jueves, 7 de marzo de 2024

La escuela es muy pobre, porque es la que consiguieron hacer con palos y paja

 Chiringa, lunes 04 de marzo de 2024 

 

 Me resulta muy difícil expresar todo lo vivido en este día, debido a la intensidad de las emociones. Siento que inaugurar la escuela de San Mateo de Chidengule ha sido el primer paso para sacar de la prisión del analfabetismo a un pequeño pueblo, ha sido como poner un poco de luz a niños y niñas que sólo tienen como horizonte trabajar y formar una familia…
 Todos estábamos emocionados: los 79 alumnos, los dos profesores, madres y padres y yo mismo. Hicimos un mini programa donde entraba una oración inicial, llamada por lista del alumnado, presentación de los profesores, normas de la escuela, presentación del material escolar, desayuno, intervención de los líderes y de los encargados de educación y misa de clausura.
 La emoción era tanta que aplaudían después de cada parte del programa. Una cosa que me llamó la atención es que fueron elegidas dos personas del pueblo para velar por la escuela, y por el cumplimiento de profesores y alumnos de sus responsabilidades. Es decir, crearon una especie de consejo escolar porque sintieron la necesidad del mismo. 
 
 
 La escuela es muy pobre, porque es la que consiguieron hacer con palos y paja, pero, aunque tengan que estudiar escribiendo con la libreta en sus rodillas, estoy seguro de que disfrutarán de su escuela, y de la linda aventura de aprender. Sueño con que un día cada alumno pueda tener una silla y una mesa, y lápices de colores y plastilina, un balón de fútbol y techo capaz de protegerlos de la lluvia. Pero de momento celebro este comienzo: un pueblo con lápiz y papel y todas las ganas del mundo por aprender. 
 
 
 Tatenda! Padre Bueno, después de otras tres horas de camino, estoy en Chiringa donde mañana inauguramos otra escuela. Mientras escribo escucho los tambores de fiesta de los niños y niñas en medio de una noche cerrada, en mi casita sin puerta y con la linda compañía de un pajarito, una salamandra, unas mariposas, muchas hormigas y un cuadro de San Martín de Porres, que parecen compartir mi felicidad.





domingo, 25 de febrero de 2024

La guerra en Mozambique.




Songo, jueves 22 de febrero de 2024 

 

 

            Sigo impactado por las imágenes de la guerra en Mozambique. Las noticias nos llegan a cuentagotas, y además muy filtradas por el gobierno, pero siempre se les cuela algo. Ayer salieron imágenes en televisión de la gente huyendo a pie de Chiure y Mecufi en dirección a Nampula. Son las imágenes típicas de los telediarios que estoy acostumbrado a ver desde niño, con la diferencia de que es aquí donde vivo, y donde estuve hace poco más de un mes.

 

            En estos días quemaron una iglesia católica en la Misión de Mazeze, exactamente donde Estrella quería celebrar el Dia Mundial de la Lepra. Lo que hoy contaban las personas entrevistadas me puso los pelos de punta: niños que eran secuestrados en la misma caravana en la que huían a pie; una anciana con su bastón que mal daba cuatro pasos y ya tenía que parar; relataron también varios partos de mujeres mientras huían; y sobre todo contaron el horror que dejaron atrás y como se unían para poder salvar la vida en grandes grupos.


            Cáritas de Pemba informó en un comunicado que el obispo sigue retirando a los misioneros de estos lugares de gran riesgo. La guerra comenzó en el norte de la provincia, y ahora está en el sur de la misma, lo cual es una señal inequívoca de su expansión por toda la región. Ver ríos de gente caminando, cargados como mulas, y con centenares de niños pululando alrededor, son el resumen dantesco de una realidad llamada Mozambique.

           

            Tatenda! Una viejecita vestida con harapos se paró para decir unas palabras a la cámara, y cuando terminó nos sorprendió a todos con una linda sonrisa. Alberto y yo sonreímos, porque aquella mujer nos despertó ternura, esperanza y bondad en medio de aquella situación dramática. Tú Señor, siempre nos sonríes. No hay drama que Te impida sonreírnos para que no nos quedemos con caras largas y manos caídas, sino esperanzados y manos a la obra.


viernes, 23 de febrero de 2024

Le pedí al Señor que pusiese en mi camino a los más pobres



Songo, miércoles 14 de febrero de 2024


Cenizas – Cuaresma

 

            En la oración matutina le pedí al Señor que pusiese en mi camino a los más pobres, y que supiese descubrirte en ellos, para poder vivir esta Cuaresma desde los últimos. Lo que no me esperaba es que me respondiese el primer día. Salí para hacer unas pequeñas compras y cuando regresé me encontré a dos niños acompañando un hombre ciego de Mulumbua.

