porque se preguntará qué hizo mal para todo acabase así. Ella estuvo varios días buscándolo y no lo encontró. Nos contó que en una ocasión Eufrasio le dijo que vendría a la Iglesia para morir en manos de los padres, y así lo hizo. En nuestras manos que son tus manos: nuestras manos al servicio de tus manos de Madre.

BREVE TRIOLOGÍA 1 " NO SABEMOS QUIEN ES..."

 

Songo, sábado 18 de marzo de 2023

 

Venía de Chitima muy cansado de una reunión maratoniana de la vicaría que comenzó a las 09H:00 y sólo nos levantamos a las 14H:30 para comer y salir pitando para la catequesis. Llegamos a Songo eran las 16H:15 más o menos, y estaba todo el patio de la iglesia a reventar de niños y jóvenes, por lo que entré despacito y vi junto a una sala unos policías. Pensé que estaban allí para dejar o recoger a sus hijos, así que seguí hasta mi casa para aparcar el coche, sin saber que ya había comenzado un suceso de terror de los que sólo pasan en África.

 

No hice sino bajar del coche y ya tenía a un catequista a la puerta, que me saludó para luego comunicarme lo sucedido: un catequista abrió la puerta de la sala 13 y se encontró a un hombre ensangrentado tirado en el suelo, rodeado de sus propias heces y orines. Los catequistas llamaron urgentemente a la policía y ésta cuando llegó quería llevarse detenido al catequista por secuestro. Hubo mucha tensión, pero lo urgente era llevar al hombre desconocido al hospital porque estaba muriéndose.

 

 

Yo me fui directo al hospital para ver al enfermo, y me quedé de piedra. Un hombre cadavérico, con suciedad de meses sin ducharse y en estado crítico. Estaba tan mal que ni hablaba, y nadie sabía quién era. Le dejé al enfermero mi número de teléfono por si pasaba algo. Venía cansado, pero los nervios me hicieron olvidar la paliza de la reunión y del viaje.

El tiempo se me echó encima y vine directamente para la misa, pero no se me quitaba la imagen de aquel hombre agonizante, y mi cabeza daba vueltas sobre cómo había podido entrar en aquella sala y cuánto tiempo podía llevar ahí. Pues el aspecto del cuarto era como si estuviese allí desde hacía días. Después de la misa llevé a las monjas a su casa y veo una llamada desconocida: me informaban desde el hospital que el señor había fallecido. Me quedé de piedra. Así mismo me fui directamente a la policía para comunicar lo sucedido y me sorprendió que no mostrasen interés ninguno.

 

Tatenda! No sabemos quién es este hombre de unos 30 años; no sabemos cómo entró en aquel cuarto ni cuánto tiempo llevaba agonizando en soledad; no sabemos qué hacer ahora después del shock y qué pasará en estos días que siguen. Todo está en tus manos… él está en tus manos. Creo firmemente que vino a la iglesia para buscarte a Ti en su momento final… y ya te encontró. DEP

jueves, 9 de marzo de 2023

Es imposible describir con palabras lo que se siente allí

 

Songo, domingo 05 de marzo de 2023

 

            Los contextos diferentes hacen que las mismas experiencias sean muy diferentes. Hoy simplemente me fui a dar un baño con las niñas en una naciente de agua que baja por las montañas. Cuando estábamos en el tiempo de COVID hacía lo mismo con los otros ocho niños y niñas que estaban entonces en el internado: Yuri, Sarita, Jacinto, Ana Bela, Gerito, Florinda, Estélio y Calimo. Después de que pasan las lluvias, las montañas continúan manando agua durante meses, así que me voy con ellas a Caliote y allí pasamos la tarde.

 

            A simple vista es un paseo, con baño en el río. Sin embargo, para ellas y para mí es mucho más. En primer lugar, es de las pocas veces que estamos en plena naturaleza disfrutando de la creación. Es imposible describir con palabras lo que se siente allí: el agua a raudales; árboles y arbustos que nos envuelven; el silencio roto por el río; los pájaros, las libélulas y otros bichitos revoloteando por todas partes; las niñas todo el tiempo gritando de alegría… y yo con el corazón a cien, sentado observándolo todo.

