jueves, 18 de diciembre de 2014

Aquí todo son productos de primera necesidad





Missão, sexta-feira 05 de Dezembro de 2014

                Mi oración es el agua que ahora salta inundando nuestra sequía. Mi oración son las “andorinhas” que cantan en la noche dando música al universo. Mi oración es el viento que mece los árboles y calma el calor de los hogares en un día muy caliente. Mientras ellos rezan en la capilla, yo estoy aquí fuera sintiendo el agua, el viento y los pájaros, y dándote gracias Señor por este día.
                Dos veces fui a llenar el tanque de agua a la casa de las Hermanas (2000 litros). Durante el primer viaje aproveché para redactar con Pepita el documento privado que acredita la propiedad de su terreno, y durante el segundo viaje fui a la reunión de las legionarias de María.
                El día lo comenzamos con la misa, y al terminar fui a llevar cemento a los albañiles que están haciendo bloques en el río. Luego tuvimos que resolver el problema de la rueda que Paco “destrozó” ayer literalmente.
                Un momento hermoso del día fue cuando les di a los albañiles su khisimusi, es decir, su cesta de Navidad: un saco de arroz, un saco de harina, aceite, hojas de té, azúcar, mermelada, mantequilla, desodorante, detergente para la ropa, galletas, espagueti, caldo… Se fueron felices y bien cargados. Aquí no hay turrones, ni jamón, ni peladillas, ni almendras rellenas, ni cava… aquí todo son productos de primera necesidad. Es la cesta navideña de los pobres. Me lo agradecieron uno por uno. Yo los imaginé llegando a su casa cargados con su “cesta”, igual que mi padre y mi madre llegaban con su cesta de Navidad. Me emociona sólo recordarlo.

                Ni bongile! Mi oración es también la alegría de los albañiles tras una semana agotadora en la que han avanzado mucho su trabajo, y ahora regresan de manos llenas a sus casas, sabiendo que esta Navidad sus hijos no pasarán hambre.

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