 

            A este señor lo conocí cuando falleció su hija, a la que me encontré en el río agonizando dentro de una canoa. Como aquella joven dejó cuatro hijos, y uno de ellos era un bebé, pedí a los de Mulumbua que hablasen con él para ver si nos entregaba el bebé y nosotros encontrarle una familia aquí en Songo, donde hay mejores condiciones para que sobreviviese. Después de algunas semanas, me respondieron que no, y el bebé se quedó con sus hermanitos en Mulumbua y todavía vive.

 

            Poco tiempo después, apareció por aquí un hombre ciego diciendo que necesitaba leche, azúcar y ropa para un bebé, así que lo asocié con Mulumbua y descubrí que era el abuelo de la criatura. Este hombre viene siempre con uno o dos lazarillos, y siempre me pregunto cómo hará para subir y bajar la montaña sin ver nada, únicamente guiado por su hijo, de unos 10 años, y su nieto el mayor que podrá tener 8 añitos.

 

            Tatenda! Has llegado a mi casa más pobre imposible, pero siempre dulce y humilde. Me pediste algo para comer porque tu (sagrada) familia está pasando hambre. Te di muy poco: arroz, azúcar, jabón, espaguetis y poco más; pero Tú sonriente, me distes las gracias. Cuando ya te ibas, me acordé de los caramelos de nata Tirma que tengo guardados para entregar a los niños en situaciones especiales, y cuando se los di a los dos niños se les puso una sonrisa de lado a lado, porque no esperaban nada. Son tus cireneos, Señor, los que te sostienen en el camino.

miércoles, 7 de febrero de 2024

En tus lindas Manos están estas dos mujercitas que siguen abriéndose camino con mucho esfuerzo


Songo, miércoles 31 de enero de 2024

            El lunes fui a Chitima porque tenía que recoger los libros de primero para nuestras escuelas y me encontré con el Sr. Nelson, Director Distrital de Educación. Me pilló de sorpresa una invitación: que presidiese la ceremonia de apertura de una escuela del Estado, la EPC de Caliote. La verdad es que me alegré por su detalle, aunque sé que lo hizo porque no tienen personal suficiente para tantas escuelas.

            Cuando bajaba al río con el profesor Olívio me dio una de las mayores alegrías que se puede dar a un padre: “Linda y la hija de Erísio Sazithe están en Songo para estudiar el 4º curso”. Linda es la primera adolescente a quien vi leer en Chodzi y la felicité públicamente, me daba pena pensar que no podría continuar sus estudios, porque allí acabamos en tercero, sin embargo, su familia la ha enviado a Songo con una familia que la acoge para que pueda estudiar. No me lo podía creer. Ya estoy deseando verlas para apoyarlas todo lo que pueda.

 

            Después de dejar a Olívio con los libros en el río, me fui a Caliote y allí estuve en toda la ceremonia. Asistieron un grupo muy pequeño de personas: unos diez niños y niñas, unos 15 padres y madres, y el profesorado. Seguimos todo el ritual: oración, himno nacional, plantar un árbol (el primero de mi vida, y fue un mango), presentación de participantes, lectura de informes y discurso de inauguración. La oración la hizo un señor de una iglesia cristiana evangélica, pero lo que más me impresionó fue la lectura del reglamento de orden interno donde literalmente dice: “No deben llevar blusa de asillas, pantalones apretados, llevar las uñas pintadas, sarcillos (chicos), corte y pintura de pelo, mechas con colores aberrantes y otros vestidos de extraña vanidad”. Me reí para dentro, porque ya estoy tan hecho a esta cultura que sólo pensé cuánto respeto merece cada realidad, aunque pueda opinar diferente.

 

 

            Tatenda kwene-kwene! Linda me alegró el día por dos motivos: el primero es que continúa estudiando, y el segundo es que le han reconocido oficialmente sus estudios en Chodzi en una escuela católica con dos profesores que sólo tienen estudios primarios. Estoy seguro de que sacará muy buenas notas. En tus lindas Manos están estas dos mujercitas que siguen abriéndose camino con mucho esfuerzo.

domingo, 4 de febrero de 2024

El testimonio de las Hermanas combonianas abre el corazón a cualquier misionero


Balama-Cabo Delgado, miércoles 10 de enero de 2024

 

      

 

 

      Ya hace unos días que estoy en Cabo Delgado, y todavía me impresiona ver el ejército desplegado por toda esta zona. Coches con metralletas, hombres y mujeres armadas hasta los dientes, militares uniformados de Ruanda y de otros países, son nuestro paisaje más habitual.