 

            En África no está bien que un sacerdote esté en pantalón corto, y confieso que me da un poco de vergüenza, pero era la única manera de que se metieran en el agua. Una vez que rompí esa barrera, todo fue una gran fiesta que duró más de una hora. Me dio pena sacarlas del agua porque se lo estaban pasando pipa. Pude ver que las niñas de aquí son idénticas a las canarias, pues aún estando tiritando de frío, no quieren salir del agua y dejar sus juegos infantiles.

            Con nosotros estaba una joven cuidadora, Ebinete, y eso me hacía sentir un poco más seguro, porque las niñas corren sobre las piedras resbaladizas como auténticas gotas de agua, mientras que yo iba dando cada paso como si me fuese a caer una y otra vez. Me hacen sentir viejísimo, pero también muy feliz.

 

Tatenda! Señor, hoy puedo decir que he gozado como un enano. Las niñas necesitan espacios de libertad, de alegría desbordante, de juegos en el agua, de contacto con la naturaleza… porque en todos esos lugares estás Tú.

miércoles, 1 de marzo de 2023

Él solito vino a mi casa para abrirse camino en la vida

 

Songo, lunes 13 de febrero de 2023

 

            Edú estaba esperándome sentadito en el garaje. Inicialmente no lo reconocí, porque ya hacía mucho tiempo que no lo veía y a esas edades cambian mucho. Ya tiene unos 14 años. Su historia es dura, pues hace dos años se murieron su padre y su madre, y sus abuelos fueron a Changara y se lo trajeron a él y a su hermanito pequeño Ide, mientras que los mayores se quedaron con otros familiares.

            El año pasado fue toda una gimnasia poder matricularlo porque llegó fuera del plazo de matrícula, y para ponerlo todavía más difícil, su nombre en la documentación de la escuela (Esaquiel) no coincidía con el de su inscripción en el registro (Edú). Después de solventar ese problema lo matriculamos y acabó el 7º curso.

            Cuando se levantó vi que tenía su expediente escolar en las manos, así que después de saludarlo, le pregunté qué quería. Me dijo que quería matricularse en el instituto. Nos subimos al coche y fuimos conversando por el camino. Le pregunté por sus abuelos y me dijo que ambos están en el campo (aquí debo explicar que, para tener una buena cosecha, todos los agricultores en el tiempo de lluvias, permanecen en sus tierras porque son arrasadas por los monos, y se quedan allí día y noche). Le pregunté si les habían dejado comida y me dijo que la harina que les dejaron se había acabado, pero que ellos comían en casa de los vecinos.

            En la escuela secundaria me recibió el director y me dijo que la matrícula había finalizado el día 21 de enero, y que estaban con una media de 85 alumnos por clase en octavo curso. Inmediatamente pensé en mis hermanos, si tuviesen que dar clases con toda esa multitud de chiquillos. Le pregunté a Edú porqué no había venido antes, y me contestó que estaban en Changara (a unos 150 km) y que no tenía dinero para el transporte, y por eso se tuvieron que quedar más tiempo hasta que consiguieron dinero para pagar la guagua.

El director de la Escuela Secundaria de Songo me dijo que fuese a la Escuela Primaria Creadora del Hombre Nuevo, donde tienen salas anexas, para ver si allí estaban en mejores condiciones y así poder matricularlo. De nuevo al coche, y de nuevo charla con el director de la otra escuela. El panorama era el mismo o incluso peor, porque ni siquiera tienen suficientes profesores. Él mismo llamó a la directora de la Escuela de Canchenga, para plantearle el caso, porque también allí han creado otra sala anexa de la Escuela Secundaria de Songo. La directora aceptó a Edú, y aprovechó para pedirle al director más profesores para su escuela porque tienen todos los primeros con más de 80 alumnos, teniendo en cuenta que es su primera vez en la escuela y los niños y niñas no tienen hábitos adquiridos, ni siquiera han cogido un lápiz en su vida. Yo escuché la conversación mientras respondía interiormente a mis preguntas sobre la nefasta calidad de la educación en Mozambique.

            De allí nos fuimos a Canchenga donde, después de pagar unos dos euros, recogieron sus papeles y quedó matriculado. En el coche le volví a preguntar a Edú por su hermanito Ide que ya tiene 6 años. Me dijo que está matriculado en la Escuela Primaria de la Libertad, donde están las niñas del internado, pero que no ha ido a la escuela porque no tiene cuaderno, ni lápiz ni uniforme. Edú tampoco tenía nada, así que nos fuimos directamente a un taller de costura para que le hicieran dos uniformes. Mañana vendrá otra vez con su hermanito para resolver la cuestión de uniformes y material escolar.

