martes, 29 de enero de 2019

Esas «Últimas», algún día, sean las Primeras.


Songo, segunda-feira aos 7 de janeiro de 2019

       

     Quizá la única novedad de este día, sea haber recuperado internet, lo cual agradezco infinitamente porque para mí es una herramienta básica de comunicación. Por la tarde estuvimos visitando a dos señoras enfermas. Una de ellas me dio mucha pena, porque se había quedado hemipléjica por un ictus y también perdió el habla, así que a todo nos respondía con señales. Debe ser muy duro vivir así.
            También estuve un ratito con las jóvenes del internado. Estudian 8º curso y no saben la tabla de multiplicar, y prácticamente no hablan portugués. Me da mucha pena, porque Alberto sólo se preocupa de que coman y duerman, y no consigue ir mucho más allá, aunque quizá ya sea mucho pedir a su edad. Una de las chichas se llama «Última». Vete a saber por qué.




Tatenda! En la eucaristía de cada día recuerdo a Pino de Teror, porque su esposo Javier me ha pedido que lo haga así durante un mes. Y realmente es una sensación muy extraña, porque de alguna manera siento su presencia alegre entre nosotros. Pino, te pido que intercedas por Última, para que se cumpla aquello del Evangelio y esas «Últimas», algún día, sean las Primeras.

1 comentario:

Unknown dijo...

Eso es bueno, manolin