            Estar con Estrella es una gracia, porque ella ni habla del tema, lo ha incorporado a su rutina y noto que no le afecta como a mí. Ella me transporta para otros asuntos y me distrae la atención de la guerra: su asunto son los pobres, los enfermos de lepra, el evangelio, la Casa de la Providencia, las misioneras y la iglesia.

            Hemos venido a Balama, pasando por Montepuez y Namuno, donde tuvo una reunión con su equipo de voluntarios contra la lepra. Aquí las combonianas nos acogieron con inmenso cariño y esta noche dormiremos en su casa, para mañana partir después de la misa.

            El testimonio de las Hermanas combonianas abre el corazón a cualquier misionero. Uno de sus proyectos es acoger a mujeres jóvenes desplazadas por la guerra, para escucharlas, acompañarlas y descargarlas del horror del terrorismo. Nos contaba María del Amor que algunas de ellas habían visto como les cortaban la cabeza a sus maridos para luego cocinarlas a fuego… Escucharlas me ponía la piel de gallina y me solidarizaba con las víctimas y con estas religiosas.

 

            Tatenda! Sin embargo, la presencia de Sor Ángeles que estuvo cuando asesinaron a Sor María de Coppi, fue lo que más me impactó, pues nos dijo: “Ellos fueron a buscarnos a Chipene, y ahora soy yo la vengo a buscarlos a ellos”. Ella es nueva en esta comunidad, pues vivía en Nampula, donde asesinaron a su compañera, y ahora la han trasladado a Cabo Delgado que es el epicentro de la guerra. Con sus 82 años sólo piensa en dar la vida por este pueblo, sin miedo a la muerte, porque Tú la llevas de la mano.

 

martes, 9 de enero de 2024

Tú quieres llenar esos corazones rotos


 

Songo, lunes 01 de enero de 2024
 
Hace 4 años el 1 de enero por la tarde entraron en la iglesia del Doctoral y robaron el Sagrario, megafonía, dinero y otras cosas. Fue un día muy triste para mí.
 
Hoy también nos entraron a robar, pero esta vez al estilo de Mozambique. Estaba cansadísimo porque anoche la misa acabó sobre las 21H:30  y me acosté tarde y muy cansado. La mañana de hoy fue movidita y sólo a las 14H me dispuse a echarme una siesta, pero antes llamé a mi Amada hermana para desearle un feliz año. Cuando estaba hablando con ella y Juan Antonio me tocan la puerta y tuve que interrumpir la conversación de forma brusca: el animador de la Parroquia vino a informarme de un robo en la casa tipo X que la Parroquia tiene en la zona norte.
Salí pitando porque habían pillado al ladrón in fraganti y lo habían detenido allí mismo.
Al llegar me encontré al ladrón, llamado Pongui, barriendo las hojas fuera de mi casa. Me tuve que aguantar la risa, porque los vecinos, como castigo,  lo habían obligado a barrer mientras yo llegaba. Pongui estaba borracho como un chuzo y casi no podía abrir los ojos. Lo cogieron intentado llevarse una puerta y un colchón, pero como no podía con su alma hizo mucho ruido y alertó a los vecinos.
Entró en mi coche voluntariamente, sin ser agarrado ni llevado por nadie. Una vez dentro hablé con él y le pregunté su verdadero nombre (Horacio) y si tenía familia. Me contó que su esposa había fallecido y que tenía una hija que vivía con su hermano. Me dio mucha pena, pues vi como la historia de los pobres se repite.
 
 
 
Cuando llegamos a la policía entró y se sentó tranquilamente. Por segunda vez tuve que contener la risa al comprobar que el policía lo llamó por su nombre, pues es "amigo de la casa". Nos acompañaron el Sr. Cipriano y mi vecino. Y en el interrogatorio lo contó todo. Él con su amigo Manucho habían robado una puerta de nuestra casa la semana pasada y se la vendieron a un vecino, y hoy vinieron para rematar el trabajo.
El policía me pidió fotos y fui a imprimirlas, y cuando llegué ya habían detenido a Manucho que, como diría mi Amada madre: "Tal para cual, Perico pantera": borrachos, sucios de una semana sin tocar el agua, con los pelos rastas y una forma de hablar muy de la calle. A Manucho lo habían esposado muy fuerte y le dolían las manos. Allí estuve hasta las 19H:30 en que terminó el interrogatorio. A ellos se los llevaron a nuestra prisión que como sobrenombre tiene: La guardería de la Señora Mércia.
 
 


 
Tatenda! En fin... un motivo más para que este año empiece con la Pastoral penitenciaria en Songo. Me da una pena tremenda, pero la policía y la gente con la que hablé estaban contentos porque estos dos "comparsas" - como se dice en portugués- se pasan la vida robando aquí y allá. Tú quieres llenar esos corazones rotos y vacíos que sólo buscan llenarse con cosas ajenas y dinero fácil, pero que no les da felicidad y sentido a sus vidas. Danos palabras y un corazón capaz de llevarlos a Ti por el camino de la verdadera libertad.