 

            Tatenda! Edú es uno de tantos niños mozambiqueños. Un niño sin padre ni madre, con sus hermanos dispersos, viviendo con sus abuelos en la extrema pobreza y ahora solitos día y noche, teniendo que comer en casa de los vecinos -que muestran su gran corazón-, sin material para la escuela y con la ropa que era un poema… Miré sus notas del año pasado y sentí que lo aprobaron por obligación, pues el ministerio de educación exige un altísimo número de aprobados. Hoy te doy gracias porque en medio de todo esto, él solito vino a mi casa para abrirse camino en la vida, para poder seguir estudiando, para poder seguir creyendo en la vida, apostando por su futuro. Es un niño, pero sabe luchar por él y por su hermanito. Dales tu fuerza para que nunca dejen la escuela, y dame sabiduría para poderlos acompañar en libertad.

viernes, 17 de febrero de 2023

Me quedo impresionado de la fortaleza de estas niñas

 

Songo, jueves 09 de febrero de 2023

Cumpleaños de la enfermera Rosa Joel

 


 Ayer me llamó mucho la atención ver como Eva salía una y otra vez de la iglesia para vomitar. Estábamos en la misa, y habían venido todas las niñas, además de Fátima e Ebinete, porque era el cumpleaños de Dª Rosa que es muy amiga de ellas. Siempre que Eva salía, detrás la seguía Ebinete, y después de unos minutos volvían a entrar en silencio, al igual que salieron. 

 

 Por la mañana, yo había estado en el internado y estuve con Eva y con Patricia, que habían ido al médico y no a la escuela. Las dos dieron positivo de malaria. Yo les hablaba dándole ánimos y gastándole bromas, pero ellas sólo me miraban, casi sin expresión en sus rostros.

 Hoy regresé al internado y ya son cuatro las enfermas: Eva, Patricia, Sara y Chorida. La escena se repitió: yo les hice carantoñas y bromas, pero ellas sólo me miraban. 

 

 

 Tatenda! Me quedo impresionado de la fortaleza de estas niñas, porque no lloran, no muestran su dolor, no se quejan… Incluso me contó Fátima que Eva lleva mala dos días, pero ella sólo lo supo ayer, porque cuando tenía ganas de vomitar se iba sola y vomitaba sin decir nada hasta que sus amigas la descubrieron. Creo que nunca llegaré a conocer esta cultura, este pueblo tan duro, tan fuerte ante el dolor… por eso te pido que me abras bien los ojos y el corazón para sentir su dolor aunque ellas no lo manifiesten y poder así anticipar su cura.

domingo, 12 de febrero de 2023

Comienzo una nueva andadura más paternal en esta parroquia

Songo, jueves 01 de febrero de 2023

 

    Tres jóvenes me vieron salir de mi casa y vinieron corriendo hacia mí y gritando:

“¡Padre, padre!”. Yo estaba con prisas porque ya faltaba poco tiempo para la misa. Ellos son tres monaguillos de la parroquia: Helder, Marinho y Moveta. Tres adolescentes muy activos y que venían sonriendo muy felices. Me detuve los saludé y les pregunté: ¿Qué tal están? La respuesta no se hizo esperar: “Bien, vinimos sólo para saludarlo”. 

 

 

 Nosotros llegamos ayer bastante cansados, y yo quizá un poco acelerado porque se me viene encima todo el curso pastoral y no tengo casi nada preparado. Toda esta mañana he estado atendiendo “urgencias” porque me llovían las llamadas, las visitas y los mensajes pidiendo esto y aquello, para el internado, para las escuelas, para los albañiles, etc… Así que cuando se me acercaron estos chiquillos sentí como si el mundo se parase por un momento.  

 

 

Ellos estaban muy felices y se les notaba de lejos. He pasado unos quince días fuera y ellos sentían la alegría del regreso, como cuando un padre vuelve a casa después de un tiempo fuera. Me sentí querido y agradecido por este sencillo gesto, y me di cuenta que la vida se detiene cuando te encuentras con alguien; el tiempo se detuvo y nos regaló un instante de plenitud.


Tatenda Baba! Aquí a los curas nos llaman “padre”, y hoy estos jóvenes me hicieron sentir que en verdad soy un padre, y que ellos son mis hijos. Estos chicos con su espontaneidad juvenil me han ayudado a conocerme un poco más, a saber quien soy para ellos. Oiga cientos de veces al día que me llaman “padre”, pero hasta ahora creo que sólo me sentía cura. Hoy puedo decir que comienzo una nueva andadura más paternal en esta parroquia que Tú, Padre Bueno, me has confiado.

 

viernes, 10 de febrero de 2023

Todo un regalo indescriptible


 



Livingstone-Zambia, sábado 28 de enero de 2023

 

            Intentar describir un milagro es imposible. Intentar expresar una emoción desbordante es cosa de los grandes genios de la literatura, por eso sé que todo lo que yo pueda expresar en estas líneas jamás podrá reflejar lo vivido hoy, por tercera vez, en las cataratas Victoria (Victoria Falls, Mosi oa Tunya).

            No fuimos todos, porque Arnaldos y Floro ya no pueden caminar mucho tiempo debido a la edad avanzada, aunque luego por la tarde se unieron en la visita al parque de animales.

            Las Victoria Falls tienen un nombre menos conocido, pero que expresa mejor su identidad: Mosi oa tunya, que quiere decir, “el agua que ruge”. El Dr. Livingstone le ponía a todo el nombre de la reina de Inglaterra (Lago Victoria, Victoria Falls, etc…), pero los Tongas supieron nombras a estas cataratas como lo que verdaderamente son: un rugido de agua. Estar allí es estar envuelto para la vida, sentir la naturaleza en estado puro, pues han sabido respetar el entorno sin casi tocarlo para que se pueda disfrutar de la naturaleza en bruto.

 

            El rugir del agua, el agua te baña, el arcoíris permanente, el basalto negro azabache, la vegetación exuberante, los caminos tortuosos y resbaladizos, los pajaritos, los monos paseando… todo un regalo indescriptible y que te invita a sumergirte en el silencio, anonadado por tanta belleza creada no por manos humanas, sino muy divinas.

 

 

            Tatenda! Estaría horas y horas escribiendo y contemplando esta maravilla tuya, Creador de la Naturaleza; pasaría horas y horas en silencio admirado y agradecido por esta agua que ruge mientras recorre el río Zambeze, bañando y dando vida a todo lo que encuentra a su paso… La historia cuenta que Livingstone se quedó desmoralizado al ver las cataratas porque imaginaba que el río Zambeze sería navegable de principio a fin, pero se encontró con su planes truncados… Hoy este rincón perdido del África Austral sería, sin duda alguna, el lugar más bonito del mundo, si Tú no hubieses creado nuestras afortunadas islas Canarias.

sábado, 21 de enero de 2023

¿Cómo podrían estar alegres?

 

Songo, viernes 20 de enero de 2023

 

       

     Cuando llegué al río confieso que el corazón me latía más rápido que de costumbre. Bajé llevando a los profesores que hoy acabaron su formación, y con el propósito de recoger a las niñas del internado. Por un lado, la alegría de haber acabado con éxito este curso para nuestros maestros de Mulumbua y Chodzi, y por otro lado, la alegría de volver a ver a las niñas que tantas alegrías me dieron el curso pasado.

 

 

            Al llegar las encontré sentaditas esperándome. En Songo estaba cayendo el diluvio universal y, sin embargo, en el río Zambeze no caía ni gota. Así que ellas no se habían mojado mientras me esperaban. Sus caritas se iluminaron cuando vieron el coche. Al parar las saludé una a una y me sonreían. Les pregunté si querían ir a Songo y me dijeron que sí. Las subimos al coche y nos fuimos.

 

 

            Una vez en Songo, entramos en el internado y se sentaron en silencio. Sus rostros ya no eran los mismos, pues estaban tristes, muy tristes. Victorina comenzó a llorar, aunque sólo fueron 10 minutos (el año pasado estuvo llorando casi una semana); luego, lagrimeó Verónica porque le dolía la barriga, Eva se quejó del pie y Chorida no mostró su linda sonrisa… Después de unos treinta minutos decidí irme y dejarlas solitas con Fátima.