 

 





miércoles, 27 de diciembre de 2023

Amigos que no se unieron por lazos de sangre, sino por la fe en Jesús.


 

Songo, domingo 24 de diciembre de 2023

 

            Estos días estoy ligeramente saturado del teléfono, pues intento contestar a todos los mensajes de forma personal, sin corta y pega, y eso me lleva a dedicarle horas al WhatsApp. Para ser justo, muchas personas me envían mensajes que bien podrían ser para mí como para Pepito Pérez -lo cual no juzgo-, pero mi corazón no me da para “reenviar”, sino para agradecer, y así lo hago.

 

            Sin embargo, tuve tiempo para todo: para leer, para preparar la misa de la noche, para descansar, para hablar con la familia y amigos, y para estar un poco con los jóvenes. La misa terminó a las 24H:00, y entre viras y vueltas estoy plantado aquí a las 00H:30 minutos sin poder entrar en el sobre. Un grupito de acólitos (7) se queda esta noche en los salones de la iglesia, así que a esta hora están preparando su cena, unos espaguetis. No hace mucho llegaron a pedirme aceite, sal, un caldero, un plato, etc.… todos felices porque se pasan la noche juntos.

 

            La misa fue precedida de la pieza teatral preparada por los acólitos, y que levantaron las risas de los presentes cuando uno de los Reyes Magos dijo que fue en los escritos del Baba Alberto donde se decía que el Salvador nacería en Belén, y luego otro fue a ver si aparecía en su Facebook; o cuando María simulaba el llanto del Niño Jesús, o cuando los soldados del gobernador hacían el censo… Lo pasamos muy bien, con el colofón de un grupo coral espléndido que cantó como los ángeles al Niño n Dios recién nacido.

 

            Tatenda! Los jóvenes están juntos ahora haciendo Iglesia, cenando juntos como jóvenes porque aquí no tenemos esa tradición de la cena familiar y le dan más importancia a estar en comunidad de amigos que no se unieron por lazos de sangre, sino por la fe en Jesús. Nosotros cenamos una sopa que nos prepararon las Hermanas y que nos supo a Gloria bendita.

viernes, 22 de diciembre de 2023

Todavía tengo en mi oído y en mi corazón las palabras finales de mi tía Juana

 

Songo, miércoles 20 de diciembre de 2023

            Todavía tengo en mi oído y en mi corazón las palabras finales de mi tía Juana que, ayer emocionada me decía: “…adiós amor, te doy la bendición y que sigas con ese amor tan grande, que sigas pa’ lante, que nos parece que nos estás ayudando a nosotros”. Me emocioné tanto que todavía no le he podido responder a su mensaje tan hermoso y nacido del corazón.

            Todo esto venía porque le había puesto un mensaje ayer a mi prima Eva en el que le contaba que estaba preparando un almuerzo para los reclusos de la prisión de Songo. Fuimos más de 100 personas las que hoy estuvimos celebrando la “Navidad del preso”: unos 30 adolescentes que son monaguillos de la parroquia y que prepararon un teatro para los presos; unas 20 mujeres de Cáritas que prepararon canciones y la comida para ellos, 59 reclusos, los funcionarios de la prisión y algunos invitados como la jueza, el procurador, y el padrino de los presos.

            El padrino de los presos es una figura muy común aquí en todos los grupos e instituciones sociales (cárcel, hospital, escuelas, etc…) y su función es la de ser como un padre consejero, alguien que se preocupa por ellos y les da una ayuda en momentos de urgencia o necesidad. El padrino de la cárcel es el Doctor Madeira que es el director del Instituto Superior Politécnico de Ingeniería de Songo. Hoy el Dr. Madeira les habló al corazón y les regaló jabón, un cuaderno, un bolígrafo, un cepillo y pasta de dientes para cada uno.

            La fiesta fue como un motor de gasoil, comenzó fría, pero se fue calentando, hasta llegar una explosión de júbilo. Todo el meneo comenzó a las 6 de la mañana y salimos de allí a las 4:30pm.

 

            Tatenda! Las palabras de mi tía Juana me ayudaron a vivir este día de una forma diferente: “como si estuviese ayudando a mi propia familia”, porque así es. A estos jóvenes privados de libertad los quiero como hermanos, y hoy me comprometí delante de todos a iniciar la Pastoral Penitenciaria en este centro. Estoy feliz ayudando a mi gente, que es esta gente pobre, olvidados del mundo, recluidos por causa de la injusticia que golpea este país y porque perdieron, en algún momento, el camino del bien… Ayúdame Señor a ver en ellos a mi prima Eva, a mi hermano Roberto, a mi tía Juana, a mi sobrino Rafael, a mi familia, para que así pueda entregarles todo mi amor.



jueves, 21 de diciembre de 2023

Sentimos Tu presencia en cada visita.





Songo, lunes 18 de diciembre de 2023


 

            Nuestro grupo de pastoral de la salud visita todos los lunes los enfermos del hospital rural y rezamos por cada uno de ellos. Este mismo día por la mañana, el padre Alberto visita a quienes reciben la comunión en su casa, pero también tenemos un día especial al año en que visitamos a todos los enfermos que conocemos para entregarles alimentos de primera necesidad: aceite, harina, azúcar, jabón, sal, caldo, arroz, espaguetis, etc… Es un simple gesto para todos los enfermos católicos o no.

 

 

            El año pasado llovió tanto que no podíamos parar, charlar, etc… y teníamos que bajarnos corriendo del coche y entregarles la bolsa con diligencia, sin entretenernos mucho. Sin embargo, este año las lluvias están haciéndose esperar y pudimos ir tranquilamente saludando a los 24 enfermos en sus casas.

 

 

            El Sr. Malopa nos recibió con lágrimas, emocionado se puso de pie y comenzó a llorar. Otro anciano además de agradecernos el gesto, nos dijo: “Ojalá que lo que han hecho conmigo, lo hagan con otros que están peor que yo”. Una viejita, que conocí en el hospital hace cinco años, con varios trasplantes de piel en sus piernas, no paraba de sonreírnos. Aunque la risa más simpática fue la del hijo de Laura y Mtefula que tiene una parálisis cerebral, cuando escuchó su nombre y el de su equipo de fútbol, de tanta alegría se removía sin control en los brazos de su hermana que lo sostenía sentada en una estera.

 

           

 

 Tatenda! Son días bonitos en los que Te esperamos con lágrimas de alegría en los ojos; con agradecimiento y el corazón abierto a los más pobres; con sonrisas y risas incontroladas… Gracias, gracias, muchas gracias por este día, que aunque terminamos muy cansados, sentimos Tu presencia en cada visita.

sábado, 2 de diciembre de 2023

El fraude ha sido un escándalo

 

Songo, lunes 27 de noviembre de 2023

 

         Mozambique es una bomba. Casi nunca escribo sobre política, porque me interesa más la vida que se toca. Sin embargo, en estos días, en estos meses se está fraguando una guerra, que quizá estalle a final del próximo año. El día 11 de octubre fueron las elecciones municipales en los 64 municipios que tiene el país. El fraude ha sido un escándalo, pues el FRELIMO no ha guardado el mínimo pudor o decoro que da hacer trampas. Se cree tan dueño del país, que hace todas sus maniobras a plena luz.

            El 10 de octubre llamé a Celestino que es el animador de Chiputi, y me dijo que estaba en Chitima. Le pregunté el motivo y me dijo abiertamente: “Vine a votar, padre”. Para que se entienda, es como si alguien de Haría viniese a votar al alcalde de Ingenio. El informe que hicieron los observadores electorales de la Iglesia Católica cuenta que votaron personas de Songo, Cabvunlancie, Maroeira, Maravia, Chirodzi, Mulumbua, etc… Una triste realidad que se ha dado en todo el país. Están en marcha manifestaciones, protestas y quejas por todo el país, pues hasta ahora lo hacían en la oscuridad, pero han decidido actuar a la vista de todos. Lo que Eduardo Galeano denomina “democradura”. De esta forma, ganaron en 63 de los 64 municipios del país.

            Sin embargo, el Consejo Judicial ha revisado las elecciones y le ha dado la victoria a la RENAMO en 4 municipios, ha anulado las votaciones en algunas mesas y ha mandado repetirlas en Marromeu. Cuando leían los resultados definitivos decían cosas del tipo: “Frelimo pasa de tener 130.000 votos a tener 80.000 en tal o cual municipio”. De tal manera que verificó que en todos los municipios perdió votos, sin embargo, no manda investigar cómo se ha producido ese fraude electoral, en un intento por calmar los ánimos de la población descontenta con los resultados. Un robo en plena cara.

            Para empeorar la situación, la semana pasada, el parlamento -con mayoría absoluta del partido FRELIMO- ha aprobado una ley por la cual la mili obligatoria pasa de dos años a cinco. La excusa es la guerra en el norte del país, pero está claro que quieren estar preparados pues el año que viene habrá elecciones generales y quieren tener un buen ejército de su parte.