 

 

 

   Tatenda! Yo las esperaba felices, alegres… ¡qué iluso! Son niñas que han dejado atrás a sus madres, a sus padres, a sus hermanitos, a sus primos, sus campos, sus juegos, su luna llena, sus gallinas y sus perros… ¿Cómo podrían estar alegres? También yo me entristecí con ellas, me uní a su dolor… aunque sé muy bien que esta pequeña cruz la llevaremos juntas y será parte del triunfo final, el triunfo de la educación, de la libertad, de un futuro más digno, más igualitario, más humano y… divino.

viernes, 13 de enero de 2023

Cuánto sufrimiento para una criaturita de tan tierna edad

 

Songo, jueves 12 de enero de 2023

 



Si yo dijese Leonel, todos pensaríamos en Mesi… Sin embargo, a partir de hoy,  Leonel para mí son otros ojos… Los ojos de un niño de 10 añitos que vino hoy con su madre y su hermano para pedirme unas gafas. Me quedé impresionado al verlo pues sus grandes ojos están recubiertos de una especie de cataratas enormes, además de manchas blancas que le impiden ver. En sus manitas mantenía una pequeña toallita con la que se secaba las lágrimas que le salen continua y espontaneamente.

Su madre me contó la historia del niño que quiere estudiar, pero no puede leer. Ha insistido durante años al Director de la Escuela del Barrio de la Unidad, pero que si “la pandemia” y que si “tenga paciencia” y el niño ahí sigue sin poder leer ni escribir, y para colmo aguantando a una profesora que le dice que su hijo no aprende nada y que lo pasan de curso para no desanimarlo. A Leonel lo operaron en Malawi, primero de un ojo y luego del otro. Parece ser que la primera operación salió bien, pero en la segunda casi pierde el ojo derecho. Anita, su madre, me decía que se pasó todo el tiempo pidiéndole a Dios que no perdiera el ojo pues se le hinchó como un globo.

 

 

Cuánto sufrimiento para una criaturita de tan tierna edad, queriendo jugar com otros niños, queriendo correr y queriendo aprender… Anita me dijo que Leonel había dicho en una ocasión que quería aprender para luego enseñar a otros niños como él. Se me partió el corazón cuando me dijo eso.

Inmediatamente llamé a Miguel en Tete para saber cual debe ser el procedimento para entrar en la escuela para “Deficientes visuales” de Tete. Miguel me atendió y me abrió puertas. Me dijo que lo mejor es traer un documento de Acción Social para que tenga posibilidad de entrar en el internado, pues ya la matrícula se cerró. Hablé con la Directora del Hospital y me dijo que ella misma haría el documento, así que mañana haremos todo lo posible para que la próxima semana podamos matricularlo en la única escuela de la provincia que podrá hacer frente a su educación.

 

Tatenda! Todo comenzó en Ingenio, cuando un grupo de Cáritas decidió enviar a Mozambique unas cajas de gafas, sin otra pretensión que ayudar a quienes no pueden comprar gafas graduadas o de sol… Y mira por donde, que un niño llamado Leonel toca a mi puerta para pedir unas gafas, y si Dios quiere se llevará un porvenir, la posibilidad de estudiar… y quizá un día ser también profesor de otros niños y niñas que como él, no se quedan lamentándose de su enfermedad sino buscando formas de integrarla para después poder ayudar. Por estos niños que evangelizan y limpian mi mirada… Gracias, Señor.

viernes, 6 de enero de 2023

Los pobres dan sentido a mi presencia en África.

 Songo, sábado 31 de diciembre de 2022

Cumpleaños de Pepita Cabeza M. y de José Manuel Pérez G.

 

          


 

 Cuando ya el año tocaba a su fin, y pensando que nada nuevo ocurriría este día, surgió una emergencia. Manuela me llamó por teléfono diciendo que había una familia de siete hermanos que habían sido abandonados por sus padres, y que querían visitarlos. Así que, como no tenían coche me dispuse a acompañarlos para conocer de cerca la situación.