 

 

            Tatenda! No sé porqué puedo darte gracias ante tanta corrupción, la creciente militarización, el fortalecimiento de la dictadura… quizá sólo pueda decirte “Aquí estoy” para levantar la voz, para decir ‘Basta’, para abrir escuelas que ayuden a construir una libertad, una democracia y una paz que hasta ahora sólo se ven de lejos.




miércoles, 15 de noviembre de 2023

Por el coraje de la población de Chidengule que construye su escuela


 

Songo, 07 de noviembre de 2023


92º Aniversario de Zoila Rosa, mamá de la Hna. Irene

 

            Fui por primera vez a Chidengule, y fue llegar y besar el santo, pues desde que acabó la misa, en el momento del diálogo y las presentaciones, me pidieron que abriese una escuela. Ya me lo esperaba, porque me habían llegado rumores sobre este tema, sin embargo, no dejo de pensar en mis capacidades para poder gestionar tantas escuelas y tan distantes unas de otras.

            Chidengule parece un lugar bonito y con un pueblo muy pobre pero muy bien organizado. En muy poco tiempo construyeron un alpendre y ya están haciendo la escuela-capilla, pues aquí todo es multiuso. Me impresionó el líder en su discurso pidiendo la escuela, pues mostró un doloroso sentimiento de inferioridad, pues dijo literalmente: “Mi abuelo era un bruto, mi padre fue un bruto y yo soy un bruto”, haciendo referencia a que no sabían leer ni escribir. Sin embargo, es un grito en rescate de los niños y niñas que están comenzando a dar sus primeros pasos en este mundo, y creo que lo dijo para abrirles una puerta a la esperanza.

 

 

            Cuando salimos de ahí fuimos a Chodzi donde grabé los primeros vídeos para el CEIP Carlos Socas Muñoz, pues en estos días me comunicaron que la Carrera Solidaria irá destinada a nuestras escuelas de Maravia. De todo, lo que más me impresionó fue cuando recogí los papeles con los nombres del alumnado de Carlos Socas, pues estaban casi todos muy sucios, habiendo sido tocados sólo con dos dedos de cada niño. Aquí siempre tenemos las manos sucias,   y los niños más, pero nunca imaginé que tanto.

 

            El regreso fue casi terrorífico. Habíamos ido en mi barco y yo era el patrón. Nos pasó de todo: se nos hizo de noche y no teníamos luz; se nos estropeó un motor; tuvimos que llevar a unas señoras a Mulumbua y gastamos casi todo el combustible; me estrellé contra unas piedras intentando atracar; se rompió la dirección porque un saco de millo estaba sobre ese cable que une el volante con los motores, y tuvimos que hacer todo el trayecto sin poder usar el volante; y ya al final, casi nos estampamos contra un armazón de hierro, aunque nos salvamos por unos pocos centímetros. Nunca más.

 

            Tatenda! Por las huellas de los deditos de los niños en los papeles con los nombres de sus amigos canarios. Tatenda! Por el coraje de la población de Chidengule que construye su escuela, como quien construye futuro. Tatenda! Porque en medio de la oscuridad durante más de dos horas de trayecto, finalmente llegamos a “buen puerto” sanos y salvos.

 

sábado, 4 de noviembre de 2023

Los pobres nos evangelizan




 

Songo, domingo 29 de octubre de 2023

 

 

 

            Tocaron a la puerta muy suavemente un poco antes de las 6 de la mañana, y Alberto fue a ver quién era. Como Alberto hizo un ruido extraño, me acerqué para ver qué pasaba y me encontré a un señor tirado en el suelo. En seguida vi una silla de ruedas y comprendí que era el Sr. Tololo. Él es discapacitado, pues sus piernas son pequeñas y parece que no tuviesen fuerza en los músculos, así que siempre va, o arrastrándose o en silla de ruedas. Las paradojas de la vida han hecho de él un buen zapatero, así que cuando hay algún pequeño arreglo que hacer le llevamos nuestros zapatos. Aunque debo confesar que le entregué unos el año pasado y todavía no me los ha devuelto.

            Hoy vino con una borrachera de campeonato diciendo que tenía hambre. Le pedí que esperase un poco, y le preparé un bocadillo de mantequilla y un té para desayunar. Se sentó en una silla, y yo le puse otra en frente y un banco para que le sirviesen de mesa. Cuando ya quería volver a entrar en mi casa para rezar laudes, me doy cuenta de que él, había dejado el té y el bocadillo sobre la silla para hacerse la señal de la cruz y rezar en silencio. Borracho como un chuzo me dio una gran lección, porque no me esperaba ni remotamente que diese gracias a Dios por aquel triste desayuno.

 

            Tatenda! Los pobres nos evangelizan. Tololo totalmente ebrio y después de toda una noche bebiendo, no se olvidó de darte gracias por aquel pan, que para mí se convirtió en eucaristía. Él hoy fue tu presencia en mi casa. Hoy nos visitaste, y nuestro gesto de compartir el pan Contigo, se convirtió en una verdadera eucaristía, porque ¿quién podrá negar tu presencia en ese trozo de pan y en ese vaso de té? Señor, sigue tocando a mi puerta cada domingo. No dejes de visitarme. Aquí estaré siempre para lo que Tú desees, aunque vengas en silla de ruedas, arrastrándote o borracho, aquí es Tu Casa.

domingo, 29 de octubre de 2023

Tú hoy has estado presente impulsando una nueva escuela

 

Chiringa, miércoles 25 de octubre de 2023

 

            Me duele todo el cuerpo. La paliza de ayer, a la que se suman otras dos horas en moto y una hora de camino a pie con el mismo calor de ayer y ya sin agua potable. No pude resistir la sed y me bebí toda mi agua caliente. Para colmo de males, cuando vi el agua que me servían casi me caigo del susto: en el balde estaban flotando tres o cuatro bichos grandes que apartaron con el vaso, para servirme un agua turbia que impedía ver el fondo del balde. Sin embargo, estaba maravillosamente fresca, aunque con sabor a tierra. Tan cansado estoy que decidí hacer mi regreso a pie vía Chodzi para no tener que coger la moto.

 

 

      

      Hoy mi casita es un poco mejor que la de ayer, y esta comunidad de Chiringa es quizá la más pobre de todas, en todos los sentidos. Después de la misa hablamos sobre la futura escuela y me presentaron a los dos profesores que malamente hablan portugués, pero que ambos tienen 7º curso: Inácio Cachitsa y Miguel Labione. Mi sorpresa fue el número de alumnos, pues esperaba unos 50 y ya son 110 los que van a estudiar en la Escuela Primaria San Martín de Porres.

 

 

 

            Este lugar está tan perdidito que no tiene nada de cobertura para el teléfono. Yo tenía que entrar en contacto con Juan para que me viniese a buscar al río en Chodzi, así que preguntamos adónde podíamos ir. Nos indicaron una montaña, y tardamos en llegar una hora. Cuando llegamos a la cima comprobamos que no había cobertura en ninguno de los cuatro teléfonos, y le preguntamos otra vez, y nos dijo que allí sólo había red de Vodacom, y que la red de Movitel estaba en otra montaña. Casi se nos cae el cielo encima. Allí fuimos caminando otros 30 minutos y, milagrosamente pude hacer la llamada. Lo que más me admiró fue el paisaje que pudimos ver desde aquellas dos montañas.

 

           

            Tatenda! Es de noche y no paran de cantar. El calor es sofocante y se ha metido un aire tan caliente que me parece que viene del Sahara. Mi casa no tiene puerta, y le han puesto una capulana que no impide que entre la tierra a ráfagas y tengo arena hasta en el carnet de identidad. Dormiré dándole la espalda a la puerta para que la tierra no me entre en los ojos. Todos están fuera de fiesta, y yo estoy cansadísimo queriendo dormir, pero con el corazón más feliz que el suyo, porque siento que Tú hoy has estado presente impulsando una nueva escuela con el nombre de un humilde fraile peruano “Fray Escoba”.

 






sábado, 28 de octubre de 2023

Me hicieron una petición: abrir una escuela de adultos

Finzi, martes 24 de octubre de 2023

San Rafael

 

            El dolor de piernas y espalda por el trayecto de unas tres horas en moto no se irá en varios días. La alegría del encuentro con la comunidad de la Sagrada Familia de Finzi me durará mucho más tiempo… “Las gallinas que entran por las que salen”.           

            El viaje en nuestro barco Amour fue excelente, y no caerse de la moto en este trayecto es casi un milagro, sobre todo porque llevaba en una mano una botella de cinco litros de agua para estos tres días. Sin embargo, creo que cogí uno de los peores días del año pues estamos a 42ºC y, a esta hora de la noche, ya me he bebido casi 4 litros. Salí con la garrafa hecha una piedra de hielo a las 7 de la mañana y cuando llegué a Finzi, pasadas las 12H, se había convertido en un termo de agua caliente. Pensé: “La próxima vez me traigo café soluble, leche en polvo y azúcar, y me echo un cafecito”.

 

         

   Después de los saludos, me dejaron descansar y me dieron algo de comer, para luego celebrar la misa con toda su alegría y color. Mi casita ya tiene puerta, y aunque es de paja, por ser tan pequeña está muy caliente. Hoy tendré que dormir esquinado, porque no entro de lado a lado. No sé cómo podré dormir con este calor sofocante, que durante la noche no baja de 30ºC, y con un litro de agua caliente en la cabecera.