 

 

 

            Se te cae el alma al suelo cuando ves estas realidades. En verdad, la mayor tiene ya 20 años y dos niñas pequeñas a las que su padre biológico no acepta, así que ella vive con sus hermanos más pequeños. Viven en una casa de un señor que se las ha dejado porque él ya no vive por aquí, y así por lo menos alguien cuida de ella. La casa estaba abandonada y está en pésimas condiciones por fuera, así que no quiero imaginar cómo estará por dentro.

            Los niños se mostraban simpáticos. La hermana mayor se gana la vida “haciendo mechas”, es decir, colocando trenzas postizas a sus clientes, y por cada trabajo cobra 150 MZN (unos dos euros). Con ese dinero compra algo para la casa y así van sobreviviendo, … nunca mejor dicho.

            Con todo el cariño del mundo les dejamos allí algo de comida, carne, espagueti, sal, aceite… y muchos chupa-chups, que fueron como un regalo de Reyes.

 

            Tatenda! Llevamos años visitando familias y viendo pobreza, pero siempre aparece alguna familia que te pone los pies en la tierra. Sus sonrisas tiernas me alegraron el último día del año. Los pobres dan sentido a mi presencia en África, porque Tú estás presente en ellos; ellos son nuestra Navidad, los que nos llevan a Ti… Me sentí un pastorcito más visitando el portal, para verte, para adorarte, para quedarme prendido de Ti. Gracias por este último regalo de tu presencia en este último día del año.

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sábado, 31 de diciembre de 2022

La pobreza extrema de sus padres me impactó.

 

Songo, martes 20 de diciembre de 2022

3º Aniversario de la consagración de Estrella Arjomil Soto

 

 

 

 

 

Martes, miércoles y jueves hemos programado visitas a las familias más pobres con el objetivo de visitarles y llevarles algo para comer durante este periodo navideño. Es una forma muy africana de vivir la navidad: visitar, ir al encuentro de las personas que queremos y, de hecho, noto en cada visita que este grupo de Cáritas tiene un gran amor por las familias más necesitadas. 

 

 

Así lo demostraron en Chidindi donde visitamos al señor Antonio Fadissoni, a quien conocimos hace años y que vive en condiciones paupérrimas. En los años 20192020 pensábamos que moriría porque estaba extremamente delgado, no hablaba, no se duchaba y estaba en la absoluta indigencia. Vivía en una casa de un único cuarto de unos 3 metros cuadrados, que le dejó un señor a cambio de cuidarle sus cabritos. Hace un mes Antonio le pidió al dueño del cuarto que le diese algo de dinero por ese trabajo. La respuesta del Sr. Bruno (dueño del cuarto) fue arrancar el techo de la estancia y dejarlo en la calle. Al oír la historia nos quedamos a cuadros: ¡cuánta maldad pode albergar el corazón humano! Sin embargo, el grupo allí presente comenzó a buscar una solución a este grave problema, pues allí no dejan construir nuevas casas, y encontramos algunas alternativas que debemos estudiar mientras él se queda en casa de un vecino que lo ha acogido en su casa. 

 

 

 

 

En Sorefame visitamos a una familia con una niña preciosa. La pobreza extrema de sus padres me impactó. Hace un tiempo le habíamos llevado ropa, pero se la robaron toda al día siguiente. La niñita de un añito estaba en brazos de su madre, y a mí me parecía que era el Niño Jesús, sin embargo, ellas notaron en seguida que estaba desnutrida. Rápidamente, convencieron a la madre para que mañana la llevase al hospital y le dieron el dinero del transporte de ida y vuelta. Las mujeres tienen otra mirada… 

 

 

 

Tatenda! La maldad y la bondad se encuentran y siempre vence la bondad. Lo he visto hoy en este grupo de mujeres jóvenes de Cáritas parroquial, porque ellas han vencido la injusticia de Bruno y el hambre de esta pequeñita, que tenía carita de tristeza, aún siendo muy linda. Gracias Señor porque Tú estás en el corazón de estas mujeres que dan a luz la esperanza, la solidaridad, el amor, la caridad y en ellas naces haciendo realidad una nueva Navidad.

jueves, 29 de diciembre de 2022

Creo que no me necesitaba a mí, sino a Ti

 

 Songo, domingo 18 de diciembre de 2022

 

 Intento siempre reflejar lo más significativo del día, o lo que más me ha tocado el corazón, porque éste es un diario de oración, de contemplación del paso de Dios por mi vida. 