 

 

            La bonita sorpresa fue una petición que me hicieron: abrir una escuela de adultos. Quieren aprender a leer para poder cantar en la misa y aprender nuevas canciones. Así que debatimos el asunto, escogimos a dos profesores de la comunidad y colocamos las normas. De momento, hay unas 20 mujeres y 20 hombres que quieren matricularse. Me hace muchísima ilusión porque me acuerdo de las clases en Radio ECCA de mi madre y de cuando aprendió cómo la engañaba el gobierno con la subida del 2% en su pensión de viudedad.

 

            Tatenda! Amada, siempre estás presente en mi vida. En mi barco Amour; en estas mujeres que quieren aprender a leer y escribir, a sumar y restar; en el calor que nunca soportaste; o en el café que tanto me gusta; e incluso en tu capacidad de sufrimiento por sacar adelante a tus hijos, como hoy yo lucho por sacar adelante a todos los que pueda, a los que Dios me regaló en estas tierras. Y todo esto, el día de San Rafael…

miércoles, 11 de octubre de 2023

Posiblemente no vuelva nunca a Capiriuta, pero ya quedó grabado en mi corazón

Domwe, sábado 07 de octubre de 2023

Ntra. Sra. del Rosario

 

            Todas las personas a lo largo de su vida tienen días que saben que nunca olvidarán: el nacimiento de su primer hijo, un accidente grave, el día en que aprobó sus oposiciones, la muerte de un familiar querido… pues yo tengo muchos de esos días y hoy sumo uno más: la boda de Artur y Luisa.

            Ayer hicimos entre 400 y 500 km para llegar hasta aquí. El camino fue muy bueno. Artur tenía que hacer la ceremonia tradicional de presentación y entrega de anillos en casa de la novia, pues los mangoches (chewas) son de cultura matriarcal. Una de las cosas que hicieron fue cubrir con dos grandes capulanas (makumi) a la que sería su esposa y a otra joven del mismo tamaño y complexión, para que Artur adivinase quién era su novia, y en caso de no acertar tendría que pagar una cantidad de dinero. Gracias a Dios superó la prueba.

            Hoy se celebró la boda a las 09H:00, y hubo otra a las 06H:00. El canto de entrada fue “rumor de ángeles”. Lo grabé según entrábamos porque sonaba tan bien que parecía elevarnos a otra dimensión. La celebración fue toda en Chichewa, así que no me enteré de nada, pero lo fundamental era evidente a los ojos.

 

            La ceremonia fue muy vivida, muy alegre, muy de fe, muy al estilo mozambiqueño. Todo terminó en la iglesia sobre las 12H:00, y en seguida comenzamos los preparativos para ir al pueblo de la novia: Capiriuta. No podíamos imaginar dónde quedaba la casa de la novia. Si tuviese que resumir diría que llegamos a las 17H:00, que tuvimos que parar tres veces para levantar a pulso el coche de los novios, que atravesamos dos pequeños ríos, que hicimos kilómetros y kilómetros de campos que esperan las primeras lluvias para ser sembrados, que pasamos por pequeñas aldeas de campesinos donde no había ni vacas, ni arados y mucho menos tractores, sólo personas con sus sachos preparando cada surco con extrema delicadeza. Me daba la impresión de estar en un cuadro realista de mediados del XIX, es decir, un regalo para todos los sentidos, menos para el sentido de justicia.

 

           Finalmente, y casi por gracia divina, llegamos al destino, donde la alegría en la acogida del pueblo nos hicimos olvidar, por momentos, el cansancio del viaje. Aunque debo confesar que según me senté, me entró sueño, porque a todas estas no habíamos comido nada. Participamos en las danzas, y comprobamos que la moneda de cambio allí es el Kwacha y no el Metical, pues en un baile sacaron un cesto enorme y comenzaron a echar dinero, muchos billetes que no valían nada (1€ = 1.228 Kwachas) y nos reíamos porque le dieron un fajo de dinero que no daba para comprar “fósforos”. Comimos mientras anochecía y luego nos dimos un paseo por el pueblo, donde vimos la hermosa casa que le prepararon a los novios y también estuvimos en la casa de la madre donde la pobreza asomaba en todo su esplendor.

 

            Tatenda! Regresamos despacito, cansaditos y de noche. Lo bueno es que cuando regresamos, el camino “se hace más corto”. Además, disfrutamos de la alegría desbordante y de la fe de aquel pueblo. Gracias, gracias… Posiblemente no vuelva nunca a Capiriuta, pero ya quedó grabado en mi corazón.