 Una joven se me acercó al terminar la misa y me pidió cinco minutos para hablar. Tuve tanto azar que no paraban de venir personas para hablar de diferentes asuntos, así que la joven tuvo que esperar pacientemente. Cuando ya todos se habían ido, nos sentamos frente a frente en unos bancos de la iglesia.

 La joven de 23 años, a la que no pregunté su nombre, comenzó a llorar diciendo: “Padre, sólo he venido para pedirle un consejo” Y comenzó a contarme su historia que, hasta hace dos años, era una linda historia de vida. Sin embargo, todo se truncó cuando comenzó a vivir con su novio, que desde el principio la traicionó con otras mujeres. Ella siempre le perdonó porque estaba embarazada y pensaba en su futura niña, mientras él la engañaba una y otra vez diciéndole que no volvería a hacerlo.

 La gota que colmó el vaso fue en estos días, pues ella se fue a Tete y una de las amigas de su novio se quedó con él, en su propia casa, esas dos semanas que ella estuvo fuera. Sin parar de llorar me preguntaba: “¿Qué debo hacer? ¿Lo debo dejar o no?” Después de escucharla con atención hasta que dejó de hablar, no me tembló la voz para aconsejarle que se fuese con su hija a casa de su madre y comenzase una nueva vida muy lejos de él. Sin embargo, lo que interiormente me preguntaba era otra cosa: “¿Por qué necesitaba el consejo de un cura para tomar una decisión que estaba cantada? ¿Cuánto miedo le tendría a él, cuántas cadenas la estarían sujetando, cuánta violencia estaría sufriendo en su interior?...” Claro, los torturadores, los esclavistas, los machistas inhumanos, los secuestradores de vidas, los carceleros de mujeres… crean todo un ambiente de inseguridad alrededor de sus víctimas para que “siendo libres”, no tengan libertad. 

             

Tatenda! Fue la primera vez que la vi. No sé quién era. Creo que no me necesitaba a mí, sino a Ti, y por eso vino a mí, porque te buscaba, buscaba Tu Palabra, tu aliento, tu fuerza. Esta joven y yo no nos conocíamos, pero ella me abrió su corazón, como quien se lo abre a su madre, y por eso sé que lo que en el fondo quería era conocer tu Voluntad. Estoy seguro de que hablé en tu nombre, allí junto al sagrario, con tu presencia amorosa y tierna, dándole alas para retomar el vuelo… Vuela amiga, vuelen amigas y no tengan miedo a quienes pueden matar el cuerpo, pero nunca podrán encerrar sus almas.

sábado, 17 de diciembre de 2022

Ser enterrado en la tierra africana que pisamos

 

Cumpleaños de Juan Andrés Sánchez González



Alberto quería estar en el entierro de Manuel dos Anjos pues se conocían desde hacía más de 40 años. Así que nos fuimos con las monjas y tres acólitos a Chitima para estar en el funeral y en el entierro. El sueño de todo misionero, creo yo, es morir y ser enterrado en la tierra que te acogió y ahora te acoge hasta lo más profundo y para siempre. La tierra que tu cuerpo hará germinar, como agradecimiento por toda la vida recibida.

 

 

 

 

En el funeral estuvimos presentes los mismos de ayer: obispo, pe. Constantino, combonianos, diocesanos, oblatos, los del IEME (aunque Paco y Manuel llegaron al finalizar la misa, porque pensaron que era a las 10H:00) y un grupo grande de fieles. La misa fue en el alpendre, y al acabar nos fuimos al cementerio de Chitima.

 

 

Allí ya tenía cavada su fosa, muy cerquita de la Hna. María (una religiosa de las Misioneras Hijas del Calvario, española), y casi al final nos bañó una lluvia fina que sentimos como bendición de Dios por su vida.

 

Tatenda! Ser enterrado en la tierra africana que pisamos con tanta alegría, es el mejor regalo para cualquier comboniano y para cualquier amante de África como es mi caso. Es el culmen de una vida, como lo fue para Pedro Casaldáliga su entierro junto “al río mas lindo del mundo”, el río Araguaia. Descansa en paz, Manuel y que los espíritus de los antepasados nyungwes te acompañen al corazón de Dios, a quien tú amaste y serviste en tierras africanas, las mismas que hoy te reciben con delicadeza y respeto.